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La eólica que viene… y los aranceles tipo Trump

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Aerogeneradores con potencias flexibles. Máquinas que no están pensadas para ninguna clase de viento determinada sino para todas. “Va a ser difícil decirle a Red Eléctrica cuánta potencia tiene el nuevo parque que acabamos de construir, porque dependerá de hasta qué punto se puedan llevar al límite las máquinas allí instaladas. Y habrá herramientas que nos den constantemente esa información”. En una sesión que tuvo momentos de sinceridad apabullante, los tecnólogos dibujaron el futuro de la eólica en la jornada organizada por AEE el pasado jueves.
La eólica que viene… y los aranceles tipo Trump
Ignacio Cruz, Mikel Garay, Juan Diego Díaz y Santi Parés, el pasado jueves

Jueves 23. La Asociación Empresarial Eólica (AEE) reúne en Madrid a 200 profesionales para debatir sobre eólica y mercado, sobre subastas y precios. Los tecnólogos hablan en la primera sesión de la tarde sobre la cadena de suministro. Santi Parés, director de Desarrollo de Negocio de UL Renovables para Iberia y Latinoamérica, modera la mesa y tras las intervenciones pasa al turno de preguntas. Lee la primera que le llega del público: “¿no se podrían establecer aranceles a la importación de paneles fotovoltaicos chinos para permitir el desarrollo de la eólica nacional?”. Murmullo y risas generalizadas. Juan Diego Díaz, director de Marketing Onshore de Siemens Gamesa, también entre risas, dice: “sí, y muy grandes, tipo Trump”.

La anécdota es reveladora porque refleja el temor que muchos, dentro del sector eólico, sienten ante el impulso de la fotovoltaica. Tal vez piensan que la energía solar está dispuesta a comerse todo el pastel de las renovables. Pero a juzgar por lo que se oyó en la citada mesa, no es así. Al contrario, la eólica y la fotovoltaica están llamadas a formar un tándem perfecto, asistidas por el desarrollo del almacenamiento y por la aportación del resto de tecnologías renovables.  

El año pasado se instalaron en España 89 parques eólicos que suman 2.319 MW. Lo que supone que la potencia total instalada en nuestro país ronde ahora los 26 GW. Ninguna tecnología, ni renovable ni convencional, tiene tanta capacidad instalada.

La eólica que viene “estará marcada por la digitalización y la ciberseguridad –explicó Juan Diego Díaz–. Una de las cosas de las que vamos a oír hablar cada vez más es de los digital twins, una especie de réplicas digitales, de avatares que en todo momento nos van a poder decir cómo está la máquina y hasta qué límites podemos operarla”. Se hablará también de drones y de robótica, de herramientas de diagnóstico y de sistemas de optimización de parques, “para que cada 15 minutos podamos saber cuál es la mejor estrategia en un sistema híbrido eólico–fotovoltaico, que además cuenta con almacenamiento energético”.

También habrá barreras. Juan Diego Díaz se centró en los códigos de red. Si las renovables van a ser la nueva energía base, “se nos exigirá hibridación y almacenamiento, tendremos que entregar energía gestionada, y para ello habrá que aportar regulación y cumplir con códigos de red cada vez más exigentes”.

Otra barrera es “la falta de planificación”, que conlleva altos y bajos en las cargas de trabajo de un año para otro. “Para instalar los 1.200 MW que Siemens Gamesa ha instalado en España en 2019 hemos trabajado con 15 grúas que hemos tenido que traer de todos los rincones de Europa”, dijo.

Díaz también habló de la concentración de empresas que vive el sector. “Es verdad que en otros sectores industriales como el de la aviación han quedado dos grandes fabricantes, Airbus y Boeing. Si se repite la historia en la eólica no será bueno para la cadena de suministro porque si solo quedan dos fabricantes de aerogeneradores, o de palas, o de multiplicadoras, estarán en riesgo las inversiones en I+D”.

Una regulación para la I+D en España
Mikel Garay (ver entrevista), director de desarrollo de proyectos para España del Grupo Nordex, también participaba en esa mesa. “No somos tan grandes como Siemens Gamesa pero somos igual de buenos. Y, además, somos los que más turbinas de más de 4 MW de potencia unitaria tenemos instaladas en el mundo”. Garay, recordó que entre el 2010 y el 2020 se ha triplicado la potencia eólica instalada en el mundo, “así que podemos decir que hemos pasado una década dorada”.

Su intervención se centró en los esfuerzos de innovación que hacen las empresas. “¿Por qué la inversión en I+D que necesita la eólica no se hace en España? –se preguntó–. Hay que instalar prototipos en parques experimentales y hay que disponer de buenas condiciones para que los promotores puedan hacerlo”. Porque lo que pasa actualmente “es un problemón. En el Grupo Nordex, por ejemplo, tenemos 300 ingenieros, y queremos establecer nuestro centro de I+D en Navarra. Pero no nos lo ponen fácil. Necesitamos una regulación que impulse la instalación de prototipos en España”.

Ignacio Cruz (ver entrevista), director de Eólica del Ciemat, hizo un repaso de los múltiples frentes que tiene el desarrollo tecnológico de la eólica. “Un aerogenerador actual tiene unos 8.000 componentes. Y en muchos de ellos hay cosas que se pueden mejorar”, dijo antes de recordar que en España hay más de 200 fabricantes de suministros para la eólica. Según Cruz, los aerogeneradores seguirán creciendo en tamaño, aunque es probable que no lo hagan a la velocidad de los últimos años.

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Piloto
Es bueno que los aerogeneradores, tanto Onshore, como Offshore, crezcan en tamaño porque presentan muchas ventajas con respecto a los aerogeneradores de menor potencia. Ahora bien, se debe tener en cuenta que para instalar aerogeneradores de mayor tamaño, es un contra sentido buscar la rentabilidad de los mismos solamente en rebajar los costos de fabricación o instalación. Que también. Pero creo que se encuentra mayor rentabilidad en hallar los sistemas que consigan una mayor generación energética, aunque los costos iniciales no bajen tanto. Por ejemplo en los Offshore utilizando conjuntamente dos sistemas energéticos que se complementan como el eólico y el undimotriz.