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La tardía transición hacia energías limpias emprendida por la petrolera no compensa el batacazo de su negocio fósil

Repsol declara más de 2.500 millones de euros en pérdidas en lo que llevamos de año

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La petrolera ya registró el año pasado (ejercicio 2019) una caída del beneficio neto del 32%, pero los números negativos del año 2020 -atizados ahora por el Covid- superan con creces aquella caída: -2.578 millones de euros (M€). El impacto de la pandemia y una muy tardía transición hacia las fuentes limpias de energía (la compañía compró centrales térmicas de gas hasta hace apenas dos años) le pasan ahora una elevadísima factura. Y eso que Repsol ha reducido -al cierre de este tercer trimestre- los gastos operativos en más de 350 M€ y prevé cerrar el año con un fuerte recorte (-1.200 M€) en inversiones (a finales de marzo había anunciado que ese recorte sería de “solo” 1.000 M€).
Repsol declara más de 2.500 millones de euros en pérdidas en lo que llevamos de año

Pérdidas por valor de 2.578 millones de euros. Es el número que publicó ayer Repsol en su balance 2020. ¿Motivos esgrimidos por la petrolera? “La situación generada por el covid-19 incidió de manera brusca en los precios del crudo y el gas, que sufrieron fuertes caídas durante los primeros meses de 2020, sobre todo, durante el segundo trimestre, donde la demanda mundial padeció el mayor derrumbe de la historia”. Entre enero y septiembre la cotización media del crudo Brent cayó un 36% y la del WTI un 33%, con precios medios cercanos a los 40 dólares por barril para ambos indicadores. Por su parte, el gas Henry Hub disminuyó su cotización media un 30%, arrojando un precio medio para el periodo de 1,9 dólares por Mbtu a nueve meses. Así, la valoración de los inventarios de Repsol se ha visto impactada negativamente, “por el descenso de las cotizaciones de las materias primas de referencia”, en -1.048 millones de euros para el periodo.

Así las cosas, Repsol ha alcanzado en los primeros nueve meses de 2020 un resultado neto ajustado, que mide específicamente el desempeño de los negocios, de 196 M€. El guarismo queda a años luz del registrado en el mismo período del año anterior (1.466 M€), y más lejos aún del declarado en los primeros nueve meses del año 2018: 2.171 M€.

Más crudo de Libia, Colombia, México...
Repsol, que ha producido 655.300 barriles equivalentes de petróleo al día entre el 1 de enero y el 30 de septiembre, espera añadir pronto a ese volumen la producción del campo libio de El Sharara, que ya ha anunciado se restablecerá gradualmente hasta los 300.000 barriles diarios de capacidad total del mismo, tras su reactivación el 11 de octubre.

Además, y “aunque la actividad exploratoria se redujo de manera notable”, en los nueve primeros meses de 2020 Repsol asegura que se ha logrado "hallazgos de hidrocarburos" en Estados Unidos, Colombia y México.

“Destacan los dos descubrimientos realizados en aguas de México en el mes de abril. Ambos se desarrollaron con menores costes y plazos de los estimados”. [Sobre el particular léase "A mí no me paga Repsol, me pagan los mexicanos"].

En lo que llevamos de ejercicio, Repsol ha intentado reforzar su posición financiera mediante cinco emisiones de bonos por un total de 3.850 millones de euros, de los que 1.500 millones corresponden a bonos perpetuos subordinados, “que fortalecen el patrimonio del Grupo, además de su liquidez”. Por otro lado, a cierre del tercer trimestre, la petrolera declara una deuda neta, "que se redujo en 882 millones de euros respecto al 31 de diciembre de 2019", de 3.338 millones.

Y renovables
Más allá de su negocio principal (el crudo), la petrolera ha abierto varias líneas de negocio en solar FotoVoltaica (relacionadas con el autoconsumo individual y compartido), si bien su apuesta renovable verdaderamente fuerte son las macroinstalaciones, tanto solares como eólicas. Con respecto a las primeras, en abril, la compañía inició las obras de construcción de su primer parque fotovoltaico, ubicado en Ciudad Real, que dispondrá de una potencia total instalada de 127 MW y supondrá una inversión de 100 millones de euros. El segundo, situado en Badajoz, comenzó su montaje en julio, contará con una potencia instalada de 264 MW, una inversión aproximada de 200 millones de euros y en sus obras trabajan una media de 300 personas, con puntas que pueden superar el medio millar de empleados.

No obstante su línea solar, el más emblemático de los proyectos renovables de Repsol es sin duda Delta, macrocomplejo eólico ubicado en Aragón: ocho parques, situados en Zaragoza y Teruel, 89 aerogeneradores, 335 MW de potencia. El complejo ya ha comenzado a verter electricidad a la red (los primeros aerogeneradores comenzaron a hacerlo hace apenas unos días). Cuando esté completamente operativo, producirá anualmente, según las estimaciones de Repsol, 992 gigavatios hora (GWh), el equivalente al consumo anual medio de 300.000 hogares, y evitará la emisión a la atmósfera de un millón de toneladas de CO2 anuales.

Además, la petrolera ya ha empezado a desarrollar el proyecto Delta 2, compuesto por 26 parques eólicos ubicados entre las provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel, con 860 MW; el también eólico PI, situado entre Palencia y Valladolid, que tendrá una capacidad total instalada de 175 MW; y otro parque fotovoltaico en Cádiz (Sigma), de 204 MW. Repsol también participa en el parque eólico flotante Windfloat Atlantic, en la costa norte de Portugal, con una capacidad total instalada de 25 MW y plenamente operativo.

La compañía avanzó en la expansión internacional de este negocio con el cierre de un acuerdo con el Grupo Ibereólica Renovables, que le da acceso a una cartera de proyectos en Chile que dicha compañía tiene en operación, construcción o desarrollo, de más de 1.600 MW hasta el año 2025 y la posibilidad de superar, gracias a esta alianza, los 2.600 MW en 2030.

Además, Repsol anunció el pasado 22 de octubre la construcción en su refinería de Cartagena de la que ha denominado como la primera planta de producción de "biocombustibles avanzados" de España. Esta nueva planta suministrará 250.000 toneladas al año de biocombustibles avanzados para aviones, camiones y coches, que permitirán una reducción de 900.000 toneladas de CO2 anuales. Supondrá una inversión estimada de 188 millones de euros e incluirá la puesta en marcha de una planta de hidrógeno que alimentará a una nueva unidad de hidrotratamiento dotada con tecnología de vanguardia.

A mediados de junio, Repsol presentó también dos "proyectos de descarbonización" que desarrollará en su refinería de Petronor. El primero de ellos es una planta de producción de combustibles sintéticos cero emisiones netas a partir de hidrógeno renovable donde quiere producir 50 barriles diarios de combustible sintético. El segundo consiste en una planta de generación de gas a partir de residuos urbanos.

La compañía completó con éxito a principios de agosto la fabricación del primer lote de biocombustible para aviación del mercado español, con el que avanzó en la producción de combustibles con baja huella de carbono para sectores como el aeronáutico, donde alternativas como la electrificación no son viables en estos momentos. La producción de este biojet se llevó a cabo en Puertollano (Ciudad Real) y tendrá continuidad en otros complejos industriales del Grupo en España.

A 31 de diciembre, los principales accionistas de Repsol eran Sacyr (7,835%), BlackRock (4,998%) y el banco público noruego Norges Bank (3,070%).

La transición de Repsol
• Repsol Armada (noviembre de 2014)

 El ataque de la Armada a los ecologistas, ¿en cumplimiento del deber o brutalidad militar?(marzo de 2016)

• Repsol le compra a Viesgo sus dos centrales térmicas de ciclo combinado (junio de 2018)

• Repsol prefiere no hacer caso a su presidente e invierte en energía eólica (junio de 2019)

• Repsol anuncia su primer parque solar en mitad de la semana más negra del petróleo de los últimos 20 años (abril de 2020)

• Repsol quiere producir en Bilbao 50 barriles diarios de combustible sintético cero CO2 (junio de 2020)

 Repsol introduce en el debate del H2 el concepto de "hidrógeno de baja huella de carbono" (octubre de 2020)

 Repsol anuncia que fabricará biocombustibles "de bajas emisiones" en su refinería de Cartagena (octubre de 2020)

 "A mí no me paga Repsol, a mí me pagan los mexicanos" (octubre de 2020)

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Alfredo
Lo del cambio climático es algo excepcional. Como lo de las extinciones masivas de la diversidad biológica. Solo suceden cuatro o cinco veces cada 500 millones de años. O así
Miguel
Lo que le ha pasado este año a Repsol y a la mayoría de las petroleras de Occidente es debido a la baja demanda de petróleo que ha derrumbado los precios de mercado y a que estas petroleras tienen un coste muy alto de extracción comparado con otros países, como los del Golfo Pérsico. Repsol necesita un precio de casi 50$ el barril para poder ganar dinero. Arabia tiene un coste de extracción que anda por los 10$, y en estas situaciones de baja demanda aprovecha para jugar con los precios y mantenerlos bajos durante una temporada para estrangular a alguno de los competidores que tenga costes más elevados. Esta estrategia la suele llevar a cabo cada pocos años para hacer una limpia mandando petroleras a la quiebra o al menos, quitarles las ganas de invertir en extracción durante una temporada. Cuando el consumo de petróleo se reactive lo suficiente, y Arabia Saudí se canse de estrangular y quiera volver a ganar mucho dinero, variará su extracción para que suba el precio del petróleo, y Repsol volverá a ganar dinero si se mantiene por encima de los 50$ Lo del Covid-19 ha sido algo excepcional, que ya veremos lo que dura.