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"La apuesta de la Unión Europea a favor del gas natural es un error climático, energético y económico"

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Lo dice Ecologistas en Acción, que forma parte de la red Gas NO es Solución, una iniciativa impulsada por una amplia coalición de colectivos y organizaciones de todo el estado español que han unido sus fuerzas para recordar que el gas natural es un combustible fósil (como el petróleo o el carbón), que produce gases de efecto invernadero, desencadenantes de cambio climático. Gas NO es Solución ha pedido por ello al Gobierno de España "que rechace el gasoducto MidCat" en la Cumbre de Lisboa que tiene lugar hoy, en la que participarán los gobiernos de España, Francia y Portugal, que está previsto aborden el asunto de las interconexiones energéticas.
"La apuesta de la Unión Europea a favor del gas natural es un error climático, energético y económico"

El gasoducto MidCat pretende duplicar la capacidad de interconexión entre España y Francia, lo que "no tiene sentido" -considera Ecologistas- ni desde el punto de vista climático, ni desde una perspectiva energética o económica. Por eso -explican-, la recientemente constituida red Gas NO es Solución (de la que forma parte Ecologistas) "pide a los gobiernos protagonistas de la Cumbre de Lisboa, y muy particularmente al nuevo Gobierno español, que rechacen el proyecto". Ecologistas en Acción lo tiene muy claro: "la apuesta de la Unión Europea a favor del gas natural es un error climático, energético y económico, porque el sistema gasista europeo ya está bien dimensionado y es altamente resiliente frente a situaciones de estrés, como lo han demostrado varios informes".

Así, los ecologistas consideran que "la inclusión de un número cada vez mayor de proyectos gasistas en la lista de interconexiones energéticas europeas (la lista de Proyectos de Interés Común, PIC) responde a una planificación energética que no atiende a las necesidades reales". Los proyectos PIC -denuncia Ecologistas- se benefician de trámites agilizados y acceso preferente a la financiación comunitaria y a las inversiones privadas. Sin embargo -alerta la oenegé-, la planificación de infraestructuras de gas la realiza un organismo (Entso-G) donde se integran los principales operadores de las redes de transporte de gas; "es decir, son las propias empresas, como la española Enagás, las que deciden qué infraestructuras serán 'necesarias' en el futuro, unas infraestructuras que estas mismas empresas se encargan de construir, en un claro caso de conflicto de intereses".

La red Gas NO es Solución sostiene que "seguir sobredimensionando el actual sistema gasista solo generará más derroche de dinero público europeo y más deuda ilegítima, una vez que estos proyectos infrautilizados tengan que ser rescatados por el bolsillo de la ciudadanía"

La red denuncia que Enagás es la empresa que se encuentra detrás de la construcción del tramo español del MidCat, y también tiene una participación del 16% en el TAP, el tramo transadriático del Corredor de Gas del Sur, otra de las megainfraestructuras que, junto al MidCat, se planea construir en Europa. Los ecologistas recuerdan que el Gobierno italiano se ha planteado recientemente revisar "la decisión de construir dicho gasoducto por considerarlo innecesario". Ahora -apunta Ecologistas en Acción-, es el turno del Gobierno español, que tiene "una oportunidad de oro de hacer lo propio con el MidCat".

La red Gas NO es Solución recuerda por otro lado que también "el ente francés regulador de la energía (CRE) expresó en el pasado dudas sobre el gasoducto, asegurando que no contribuiría a la seguridad de suministro para Francia y alertando de que incrementaría los precios del gas para los consumidores". Un informe independiente encargado por la Comisión Europea a la consultora Pöyry y filtrado a la prensa abundaba en las dudas sobre este proyecto. El informe de Pöyry -señalan desde la red- "demuestra que el gasoducto solo sería económicamente viable si se diera un conjunto de condiciones que las personas expertas creen absolutamente improbables (como una situación de mercado muy ajustada del Gas Natural Licuado provocada por una caída drástica del suministro de gas desde Argelia)".

El informe revela por otro lado -apuntan desde la red- que apenas habrá flujo de gas desde Francia a España y que no habrá nada de flujo de gas desde nuestro país hacia el país vecino a través del gasoducto; la construcción del mismo no aportará ninguna resiliencia adicional al sistema gasista europeo en ninguna de las hipotéticas situaciones de estrés ensayadas en el estudio.

"Todo esto -denuncia Ecologistas- choca de plano con los argumentos esgrimidos por la empresa española Enagás y por el anterior gobierno del Partido Popular que defendían que el gasoducto se convertiría en un garante de la seguridad energética en la Unión Europea, dado que el Estado español, gracias a sus regasificadoras, contribuiría a diversificar las fuentes de importación de gas en la región y a independizar a Europa del gas ruso". Además -recuerdan desde la oenegé-, otra empresa española, Naturgy (Gas Natural Fenosa), ha firmado un contrato de 20 años "para importar Gas Natural Licuado desde la planta de licuefacción de Sabetta, que se encuentra en el círculo polar Ártico ruso, lo que pone en entredicho dicha garantía de seguridad energética, ya que desde enero la planta regasificadora de Reganosa (Ferrol) ha recibido dos buques con gas ruso".

Al conocerse el informe filtrado, Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, ya expresó en la red social Twitter que "tenemos un serio problema a la hora de identificar dónde invertimos en nuestro futuro", en relación a la falta de idoneidad de seguir realizando grandes inversiones en proyectos energéticos que nos alejan del Acuerdo de París

La red Gas NO es Solución, de la que forma parte Ecologistas en Acción, considera en todo caso que "aún se está a tiempo de rechazar los grandes proyectos de infraestructuras gasistas europeos que nos anclarán durante décadas a un modelo energético caduco, basado en combustibles fósiles".

Recientemente, un informe de Oil Change International revelaba cómo los países del G20 planean invertir 1,6 billones de dólares en proyectos de gas natural. Según Ecologistas, estas inversiones están en clara contradicción con los objetivos acordados en el Acuerdo de París: "la Unión Europea -sostienen en la oenegé- tiene que romper con este modelo, y los gobiernos español y francés pueden marcar la senda en este sentido".

La red Gas NO es Solución considera que "unas infraestructuras gasistas concebidas para perdurar décadas no son compatibles con los tiempos necesarios de reacción ante la crisis climática, que nos obligan a abandonar los combustibles fósiles de forma mucho más rápida".

El gas es un combustible fósil que contribuye al cambio climático, tanto por la generación de emisiones de CO2 en la combustión como por las emisiones fugitivas de metano. El metano es un gas con un potencial de calentamiento global 86 veces superior al del CO2 en los primeros 20 años de vida. Emitir un kilogramo de metano es equivalente a emitir 86 de CO2. Cada vez más investigaciones científicas demuestran que las fugas de metano no han estado bien contabilizadas y representan un problema climático mayor del que se creía.

"Teresa Ribera -reconocen desde la red Gas NO es Solución- ha sido crítica con el desarrollo del gas y siempre le ha reconocido un papel muy limitado en la transición energética". Ribera es la primera ministra en España que ostenta conjuntamente las competencias de política energética y cambio climático. La red Gas NO es Solución, de la que forma parte Ecologistas en Acción, considera que "renunciar al proyecto MidCat sería un primer paso lógico en esa dirección".

Este es el manifiesto de la red Gas NO es Solución

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