Huracanes caribeños y energías renovables. Como aquí

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Huracanes caribeños y energías renovables. Como aquí

Casi coincidiendo con el huracán Matthew, viajé a primeros de noviembre a Barbados para par ticipar en una conferencia muy similar a las que llevo asistiendo desde hace 15 años. En esta, se discutieron los “Retos y Opor tunidades para la Transformación de la Energía en el Caribe y estuvo patrocinada por la Comisión Europea que, además, firmó un par de acuerdos de colaboración (de millones de euros) con el Caricom (Comunidad de Países Caribeños) y con el país anfitrión.

Tuve la suerte de encontrarme con muchos amigos y conocidos, como el Director Adjunto de Energía de la CE, Christopher Jones, que habló de la excelencias de los programas de financiación de Europa y de lo bueno que es colaborar con estos países “aislados” en términos geográficos y energéticos. Yo, cada día lo tengo menos claro, y no deja de ser contradictorio, que cuanto más competitivas y fiables son las EERR, me encuentro con discursos más llenos de ambigüedades y recelos por parte de los políticos que se benefician de estos planes.

Pero no es casualidad. Mi amigo Steve Sawyer, Secretario General de la Global Wind Association, coincidió conmigo en el hartazgo que nos provoca soportar discursos dilatorios y ambiguos por parte de los políticos de los que depende implementar los marcos legislativos que permitan el desarrollo de las energías renovables. Y siguen hablando de la necesidad de “analizar”, “estudiar” y “demostrar” lo que ya está más que demostrado. Así que tanto Steve como yo insistimos en promover menos estudios y más licitaciones, ganándonos la simpatía de algunos y las miradas recelosas de otros.

Y pedimos que los fondos que pagamos todos los europeos contribuyan de verdad a desarrollar estas soluciones y que de alguna manera beneficien a las empresas europeas, cosa que no está en modo alguno garantizado.

Queda patente la necesidad de que los mensajes de nuestro sector sean mucho mas potentes y convincentes. No es menos cierto que el lobby del petróleo, que es el casi único combustible que alumbra estas islas, no quiere perder terreno, aunque este sea relativamente pequeño, y mueve sus hilos muy convenientemente. E imagino que con herramientas que no están a la alcance de todos. Pero debemos fortalecer nuestro discurso, y más ahora que las circunstancias han cambiado dramáticamente a nuestro favor.

El Caribe no es África, porque está muchísimo más electrificado, y quizás ahí esté el principal problema. El sistema se resiste a cambiar porque para que nosotros avancemos otros tienen que desaparecer. Supongo que a los proveedores de fuel y diesel no les gusta nada. Y aunque nuestro crecimiento beneficie enormemente al planeta, eso no conmueve a los dirigentes. A pesar de todas las ventajas. Como aquí.

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