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La OCU denuncia la desidia del Gobierno para regular el autoconsumo

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No lo dicen solo las asociaciones renovables. También la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado “la desidia mostrada por el Ejecutivo para regular el autoconsumo de energía con balance neto, que permitiría a los consumidores con instalaciones fotovoltaicas o minieólicas no solo consumir su propia energía sino vender al sistema aquella que no utilizaran”.
La OCU denuncia la desidia del Gobierno para regular el autoconsumo

En los últimos meses el sector de las renovables ha insistido en que las medidas tomados a golpe de decreto por el Gobierno de Rajoy solo benefician a algunas empresas y no piensan en el interés común de los españoles. La OCU corrobora que el autoconsumo con balance neto aportaría muchas ventajas a los ciudadanos. Y que no se regula porque los oligopolios energéticos no lo permiten.

La OCU recuerda que actualmente la normativa solo contempla el autoconsumo energético, es decir, la posibilidad de que el consumidor utilice la energía en el momento que se produce. Sin embargo, se da la circunstancia de que en las horas centrales del día (cuando más electricidad generan estas instalaciones fotovoltaicas) el consumo de energía en el hogar es escaso. Y toda esa energía se “pierde”. Con la regulación del autoconsumo con balance neto el consumidor podría “vender” al sistema toda esa energía que no utiliza y, por el contrario, “comprarla” cuando al
llegar a su hogar la necesitara.

Con una regulación adecuada del autoconsumo con balance neto, la rentabilidad y la eficiencia de las instalaciones fotovoltaicas y minieólicas que un usuario podría montar en su hogar serían mucho mayores: con el autoconsumo instantáneo un hogar puede cubrir el 15% de su demanda, mientras que con el balance neto el porcentaje ascendería a cotas del 60%.

A juicio de la OCU, hay que flexibilizar la producción de energía y el consumo de la misma a través del recuento de los kWh vertidos a la red, como excedente, y la recuperación de los mismos en el caso de que no exista producción eléctrica en ese momento. Para ello, es esencial aclarar qué coste debe pagar el consumidor por la captación de la energía que recupera de la red y que fue vertida por él mismo. “La definición de este apartado (costes de peaje) es clave para dilucidar la rentabilidad de estos sistemas”.

“Hay que armonizar la legislación española en esta materia y homologarla con la de otros países europeos. La opción del autoconsumo con balance neto reivindica la soberanía del consumidor doméstico en el sistema eléctrico y democratiza la energía, haciéndola más asequible en términos económicos”, insiste la OCU. Además, actualmente se dan las circunstancias apropiadas puesto que mientras la luz ha subido más de un 50% en los últimos cinco años, los costes de fabricación e instalación de los paneles fotovoltaicos han bajado un 60% en los últimos tres años.

Finalmente, además de las ventajas económicas, la OCU recuerda que este sistema supone una menor “huella de carbono; menores pérdidas de energía en el transporte al estar la fuente de generación y el punto de consumo en el mismo lugar (actualmente se pierde un 15% de energía en las redes de transporte), disminución de la dependencia energética del país, mayor competencia en un mercado oligopolístico, dinamización de la economía, ayuda al cumplimiento de los objetivos ambientales nacionales, etc”.

La OCU es una organización privada y sin fines lucrativos, no un organismo público. Financia su actividad en más de un 95% con las cuotas de sus 300.000 socios actuales, y es independiente de intereses políticos y comerciales.

Ártículo de Ana Marco: Autoconsumo, pongamos las cosas en su sitio.

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