eólica

20 años de Ingeteam Service: aquel chaval de Albacete listo y ambicioso

1
Ingeteam celebró el pasado jueves su ya clásica jornada sobre operación y mantenimiento. Con un aire muy especial, porque la empresa con sede en Albacete celebra en 2019 sus primeros 20 años de actividad en el sector de las renovables. Una ocasión perfecta para echar la vista atrás y repasar no solo el periplo de Ingeteam sino la historia de la eólica en España. Para hablar de sueños cumplidos y de otros que se soñaron diferentes. Para recordar y para imaginar el futuro. El título elegido: ‘20 años no son nada’. Pero en realidad han sido tanto.
20 años de Ingeteam Service: aquel chaval de Albacete listo y ambicioso
Alberto Ceña durante su presentación en la jornada de Ingeteam

La puesta en marcha del parque de Higueruela (Albacete) en mayo de 1999 marca el inicio de la historia de Ingeteam Service. El proyecto acometido por Energías Eólicas Europeas, empresa participada al 50% por Iberdrola y Energía Hidroeléctrica de Navarra (EHN), era descomunal para la época: 169 aerogeneradores con una potencia total de 111 MW, que lo convertían en el mayor parque eólico del mundo hasta la fecha.

Jorge Magán, el actual director general de Ingeteam, tenía entonces 25 años y acababa de terminar la carrera de Ingeniería Industrial. El jueves contó cómo después de ver una noticia del proyecto del parque de Higueruela en el periódico buscó las empresas que estaban implicadas en su construcción y mandó su curriculum. Le llamaron de Ingeteam para una entrevista y se fue a Pamplona a hacerla. Después de hablar con él no entrevistaron a más gente, recordaban Javier Ubani, de Acciona Energía, y Pedro López, que trabajaba entonces en Gamesa. “Jorge parecía un chaval listo y ambicioso”, decían. Hoy le llamarían emprendedor.

El puñado de técnicos que puso en marcha el parque de Higueruela fue el germen de Ingeteam Service, que nació ese mismo año, y que dos décadas después se ha convertido en una empresa capaz de ofrecer servicios de operación y mantenimiento en energías renovables en los cinco continentes, con más de 1.600 empleados. Este vídeo recoge precisamente  imágenes históricas y pinceladas de aquellos años y de la evolución hasta hoy.

Además de la gente de la casa, la jornada contó con dos personajes claves para entender la historia de la eólica en los últimos 20 años: Esteban Morrás, alma mater y máximo responsable de EHN, desde que se creó en 1989, y Alberto Ceña, uno de los mayores expertos que ha dado la eólica en nuestro país.

Castilla-La Mancha donde la energía eólica cambió de escala
Esteban Morrás llevaba una década sorprendiendo al mundo con EHN. En los años 90 del siglo pasado, Navarra empezó a demostrar que lo que se había hecho hasta entonces con la eólica eran simples experimentos de laboratorio comparado con lo que la energía del viento podía dar de sí. En 1994 se puso en marcha el primer parque de Navarra, en la sierra de El Perdón, con seis aerogeneradores. Luego vinieron muchos más. Pero como reconocía Morrás, “fue en Castilla-La Mancha donde la energía eólica cambió de escala”.

Para eso hubo que salvar muchos obstáculos. Los de la fiabilidad de aquellas máquinas, por ejemplo. “Los aerogeneradores que pusimos en Navarra sufrieron infinidad de fallos. Tuvimos que hacer 24.000 retrofit (readaptaciones). Yo entonces pensé que tendríamos que rendirnos. Pero no lo hicimos”. Otro de los elementos clave que permitió arrancar en aquellos años fue la aceptación social. “El ecologismo con visión estaba a favor de la eólica. El ecologismo local, en contra. En los colegios organizábamos debates: la mitad de la clase estaba a favor de la eólica, la otra mitad en contra. Y los chavales tenían que argumentar sus posturas”. En poco tiempo casi 300.000 personas –Navarra tiene hoy una población de 640.000 habitantes– habían visitado los seis primeros aerogeneradores instalados en El Perdón. “Para mi esta fue una de las claves del proyecto”.

Las renovables están transformando el mundo. Es otro de los argumentos reiterativos de Esteban Morrás. “La situación energética mundial y el progresivo avance de las renovables ha hecho que la geopolítica pase de una estrategia de dominación a otra de cooperación. Aunque algunos lo entienden mejor que otros. Entre los primeros, China”. Y hay más. “Cada año se incorporan 100 millones de personas a la población mundial que cuenta con abastecimiento eléctrico. Gracias, sobre todo, a la fotovoltaica. Según la ONU, es previsible que las renovables hagan posible el acceso universal a la electricidad en 2030”.

Al acabar su presentación Morrás hizo tres pronósticos. Uno de ellos sobre el debate eólica–fotovoltaica. ¿Forman un mix perfecto o acabará dominando la fotovoltaica? “Va a valer más la energía de noche que la de día. Y la eólica produce de noche, la fotovoltaica no”, dijo. Otro se refería a las tareas de operación y mantenimiento en el sector. “Ingeteam explota ahora 15 GW renovables. Dentro de 10 años, el que no explote 50 GW no sale en la foto”. El último: “Creo que los fabricantes de aerogeneradores acabarán vendiendo kilovatios hora en lugar de máquinas. Viene un cambio de modelo”. Reflexiones de un visionario que ha marcado muchos hitos en la historia de las renovables en España.

No es como lo habíamos soñado
En el citado vídeo de Ingeteam aparecen imágenes de hace 35 años con Alberto Ceña, junto a Félix Avia, Enrique Soria y otros pioneros que constituyeron la cooperativa Gedeón, con la que pusieron en marcha el primer aerogenerador –el GDN 310– que se conectó a la red eléctrica en 1984. Quince días antes de que Ecotècnia hiciera otro tanto con su máquina Ecotècnia 12/15. Unos y otros estaban empezando a escribir la historia de la eólica en nuestro país.

“Éramos ecologistas, éramos ingenieros aeronáuticos y queríamos apostar por la eólica. Por cierto, ese carácter ecologista, antinuclear, lo sigo siendo, me ha jugado alguna mala pasada. Porque en este país no se acaba de entender”, contaba el jueves Alberto Ceña, ligado durante años a la Asociación Empresarial Eólica como responsable técnico, y uno de los mayores expertos eólicos.

Ceña recuerda que en 1982 visitó Altamont Pass, el famoso parque eólico de California que ha sido retratado en infinidad de películas. Y que ha llegado a albergar miles de aerogeneradores, algunos tan antiguos que su potencia era inferior a los 100 kW. “Allí me di cuenta de que los daneses dominaban la tecnología eólica mucho más que los estadounidenses. Se lo advertí por entonces a Abengoa, que iba a firmar un proyecto con un fabricante americano. Pero siguieron adelante. Luego llegaron los problemas”.

Alberto Ceña habló de algunas cuestiones que le resultan preocupantes. “Desde el punto de vista regulatorio las subastas que se hacen en España son una aberración. Creo que no se van a instalar a tiempo los 5 GW eólicos adjudicados”. También habló del dilema eólica–fotovoltaica: “la eólica está en una situación de relativo riesgo frente a la fotovoltaica”. Y citando a Jorge Magán se preguntó “en qué condiciones van a trabajar los mantenedores de energías renovables en un escenario de ingresos a la baja por la venta de energía. Puede que no cobren más que un reponedor de supermercado, cuando su trabajo exige más formación y más riesgo”.

Juan Tesón, director de O&M de Eólica, Solar y Biomasa en Enel Green Power España no lo ve así. Al menos de momento. “A día de hoy tendremos problemas para cubrir las necesidades de plantilla porque la potencia renovable no para de crecer. Por eso precisamente empresas como Ingeteam están apostando por la formación, para poder cubrir esas plazas”, apuntó.

Alberto Ceña acabó su intervención recordando cómo imaginaban la eólica aquellos jóvenes emprendedores que, a pesar de las dificultades, fueron capaces de poner en marcha Gedeón: “El desarrollo masivo de la eólica pervierte de alguna manera el concepto de generación distribuida. Probablemente esta historia no ha sido como la habíamos soñado”.

La eólica sigue protagonizando sueños. Y cuando las personas que estuvieron en su desarrollo inicial imaginan el futuro piensan, por ejemplo, que “los parques no van a tener personal asignado –explicaba Pedro López, ex de Gamesa–. Mandaremos a un técnico a cambiar una pieza que sabemos que se va a romper en dos semanas. Porque vamos claramente hacia un mantenimiento predictivo”.

En la jornada también participó José Luis Escudero, consejero de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, que adelantó que “en los próximos meses vamos a aprobar un Plan Regional de Energías Limpias 2020–2030, en línea con lo que está haciendo el gobierno de España”. También aprovechó para recordar que el 40% de la eólica instalada en la región tendrá más de 15 años en 2020. Por eso “queremos favorecer la repotenciación de los parques eólicos. Por eso, la nueva Ley de Impacto Ambiental, de este mismo mes de septiembre, recoge medidas para facilitar la tramitación de los proyectos de energías limpias”.

La eólica seguirá escribiendo su historia, que imaginamos sorprendente. Pero no será fácil que supere la emoción, el vértigo y los sueños de aquellos primeros años. Los que nos han traído hasta aquí.

Añadir un comentario
José Juan
Realmente fueron pioneros en eólica y gracias a éstas personas, el mundo está viendo actualmente el cambio de las energías contaminantes a las energías limpias y mucho más económicas que las producidas por el carbón, el petróleo, el gas, las nucleares.......Pero considero que de los recuerdos no se vive. La eólica Onshore ha superado un ciclo y los avances que van produciendo creo van llegando a su límite poco a poco. Sin embargo, la eólica dispone de un enorme futuro Offshore. La eólica marina dispone de unas ventajas con respecto a tierra que están por descubrir. Además de que el mar permite la utilización conjunta de al menos dos sistemas energéticos que hacen que la rentabilidad del conjunto sea muy superior. Pero es necesario encontrar personas entusiastas como los aquí expuestos que estén dispuestos a invertir sus conocimientos, su tiempo y su capacidad para conseguir en el mar lo que en su día consiguieron tierra.