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Los ministros de Medio Ambiente de la UE alivian a la poderosa industria del automóvil

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Podrían haber situado su listón de exigencia más alto, pues el Parlamento Europeo les avalaba. Pero no lo han hecho. Los ministros de Medio Ambiente de la UE, reunidos en Luxemburgo, han acordado un Objetivo 2030 de Reducción de Emisiones de CO2 (procedentes del sector transporte) del -35%, es decir, que ese año, los coches y furgonetas de la Unión Europea deberán emitir un 35% menos en comparación con lo que emitan en 2021. El Parlamento había propuesto hace unos días una reducción del cuarenta por ciento (-40%). Los ecologistas han criticado la poca ambición de los líderes europeos y exigen mayor compromiso en la lucha contra el cambio climático.
Los ministros de Medio Ambiente de la UE alivian a la poderosa industria del automóvil

El Parlamento Europeo, que es el único órgano de la UE elegido por sufragio directo, había dicho -40% (menos cuarenta por ciento), pero el Consejo, o sea, los ministros de los 28 estados miembros de la Unión, ha dicho -35%. La rebaja en la ambición ha lugar apenas unas horas después de que el Panel Intergubernamental de Cambio Climático haya alertado en su último informe -titulado The Special Report on Global Warming of 1.5°C- sobre la urgencia de disminuir las emisiones para evitar un cambio climático catastrófico. Ese documento, encargado por la ONU en la Cumbre del Clima de París (diciembre de 2015), pone de manifiesto que los compromisos de reducción de emisiones puestos actualmente sobre la mesa son insuficientes para evitar un aumento de la temperatura media global de 1,5ºC con respecto a la temperatura media global del Planeta antes de la revolución industrial (en torno al año 1750).

El Reporte Especial del Panel Intergubernamental analiza los impactos de un aumento de temperatura de 1,5ºC, que serán considerables, pero que pueden ser en cierta medida atajados si la Humanidad empieza ya a poner remedio, y revela por otro lado que si las emisiones siguen creciendo y la temperatura sube hasta 2ºC, las consecuencias serán mucho más graves. "Es necesaria -dicen los autores del informe- una transformación sin precedentes para limitar el aumento de la temperatura global del planeta a 1,5ºC".

The Special Report on Global Warming of 1.5°C demuestra que el calentamiento global provocado por el hombre ha alcanzado ya una temperatura de 1°C por encima de los niveles preindustriales y que la temperatura está aumentando a un ritmo de 0,2°C por década. La propia Comisión Europea difundió ayer un comunicado en el que valoraba el Reporte Especial del Panel Intergubernamental de expertos en Cambio Climático: "el impacto del calentamiento del planeta -dice ese comunicado- está transformando ya nuestro medio ambiente, como lo confirman los cambios detectados en la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos".

También el Ministerio para la Transición Ecológica distribuyó el lunes una nota de prensa en la que valoraba ese informe y en el que recordaba que "somos un país con unos recursos hídricos limitados y vulnerables al cambio climático; más de dos tercios de nuestra superficie están en riesgo de desertización; y poseemos aproximadamente 8.000 kilómetros de costa, con el consiguiente impacto que puede tener el aumento del nivel del mar y los eventos extremos". Entre las consecuencias que ya está acarreando la elevación de las temperaturas (ese +1ºC sobre los niveles preindustriales), los autores del informe destacan la subida del nivel del mar o los fenómenos meteorológicos extremos.

Ayer precisamente falleció una decena de personas en un episodio de lluvia torrencial en la isla de Mallorca (220 litros por metro cuadrado en apenas unas horas)

Pues bien, en ese marco, los ministros de Medio Ambiente de la UE le han bajado las ambiciones al Parlamento, que quería un recorte del 40% de las emisiones para el horizonte 2030. Ecologistas en Acción, Transport & Environment, Ecodes y Ecounion han difundido hoy un comunicado en el que critican "la poca ambición de los líderes españoles y europeos" y exigen "mayor compromiso". Según los ecologistas, la ministra para la Transición Ecológica de España, Teresa Ribera, "ha optado por una posición intermedia, renunciando a una mayor ambición en la lucha contra el cambio climático". En resumen, los ecologistas consideran que ese -35% "se queda muy lejos de lo que se necesita para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y evitar los peligros del cambio climático señalados en el informe del IPCC el pasado lunes".

El acuerdo final, al que se llegó justo antes de la pasada medianoche, incluye una reducción del 15% de los objetivos para coches y furgonetas para 2025, un 30% de reducción en furgonetas y un 35% para vehículos para 2030, en línea con la propuesta original de la Comisión (la Comisión Europea es el Gobierno de la Unión Europea). Además, los países con PIB más bajo recibirán un bono extra para vender coches de bajas y 0 emisiones.

Diecisiete países que representan el 50% de la población europea -explican los ecologistas- apoyaban una reducción para 2030 del 40%. Pero Alemania y el grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia), han presionado duramente para limitar la reducción a tan solo el 30%. Una posición que ha impulsado también la Comisión, y en particular el comisario Miguel Arias Cañete, que habría realizado una intensa presión por bajar la ambición en cuanto a reducción de emisiones.

Como muestra de la presión realizada por Arias Cañete, las organizaciones ecologistas señalan "el envío que éste ha hecho durante el proceso legislativo de un análisis sobre el impacto de las reducciones, algo que suele ser inusitado en la política europea". Para T&E, Ecologistas en Acción, Ecodes y Ecounion este análisis "reflejaba de manera tendenciosa el impacto económico de una reducción ambiciosa de los estándares".

La ministra para la Transición Ecológica, que por su parte representaba al Gobierno de España, ha comenzado su discurso advirtiendo de la importancia de la industria del automóvil en España, para apoyar la posición intermedia del 35% defendida también por la presidencia austríaca. Con esta postura ha abandonado las ambiciones que había defendido el pasado lunes en la presentación del informe del IPCC.

Isabell Büschel, portavoz de de T&E, ha declarado: “La decisión de hoy de los gobiernos de la UE es frustrante. Muestra dónde dejan la Comisión y algunos Estados miembros el liderazgo climático frente a los intereses de la industria. Pero esto no se ha acabado, las negociaciones con el Parlamento Europeo todavía pueden permitir un acuerdo que ponga a Europa en el camino de limitar la subida de la temperatura por encima de los 1,5ºC y que además sea buena para el empleo y para un aire más limpio”.

Nuria Blázquez, coordinadora de Transporte de Ecologistas en Acción ha añadido que “tras su discurso del lunes en la presentación del informe de IPCC, Teresa Ribera hubiera debido ser coherente y apoyar a los países con más ambición, España tenía mucho peso en la decisión”.

Por su parte, Miriam Zaitegui, portavoz de Ecodes, ha concluido: ”Este apoyo a la propuesta de la Comisión por parte del consejo de la UE es incompatible con los objetivos de descarbonización del acuerdo de París. Esperamos que en las negociaciones a tres bandas que comenzarán ahora, el Gobierno español apoye la propuesta del Parlamento y de gobiernos como el francés”.

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