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El Gobierno incrementa en dos años en un 2.800% las ayudas a la industria "para compensar los costes indirectos de CO2"

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El Ejecutivo le cierra a las industrias electrointensivas el grifo de la interrumpibilidad, pero abre a la par el de las ayudas "para compensar los costes indirectos de CO2". La interrumpibilidad ha costado este año 121 millones de euros menos que el año pasado, pero las ayudas para compensar los costes "indirectos" del CO2 han costado 84 millones de euros más. El Gobierno ha disparado esas ayudas en solo dos años: desde los 6 millones de euros (convocatoria de 2017) hasta los 84 millones del año pasado y los 172 de 2019.
El Gobierno incrementa en dos años en un 2.800% las ayudas a la industria "para compensar los costes indirectos de CO2"

La interrumpibilidad consiste grosso modo en lo siguiente: si hay mucha demanda porque todos enchufamos el aire acondicionado a la vez y resulta que en ese momento no hay generación suficiente porque no sopla el viento, no hay agua en los pantanos, no brilla el sol, las nucleares se encuentran en parada por recarga, se acabó el carbón en las térmicas y no hay gas que quemar en las centrales de ciclo combinado... pues entonces el operador del sistema eléctrico nacional -Red Eléctrica de España- manda parar máquinas a las "interrumpibles", que sograndes fábricas que consumen mucha energía.

REE envía orden de parada a esas fábricas para que "liberen" esa electricidad (interrumpan su consumo) y podamos todos los demás enchufar esos aparatos de aire acondicionado sin que a nadie se le vayan los plomos. El acuerdo quedaría establecido así, grosso modo: yo te pago una cierta cantidad a ti, gran consumidor-gran multinacional (una siderúrgica, por ejemplo) para que tú pares tus máquinas en un caso excepcional como ese (el pago se efectúa, año tras año, aunque al final del ejercicio resulte que no hubo en ningún momento necesidad de parar las máquinas). Bien, eso es grosso modo la interrumpibilidad.

El Gobierno de Mariano Rajoy estableció en el año 2015 un sistema de subastas para asignar el servicio de interrumpibilidad. Las subastas habidas hasta el 18 se saldaron en casi 1.600 millones de euros, cantidad que fue a parar a las "interrumpibles". En el 18 el total ascendió a 315 millones de euros, y en el 19 la interrumpibilidad salió por 196 milones. Pues bien, ayer la Secretaría de Estado de Energía (Ministerio para la Transición Ecológica) anunció que ha acordado, "de manera extraordinaria", la convocatoria de una subasta de interrumpibilidad "en tanto se adoptan los mecanismos previstos en la normativa del Mercado Interno de la Electricidad, marcada por la Unión Europea".

Así, una resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado establece el calendario y el procedimiento de dicha subasta. El Gobierno justifica esta convocatoria "extraordinaria" así: "permite dar continuidad al periodo de entrega de servicio de interrumpibilidad, cuya finalización estaba prevista para el 31 de diciembre de 2019"; y así: "facilita el equilibrio entre el marco normativo actual y el nuevo previsto por las directrices comunitarias".

La nueva subasta ha incorporado los requerimientos exigidos por la Comisión Europea y, por tanto, se ha establecido con arreglo a criterios probabilísticos frente al modelo determinista anterior, lo que ofrece como resultado una potencia interrumpible de mil megavatios (1.000 MW) en el primer semestre de 2020. En el segundo semestre de este año (2019), Red Eléctrica de España, que es el organismo encargado de subastar, asignó a los grandes consumidores de electricidad 2.340 megavatios, es decir, un 234% más, lo que podría hacer pensar que aquella estaba inflada.

Un informe publicado en abril del año pasado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ya daba una pista sobre ese "fraude" o inflación artificial: "El operador del sistema -dice la página 6 del informe, aludiendo a REE, que es el organismo que organiza las subastas- debería desarrollar una metodología de necesidades de cobertura (generation adequacy methodology), en lugar de introducir la consideración del volumen de interrumpibilidad como un dato de partida en el análisis de cobertura y no como una variable resultante del cálculo efectuado".

Es lo que ahora la Secretaría de Estado de Energía estaría llamando "modelo determinista": no analizamos exahustivamente cuánta potencia interrumpible necesitamos (no atendemos a la experiencia que hemos ido acumulando sobre el particular a lo largo de los años) y determinamos, a priori, que la potencia interrumpible es una u otra. Así pasa que el sistema, presuntamente, necesitaba ayer 2.400 megavatios, y hoy, apenas seis meses después, vale con 1.000.

Según el Ejecutivo, y aparte de la convocatoria de esta subasta "extraordinaria", se han adoptado así mismo "distintas medidas orientadas a la reducción de los precios de la electricidad en el mercado mayorista y a maximizar los mecanismos de compensación de costes energéticos para el sector". Y, según el Ejecutivo, como consecuencia del "conjunto de medidas adoptadas en materia de energía", el precio medio de la electricidad en noviembre ha sido 42,19 euros por megavatio hora (€/MWh), un 31,92% más bajo que el de noviembre del año anterior, y el precio medio para este mes más bajo desde 2013. Además, el acumulado anual (enero-octubre) de 2019 se sitúa en 48,97 €/MWh, frente a 56,88 €/MWh del año anterior, un 13,9% menos que el acumulado anual del mismo periodo del año anterior.

Y, por fin, y aparte de la interrumpibilidad "extraordinaria" y aparte de esas medidas orientadas a reducir el precio de la electricidad en el mercado mayorista y a "maximizar los mecanismos de compensación de costes energéticos para el sector" que habrían contribuido a bajar el precio de la electricidad, el Gobierno ha aumentado el presupuesto destinado a apoyar a la industria para compensar los costes indirectos de CO2.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha transferido al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo más de 200 millones de euros entre 2019 y 2018. Estos fondos han permitido que en 2019 la cuantía destinada a este fin haya sido de 172 millones, y en 2018 de 84 millones. La convocatoria de 2017 fue de 6 millones de euros.

En el comunicado oficial de hoy, con el que el Gobierno anuncia la subasta extraordinaria, el Ejecutivo insiste además en que está trabajando para avanzar en la tramitación del real decreto del Estatuto de Consumidores Electrointensivos, "que otorgará un marco estable y predecible para estos consumidores".

REE define
«El servicio de interrumpibilidad es una herramienta de la que dispone Red Eléctrica, como operador del sistema, para asegurar en todo momento un suministro eléctrico nacional de calidad. Con este servicio, los grandes consumidores de electricidad (industrias) se comprometen a reducir su consumo eléctrico cuando el sistema eléctrico lo requiere, siendo retribuidos por ello. La activación del servicio la realiza Red Eléctrica y responde a criterios técnicos o económicos».

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REE 2.340 MW de potencia interrumpible para grandes consumidores de electricidad, junio de 2019

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Juan
Hala, a subvencionar a unas cuantas multinacionales multimillonarias para que no se vayan a la Cochinchina a montar allí sus fabricas. A subvencionarlas aunque todo el mundo sabe que al final esas multinacionales acaban marchándose sí o sí. Porque la globalización es lo que es y punto pelota. Aquí todas las multinacionales multimillonarias quieren subvenciones. Quieren ayudas y subvenciones las fábricas de automóviles (alemanas, americanas, francesas) para que les resulte más fácil vender aquí sus coches. Y el gobierno subvenciona y subvenciona y subvenciona para que las marcas francesas (Peugeot, Citroen, Renault), las marcas alemanas (BMW, Volkswagen, AudiI), las marcas japonesas, las coreanas y las estadounidenses puedan vender aquí más fácil sus turismos. Centenares de millones de euros en subvenciones durante décadas: planes prever, renove, etcétera, etcétera. Subvencionamos a la industria del automóvil (pobrecitos fabricantes multinacionales), subvencionamos a las interrumpibles, subvencionamos a los turistas a los que deja tirados Thomas Cook, subvencionamos a la iglesia católica, apostólica y romana (subvenciones directas y exenciones fiscales), rescatamos bancos (66.000 millones de euros), autopistas y si hay algún pobre que vaya arreando, que la culpa la tiene zetapé. Porque con Aznar resulta que Alicia se llamaba Rodrigo y España era el país de las maravillas. Ahhhh, Aznar, qué nostalgia, con sus patitas sobre la mesa en animada conversacion con Bush; Aznar... con sus armas de destrucción masiva, sus privatizaciones (Endesa) y su Ley del Sector Eléctrico (1997), esa que iba a liberalizar el mercado y, consecuentemente, impulsar la competencia, y, consecuentemente, bajar el precio de la luz. Ahhh, Aznar, ese que le llenó de millones los bolsillos a las nucleares con sus Costes de Transición a la Competencia. Qué grandes tiempos de subvenciones como dios manda y a los que más las necesitan, las compañías eléctricas propietarias de las nucleares. Ese sí que era un gran hombre. Y no el tal zetapé, que nos va a conducir a Venezuela. País, que diría Forges
Miguel
Hace 15 años, el sistema eléctrico español tenía unos costes baratos. El precio de los electricidad era de los más baratos de Europa y la industria electrointensiva española apenas necesitaba ayudas para ser competitivo a nivel mundial. Llegó el gobierno de Zapatero y empezaron a incrementarse los costes del sistema eléctrico como la espuma, la mayoría por excesivos aumentos de los subsidios. Eso hizo que el precio de la electricidad se disparase, pasando a ser de las más caras del mundo. Las empresas electrointensivas entraron en perdidas. O cierre o compensación para no cerrar. El PP opta por no cerrarlas, velar para que no se sigan incrementen los costes del sistema eléctrico y dar compensaciones mediante el mecanismo de interrumpibilidad. Medidas muy discutidas por muchos sectores, especialmente por el sector de las energías renovables, que además son responsables en gran parte de la gran subida de costes del sistema eléctrico. Llega un nuevo gobierno del PSOE y las compensaciones por interrumpibilidad se van reduciendo, pero al mismo tempo aparecen otros mecanismos de compensación por el CO2, y veremos qué otros mecanismos añaden en el estatuto electrointensivo. Mover las fichas para acabar haciendo lo mismo, que es compensar para que no cierren por el alto precio de la electricidad. En el fondo el problema sigue siendo el mismo. Alto coste de la electricidad en España. Por eso hay que tener cuidado a la hora de incrementar los costes del sistema, que incrementan el precio de la electricidad, salvo que se quiera que las empresas españolas cierren, y se vayan a producir a India, China o EEUU y emitiendo más CO2 que en España, y aumentando el desempleo de España. Eso sí, para después comprar los españoles productos que se fabrican en otros países contaminantes. Que nadie se piense que este problema solo lo tienen estas grandes empresas, también las hay medianas y pequeñas que tienen un alto consumo de electricidad que también sufren este problema desde entonces, no tienen compensaciones y las que no cerraron, llevan años en la cuerda floja.