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Greenpeace demuestra que una España 100% renovable en 2050 es posible sin interconexiones

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Bueno, en realidad lo demostró hace diez años, cuando publicó su estudio «Renovables 100%», un informe que había encargado al prestigioso Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas. Aquel informe -aparecido en 2007- no solo adelantaba que España disponía de recursos naturales suficientes -el agua, el Sol, el viento, la biomasa- como para generar toda su electricidad en 2050, sino que, además, aseguraba que podría hacerlo de muchas maneras diferentes: "hay muchas combinaciones posibles para garantizar que, cada hora del año, se pueda cubrir toda la demanda con fuentes 100% renovables".
Greenpeace demuestra que una España 100% renovable en 2050 es posible sin interconexiones

Greenpeace aprovechó ayer, Día Mundial del Medio Ambiente, para darle un repaso a los últimos diez años, los que han pasado desde que publicara -allá por el año 2007- su emblemático «Renovables 100%». En realidad, ese informe es el segundo de una trilogía que comenzó un par de años antes, en 2005, con «Renovables 2050», y que concluyó en 2011, con el lanzamiento de la tercera entrega, «Energía 3.0». Los dos primeros informes -avalados por el Instituto de Investigación Tecnológica (IIT) de la Universidad Pontificia de Comillas- operaban exclusivamente sobre el ítem electricidad, y la conclusión era rotunda: si emprendemos ya la transición energética, la España de 2050 puede ser 100% renovable (podremos generar el 100% de la electricidad con fuentes renovables) a un coste asumible.

Trilogía
El tercer informe -«Energía 3.0»- superaba el ítem electricidad y daba el salto a "todas las necesidades de energía en todos los sectores: transporte, edificación, industria, etcétera". Salto a otra dimensión, pues, pero la misma conclusión: España podría satisfacer en 2050 todas sus necesidades energéticas "exclusivamente con renovables" (además de las renovables, esta tercera entrega integraba en la ecuación otros ítems: ahorro, eficiencia energética, manejo inteligente de las redes...). Greenpeace cerraba así su trilogía «[R]evolución energética», denostada a mediados de la década pasada por el stablishment, pero que hoy se revela sencillamente visionaria. "Fueron muchos los que nos tomaron entonces por lunáticos", dijo ayer en Madrid el director ejecutivo de Greenpeace, Mario Rodríguez.

Ayer y hoy
En el mismo sentido se manifestaba ayer el que fuera entonces el alma mater de este formidable trabajo, el astrofísico José Luis García Ortega, hoy jefe del área de Energía de Greenpeace: "hace diez años algunos se rieron del informe; hoy el debate ya no es si un 100% renovables es posible, la cuestión ahora es cómo y a qué velocidad". Y ahí el umbral es muy concreto -se llama Cambio Climático- y la clave -sostienen los ecologistas- también está muy clara: la voluntad política. Porque "las preguntas sobre la viabilidad técnica y económica de un sistema eléctrico totalmente renovable -insisten desde Greenpeace- quedaron contestadas en el informe «Renovables 100%», que arroja resultados muy contundentes". Las conclusiones de aquel estudio, publicado en 2007, hace ya diez años, son estas.

Clave técnica
Según «Renovables 100%», "la clave está en combinar las distintas tecnologías renovables disponibles -termosolar, fotovoltaica, eólica, hidráulica, biomasa, geotérmica- de forma que exista siempre la capacidad de producir lo necesario". Greenpeace repasa ocho claves técnicas del informe.

1 • Las centrales renovables repartidas por toda la geografía generan electricidad de modo mucho más regular en el tiempo que si estuviesen todas en la misma zona.

2 • Para mantener la generación aun cuando el recurso disponible disminuya, existen varias soluciones: tener más potencia instalada, utilizar capacidad de almacenamiento y regulación (de biomasa, geotérmica e hidráulica), o tener centrales termosolares que puedan utilizar indistintamente la energía del sol y la biomasa. (En el momento de la publicación del primer informe de la trilogía -2005- no había en España ni una sola central termosolar, hoy hay 2.304 megavatios instalados. Con el carbón ha pasado al revés: en 2005 había 11.424 megavatios de carbón instalados en la península; hoy hay 9.536).

3 • Existen múltiples soluciones 100% renovables que permitirían cubrir completamente a lo largo del año la demanda de electricidad, "e incluso la de energía total". (Lo vaticinado en esta segunda entrega -"e incluso la de energía total"- lo demostraría el Instituto de Investigación Tecnológica en la tercera, que firma el doctor Xavier García Casals, profesor en el IIT).

4 • Cuanta más variedad de tecnologías renovables utilicemos, menos centrales tendremos que instalar y mayor será la seguridad de suministro.

5 • Se necesita muy poca capacidad de acumulación de energía, o incluso ninguna, para gestionar adecuadamente un sistema eléctrico 100% renovable. (La afirmación, rotunda, sigue sorprendiendo hoy: "muy poca capacidad de acumulación").

6 • Para cubrir los escasos momentos en que la demanda sea mayor que la capacidad de generación de un sistema 100% renovable económicamente óptimo, la herramienta más apropiada y viable sería la gestión inteligente de la demanda, en lugar de la instalación de más centrales.

7 • Para que las renovables pasen a ser los elementos principales del sistema de generación de electricidad, tendrán que adaptar su funcionamiento a las necesidades de la demanda. También cambiaría la forma de utilizar la gestión de la demanda.

8 • La red de transporte eléctrico no tiene por qué ser una barrera para gestionar un sistema eléctrico 100% renovable. La red es un medio y no un fin, y debería adaptarse a los requerimientos de un sistema renovable.

Clave económica
El estudio demostraba -explican desde Greenpeace- que "el sistema energético basado en energías contaminantes es insostenible y no internaliza todos sus costes".

• Las fuentes de menor coste en el horizonte 2050 serán las renovables. (El tiempo ha ido dando la razón a Greenpeace. Los costes de la fotovoltaica han bajado un 80% en los últimos siete u ocho años, y siguen bajando; mientras que los costes de la eólica también lo han hecho, tanto en terrestre como en marina. La prueba más palmaria de esa bajada de costes es que, en 2016, el mundo instaló un 9% más de potencia renovable -9% más que en 2015- invirtiendo un 22% menos de capital. Según «Tendencias Globales de Inversión en Energía Renovable 2017», informe que acaban de publicar ONU Medio Ambiente, el Centro de Colaboración Frankfurt School-UNEP y la consultora Bloomberg New Energy Finance, el gasto medio en dólares por megavatio disminuyó en 2016 -para la energía solar fotovoltaica y eólica- más de un 10%).

• Prácticamente la totalidad de las tecnologías renovables, al alcanzar su período de madurez industrial, podrán proporcionar electricidad a un coste inferior, y en muchos casos muy inferior, al proyectado para nuclear y térmica de ciclo combinado. (Aquella visión es ya una realidad incontestable en muchas regiones del planeta).

Un coste diez veces menor
La tercera entrega de la trilogía -«Energía 3.0»- sostiene que, "si contamos con las soluciones de eficiencia energética y gestión inteligente de la demanda, podemos reducir el consumo total de energía a la mitad y cubrir con energías renovables el 100% de toda la demanda energética, no solo la eléctrica, con un coste total diez veces inferior al de hacer lo mismo con las energías sucias que usamos ahora". «Energía 3.0» también analiza los beneficios económicos y sociales de ese modelo -explican desde Greenpeace-, "mostrando que se crearían más de 3 millones de empleos para 2030 y que reduciríamos la factura energética de los hogares un 34%".

Recapitulando
Arriba quedan pues las claves -técnicas y económicas- del informe «Renovables 100%», obra que encargó Greenpeace al Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas hace ya diez años -fue publicada en abril de 2007- y que planteaba un horizonte 100% renovable para la España peninsular en 2050, escenario en el que la energía eléctrica le costaría a los hogares un 34% menos. En 2007, las fuentes renovables de energía -el agua, el Sol, el viento, la biomasa- produjeron el 22,87% de los kilovatios que generó la España peninsular (el 22,87% de la generación neta). En 2016, esas mismas fuentes han producido el 41,62%.

García Ortega ha recordado hoy cómo incluso algunos técnicos de Red Eléctrica de España dudaban hace diez años de la factibilidad de integrar un 30% de energías renovables en el sistema, temerosos de que la variabilidad de la eólica y/o la solar (ahora brilla el sol, ahora no; ahora sopla el viento, ahora no) fuesen a desestabilizar el equilibrio oferta-demanda. Diez años después, Red Eléctrica de España ha sido capaz de integrar picos de generación renovable de más de un 40%, y de más de un 50%, y de más de un 60%. Más aún: la isla canaria de El Hierro ha alcanzado ya el 100% renovable en varias ocasiones a lo largo de los últimos dos años.

"Lo que faltaba [en 2007] era formular las preguntas -dijo ayer el astrofísico García Ortega-, porque las respuestas estaban ahí". ¿Y qué paso? Pues que, frente al silencio de la Administración, "que es la que debería hacer estos informes" -ha dicho Ortega-, Greenpeace dio un paso al frente y preguntó, y el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas dio las respuestas, todas las cuales se resumían -se resumen- en una: la casi isla energética España del año 2005 puede alcanzar el 100% renovable en 2050 y "la red de transporte eléctrico no tiene por qué ser una barrera para gestionar un sistema eléctrico 100% renovable. La red es un medio y no un fin".

"Nadie ha refutado ese informe", dijo ayer Mario Rodríguez, el director ejecutivo de Greenpeace.

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