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Euskadi toma posiciones en la carrera de la eólica marina

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Europa instaló el año pasado 3.148 megavatios de nueva potencia eólica en el mar, registro anual nunca antes alcanzado (hasta ese momento, la marca máxima estaba en los 3.018 del año 2015). Hay más potencia eólica marina instalada frente a las costas del Viejo Continente que en ningún otro lugar del mundo. Pero el mercado offshore está abriendo rápidamente todos sus horizontes: desde Taiwán a Massachusetts, desde Finlandia a Vietnam o California. Y ahí quiere estar la eólica vasca, ya muy presente en toda la cadena de suministro de la marina europea. Por eso, y para eso, un amplio consorcio de empresas de Euskadi está desarrollando el proyecto Flow, cuyo objetivo es construir un aerogenerador flotante para su operación en aguas profundas, hasta ahora, las menos explotadas. En el horizonte, un mercado que podría alcanzar los 500 megas en 2026 y máquinas de hasta 20 megavatios, que podrían estar operando dentro de unos pocos años, según el Consejo Global de la Energía Eólica.
Euskadi toma posiciones en la carrera de la eólica marina

Finlandia, Vietnam, Estados Unidos, Bélgica, Corea... La geografía de la eólica marina se diversifica; la asociación sectorial Global Wind Energy Council estima que los parques offshore llegarán a la India alrededor del año 2022-2023. En el extremo Oriente, Taiwán se perfila como una gran plataforma de fabricación y distribución de tecnología eólica marina (Siemens Gamesa ha elegido esa isla como rampa de lanzamiento de su marca marina en Asia). En 2016, la compañía europea ejecutó frente a las costas de aquel país su primer parque eólico marino, el proyecto piloto Formosa 1 (de ocho megavatios, 8 MW), y en abril, el fabricante germano español anunció que el consorcio propietario de Formosa le ha solicitado le suministre veinte aerogeneradores de 6 MW para añadir a los ocho megavatios ahora instalados, lo que elevará la potencia del parque a 128.

Más potencia que nunca antes
El año pasado, el sector instaló mar adentro 4.334 MW de potencia eólica. Nunca antes había conectado tanta potencia en el agua en un solo año. La eólica marina está disparada y, según el Global Wind Energy Council (GWEC), va a seguir estándolo durante los próximos años. De hecho, el Consejo Mundial de la Energía Eólica estima que el año que viene (2019), el segmento "offshore wind" superará ese guarismo top, el de los 4.334 megas. Ahora mismo, el mundo cuenta ya con casi 20.000 megavatios de potencia eólica en el mar. Reino Unido y Alemania han sido en 2017 las dos naciones europeas (y del mundo) más dinámicas en materia de eólica marina. Los británicos han visto crecer frente a sus costas, a lo largo de los doce meses de ese año, nada más y nada menos que 1.680 megavatios nuevos. Los alemanes, 1.247. Bélgica, 165.

Casi mil hombres y mujeres dedicados a la I+D
Y Euskadi quiere perfilarse -ya está haciéndolo- como el laboratorio de I+D, la ingeniería y el taller del sector. Hace un año, durante el acto de inauguración oficial de las enormes instalaciones que ha construido en el Puerto de Bilbao el fabricante Haizea Wind, la consejera vasca de Desarrollo e Infraestructuras, Arantxa Tapia, subrayaba la importancia de la industria eólica en Euskadi, donde emplea a más de 15.000 personas, "de ellas -apuntaba Tapia-, casi 1.000 dedicadas a la I+D; en total, unas 105 empresas del sector eólico que facturan, en global, 7.322 millones de euros" (Haizea Wind fabrica torres eólicas para los parques marinos que están siendo instalados en el norte de Europa). El sector eólico vasco en fin está ya más que consolidado, y es pieza clave de suministro de componentes en muchos parques, pero ya a empezado a mirar más allá.

Porque, si bien es cierto que la eólica marina en aguas someras (de poca profundidad) sigue teniendo unas posibilidades enormes, no lo es menos el hecho de que la eólica profunda tiene un potencial enormemente mayor. Y es ahí donde está empezando a alumbrar soluciones la eólica vasca, que ha hecho exactamente esa lectura. "Actualmente -explican desde CT Ingenieros, empresa participante en el proyecto Flow- la mayoría de los parques eólicos offshore, como el proyecto Wikinger, de reciente construcción en el mar Báltico, están fijados al suelo marino mediante plataformas sobre las que se colocan los aerogeneradores (denominadas jackets). Estas plataformas solo se instalan en aguas someras (profundidad máxima de 50 a 60 metros), lo que supone una limitación para el desarrollo del sector". Pues bien, el proyecto Flow busca soluciones para instalar aerogeneradores -flotantes- en aguas profundas.

Todas las fases del proyecto: lo pensamos, lo diseñamos, lo fabricamos
Según CT, ingeniería multinacional con sede en Bilbao, "el proyecto abordará todas las fases de ingeniería de diseño, la ingeniería de detalle y la ingeniería de fabricación de un aerogenerador flotante a escala real con el claro objetivo de posicionar al País Vasco en la vanguardia de este sector estratégico y potenciar las capacidades de las empresas vascas en toda la cadena de suministro de la eólica marina flotante". El consorcio, liderado por Nautilus, cuenta como socios con Iberdrola Renovables, astilleros de Murueta, Nervión Industries, Navacel, Vicinay, CT, Ormazabal, NEM Solutions, Erreka, HWS Concrete Towers, Uniportbilbao, Foro Marítimo Vasco y el Clúster de Energía. Participan también en Flow el centro Tecnalia, IK4- Ikerlan, Vicinay Marine Innovation y OCT como agentes de la Red Vasca de Ciencia Tecnología e Innovación (RVCTI).

Euskadi se coloca así a la vanguardia del sector
El año pasado, el 87% de las estructuras sobre las que fueron instaladas las turbinas marinas fueron pilotes (monopiles). Las plataformas de jaula (jackets) supusieron el 9% y los sistemas de anclaje gravitacionales (gravity base), el 2%. En el año 2017 ha alcanzado la fase comercial el primer parque flotante del mundo: Hywind (Escocia), cinco aerogeneradores (de seis megavatios cada uno) ubicados sobre boyas. Allí ha estado presente la marca vasca: Vicinay y Navacel han suministrado las líneas de fondeo y las torres y pieza de transición, respectivamente, de Hywind Scotland. Además, el parque -promovido por Statoil- ha contratado la construcción de la estructura flotante (tipo Spar) al consorcio formado por Navantia y Windar (Asturias). La empresa vasca Nervión Industries ha trabajado con ese consorcio en la fabricación de las piezas, de casi 15 metros de diámetro y 85 de longitud.

También en 2017 ha sido conectado a la red (en Francia) el prototipo demostrador Floatgen, una máquina de 2 MW instalada sobre una especie de barcaza. La eólica flotante pues apenas está dando sus primeros pasos. Pero (tal y como le ha sucedido a la terrestre) los está dando muy deprisa, seguramente porque su referente, la terrestre, está muy madura, y porque el mercado potencial es formidable. La consultora británcia BVG Associates, miembro del Global Wind Energy Council, estima que en 2026, dentro de solo ocho años, podría haber ya quinientos megavatios (500 MW) de potencia eólica flotando sobre el mar (ahora mismo no hay ni 40). Quizá sus estimaciones, como tantas veces ha ocurrido en lo eólico, se queden cortas. California ha anunciado en abril una iniciativa conjunta público-privada que proyecta la instalación de cien megavatios eólicos marinos flotantes.

En el extremo Oriente
En el otro extremo del hemisferio, Saitec Offshore Technologies (Leioa, Bizkaia) y Univergy (Madrid-Albacete) acaban de firmar (lo anunciaron hace solo unas semanas) un acuerdo para la creación de una Compañía de Propósito Especial (Special Purpose Company, SPA) que se ha propuesto un objetivo muy concreto: desarrollar "proyectos flotantes en Japón con tecnología SATH". La solución SATH que ha desarrollado la ingeniería vasca Saitec consiste en "una plataforma flotante de hormigón pretensado que consta de dos cascos cilíndricos y horizontales con extremos cónicos vinculados entre sí a través de estructuras de barras en tramos" (en fin, una especie de catamarán sobre la que sería instalado el aerogenerador, según nos explicaba en la última Marine Energy Week uno de los ingenieros que están detrás del proyecto, Luis González Pinto Barrenetxea (Saitec).

El Consejo Global de la Energía Eólica vislumbra ya -en la década de los veinte- máquinas de más de 20 megavatios que podrían operar sobre plataformas flotantes ubicadas en aguas profundas, lo cual abriría y abre unas expectativas formidables para el sector

Flow
El proyecto Flow ha sido financiado por el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco (Programa Hazitek) y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Su objetivo último es aprovechar las oportunidades que oferta la energía eólica en mar adentro, allí donde la profundidad va más allá de los 50-60 metros (límite actual para la eólica fija). "La propuesta Flow -explica el consorcio que la impulsa- plantea un programa de trabajo para el desarrollo y validación experimental a escala real de un aerogenerador flotante, aglutinando a los principales actores tanto industriales como institucionales, con el objetivo de posicionar al País Vasco como un polo de referencia en el diseño, construcción y validación de soluciones para la eólica offshore en aguas profundas. Con esta operación se pretende demostrar la viabilidad técnico-económica de una solución concreta, pero también posicionar a la industria vasca como suministrador de productos y servicios para la eólica offshore en general".

Acerca de CT
CT proporciona servicios de ingeniería en el sector aeronáutico, naval, automovilístico, ferroviario, energético, de plantas industriales, arquitectura y construcción. En ellos se cubre todo el ciclo de vida de los productos, desde la ingeniería de diseño de producto, la ingeniería de fabricación hasta la ingeniería de soporte post venta. CT cuenta con más de 1.500 empleados y oficinas en España, Francia, Alemania, Portugal, Reino Unido, India y Brasil. En España CT participa en el programa de transformación empresarial Cre100do de apoyo al crecimiento y a la internacionalización. En el sector eólico, CT cuenta con más de 15 años de experiencia en la realización de ingeniería de ensayos de componentes, validación de turbinas y aerogeneradores, ingeniería de detalle y estructuras, entre otras actividades.

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