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La petrolera prevé instalar en España 1.400 MW eólicos en los próximos cinco años

Repsol asigna solo el 30% de las inversiones de su estrategia de transición energética a iniciativas “bajas” en carbono

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El nuevo Plan Estratégico (2021-2025) contempla inversiones por valor de 18.300 millones de euros. De ese montante total, las destinadas a iniciativas “bajas” en carbono ascenderán a 5.500 millones de euros durante ese período, un 30% del total. La petrolera, ,que plantea la “autofinanciación” de toda su estrategia “en un escenario de 50 dólares/barril de Brent y 2,5 dólares/Mbtu de gas Henry Hub”, espera producir “una media aproximada de 650 mil barriles equivalentes de petróleo diarios en el periodo del Plan”.
Repsol asigna solo el 30% de las inversiones de su estrategia de transición energética a iniciativas “bajas” en carbono

Repsol evolucionará su organización, para llevar a cabo el Plan Estratégico, desplegando cuatro áreas de negocio: Upstream (“con una actividad exploratoria más eficiente y focalizada”), Industrial, Cliente y Generación “baja en emisiones”. El nuevo modelo plantea la entrada de socios o inversores en el área de Generación baja en emisiones, “o incluso su salida a Bolsa”. El negocio de Generación de bajas emisiones, uno de los cuatro pilares del nuevo modelo organizativo, quiere alcanzar una capacidad de generación de 7.500 megavatios (MW) en el año 2025 (y 15.000 en 2030). Repsol, que tiene ahora mismo en la Península Ibérica, en distintas etapas de desarrollo, más de 2.300 megavatios ren, prevé hasta 2025 añadir a ese parque de generación 700 MW fotovoltaicos y 1.300 eólicos fuera de España, más 1.000 megas solares y 1.400 eólicos en el país (a los que habría que añadir 700 que la petrolera enmarca en “economía circular”).

Entre las iniciativas que “se contemplan” está la opción de ampliación en 1.000 MW de capacidad de la central de bombeo de Aguayo (con una inversión de 700 millones de euros, aproximadamente). El proyecto en cuestión lleva en todo caso muchos años congelado (Viesgo, anterior propietaria, ya planteó “recuperar” ese proyecto en 2015 y Repsol se refiere ahora a ese proyecto como “opción”).

Transformación del negocio Industrial
El área industrial abarcará las áreas de Refino, Trading, Mayorista de gas, Biocombustibles y Química. Los siete grandes complejos industriales de Repsol en España, Portugal y Perú seguirán evolucionando para transformarse -explican desde Repsol- en plataformas multienergéticas “capaces de generar productos de baja, nula o incluso negativa huella de carbono y de impulsar nuevos modelos de negocio basados en la digitalización y la tecnología”.

Para abordar este proceso de transformación, la compañía se apoyará en cuatro grandes pilares: la eficiencia energética, la economía circular, el hidrógeno renovable y la captura y uso de CO2. Sólo en eficiencia energética invertirá durante el periodo del Plan más de 400 millones de euros, para reducir 800.000 toneladas de CO2 anuales y sentar las bases para transformar los centros industriales en instalaciones cero emisiones netas.

Repsol asegura por otro lado que está adaptando sus complejos industriales para utilizar residuos de diferentes orígenes como materias primas y convertirlos en productos (combustibles y materiales) neutros en carbono, “con la ambición de utilizar cuatro millones de toneladas anuales de residuos”. Además, la petrolera quiere convertirse en una “empresa de referencia en biocombustibles sostenibles”. Su objetivo es disponer de una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas en 2025 y más de dos millones en 2030.

La compañía considera el hidrógeno renovable “otro importante vector para la descarbonización de la industria, con aplicaciones que van desde su uso como materia prima para producir combustibles sintéticos hasta el almacenamiento de energía renovable”. Repsol se plantea ser “líder en hidrógeno renovable en la Península Ibérica para alcanzar en 2025 una producción equivalente de 400 MW, con la ambición de superar 1,2 GW en 2030”.

La petrolera también apuesta por la captura y uso de CO2, línea que considera “también fundamental en este proceso de transformación, gracias a proyectos como el de combustibles sintéticos que se desarrollará en Petronor, única refinería de la Península Ibérica y una de las pocas de Europa que ha integrado este tipo de procesos”.

El área industrial realizará esta transformación de manera rentable -asegura la empresa-, sin aumentar las inversiones, que se mantendrán de media en 900 millones de euros anuales, en línea con lo empleado en el ejercicio 2019.

Accionistas
La nueva hoja de ruta contempla un recorte del dividendo del 40% en el próximo año. Ya no repartirá un euro, sino un 0,6 por acción en 2021. La compañía, eso sí, prevé un crecimiento sostenido del dividendo y espera que alcance los 0,75 euros por acción a lo largo del plan. Según la petrolera, En 2025, la remuneración al accionista superará el euro por acción, “incluyendo el pago en efectivo y la recompra de acciones que se realizaría a partir de 2022”.

Horizonte 2050
El Plan Estratégico de Repsol se declara orientado al objetivo de cero emisiones netas en 2050 y para ello apuesta por un modelo que integre varias opciones tecnológicas, que aúne la electrificación con el uso de productos de baja, neutra o incluso negativa huella de carbono, y ofrezca soluciones a todas las necesidades de la sociedad. Según Repsol, la combinación de diferentes tipos de energía hará posible alcanzar el objetivo de cero emisiones netas de forma más eficiente, rápida y con el menor coste posible para el ciudadano.

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