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La oenegé denuncia la escasa ambición climática de la UE, que considera no es sino

Greenpeace lamenta que el lobby del gas haya "convencido" a la Unión Europea para que se plante en el -55%

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El Parlamento Europeo quería el -60%, pero la Comisión ha dicho -55 neto. Con ese "neto", la reducción efectiva de emisiones quedaría en torno al 50/52, según diversas fuentes. Y, en todo caso, muy lejos de la ambición climática que los ecologistas demandan de los gobiernos de la UE. Greenpeace considera ese compromiso (-55%, en el año 2030, con respecto a las emisiones de 1990) "insuficiente y alejado de la responsabilidad que debe asumir la Unión Europea, además de una cesión al lobby del gas fósil".
Greenpeace lamenta que el lobby del gas haya "convencido" a la Unión Europea para que se plante en el -55%

La organización ecologista considera "insuficiente" el acuerdo europeo del -55 y solicita por otro lado al Gobierno de España que revise sus objetivos climáticos, los alinee con las recomendaciones científicas y acorte la brecha que separa los compromisos nacionales de los europeos. "Mientras que la UE ha acordado un objetivo de reducción de emisiones netas del 55% para 2030, el Ejecutivo de Pedro Sánchez propone que España reduzca solo un 23%", denuncia la oenegé del arco iris. La Unión Europea -recuerda por otro lado Greenpeace- está entre las economías con más poder para contribuir a frenar el cambio climático, por lo que la clase política europea "debe asumir mayor responsabilidad si quiere hacer gala del liderazgo climático".

Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace: "mientras se sigan desperdiciando miles de millones de euros en los combustibles fósiles y en otras industrias contaminantes seguimos alejando al país de la transición ecológica y justa que se necesita"

Greenpeace, junto con Ecologistas en Acción y Oxfam Intermón, inició el pasado mes de septiembre el primer litigio climático contra el Gobierno de España "ante la falta de acción climática necesaria para no superar el 1,5 ºC" (o sea, que la temperatura media global suba un grado y medio por encima de la media global previa a la revolución industrial que desencadenaron a partir de 1750 los combustibles fósiles: primero, el cabón; luego, el petróleo; y, ahora, el gas). Las tres organizaciones impulsoras de ese litigio climático, que en los próximos días formalizarán la presentación de la demanda completa contra el Ejecutivo, le exigen una reducción de las emisiones de al menos el 55% en 2030 respecto a 1990 y alcanzar el cero neto en 2040.

A escala internacional
Por otro lado, Greenpeace International ha llevado hoy a cabo diversas acciones de protesta con motivo de la celebración del quinto aniversario de la adopción del Acuerdo de París (el acuerdo climático que alude al +1,5ºC). Mañana, precisamente, está previsto un evento internacional para conmemorar esa efeméride, acto al que solo están invitados los países que presenten nuevos compromisos climáticos.

Según la organización ecologista, los compromisos climáticos de los Gobiernos "no están a la altura de lo comprometido" en el Acuerdo de París. "La emergencia climática continúa -apuntan desde la oenegé-, las emisiones mundiales marcaron máximos antes de la pandemia, las concentraciones de CO2 han superado este año los registros históricos y la temperatura del planeta sigue ascendiendo".

La organización ecologista está convencida de que "solo cumpliendo el acuerdo de París y reduciendo sus emisiones para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5º se podrán evitar los peores impactos del cambio climático".

Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace Internacional: “la felicidad que sentí en París hace cinco años se ve ahora ensombrecida por la realidad de la emergencia climática y la respuesta completamente inadecuada de los Gobiernos. En lugar de apoyar una recuperación verde y justa y asumir compromisos en consonancia con el objetivo de 1,5ºC del Acuerdo de París, estamos siendo testigos del apoyo continuo a la industria de los combustibles fósiles que es quien, en primera instancia, ha causado la emergencia climática"

Morgan conserva sin embargo espacio para la esperanza: "toda lucha debe estar guiada por la determinación y la esperanza. El crecimiento de los movimientos climáticos en todo el mundo en estos últimos cinco años es una prueba del entendimiento común ante lo que está en juego y que nos da el valor para actuar”. Más allá de la sociedad civil, la oenegé también detecta señales positivas: "con la salida de Donald Trump de la Casa Blanca y una acción climática más fuerte por parte de China, Corea del Sur y Japón, se ve más cerca la posibilidad de volver a unir esfuerzos en la lucha contra el cambio climático", señala.

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