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Las renovables se presentan a las elecciones

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El 26 de junio volvemos a votar. Los ciudadanos decidiremos qué modelo de país queremos para los próximos años y qué políticos queremos que gestionen los grandes temas. Entre ellos, la energía. Aunque a juzgar por las veces que oímos esa palabra en la campaña de las pasadas elecciones de diciembre –muy pocas– sería mejor decir que entre esos temas “debería estar” la energía.

Porque el modelo energético de un país es un tema tan serio que no podemos dejarlo en manos de un oligopolio que cuenta con argumentos más que sobrados para convencer a los políticos de lo que hay que hacer “por el bien de los ciudadanos y de España”. Y esto es justamente lo que ha pasado hasta ahora. Da lo mismo que estuviera en el gobierno el PP o el PSOE. El resultado ha variado muy poco. Y los consejos de administración de esa media docena de empresas que marcan el camino siguen llenos de fichajes que antes tomaron asiento en consejos de ministros.

Hay que reconocer que en el último y efímero Congreso de los Diputados se han oído voces que denuncian lo mismo que denunciamos nosotros y que claman por otra política energética. Por un nuevo modelo que diga adiós a los combustibles fósiles y a la nuclear y dé la bienvenida al ahorro, la eficiencia y las renovables.

Porque un modelo así se puede construir desde abajo, desde la ciudadanía, las administraciones locales y las pequeñas empresas. Porque esos ingredientes nos permitirán disponer de una energía más barata, reducir emisiones y crear empleo. Como reconoce la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena) en el informe “Renewable Energy and Jobs–Annual Review 2016”, España ha desaparecido de los puestos de cabeza porque las renovables dan trabajo hoy a 76.000 personas, apenas la mitad del pico que se produjo en 2008. Irena cita el informe anual de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) de 2014. Y advierte de que los datos del último informe de EurObserv’ER son aún peores: solo 60.000 empleos.

Otro argumento que demuestra las cualidades de las energías limpias: de los 8,1 millones de personas que ya trabajan en el mundo en el sector de las renovables, el 35% son mujeres. Cuando en energías convencionales el porcentaje ronda el 20-25%.

El paro sigue siendo un quebradero de cabeza para los españoles. El paro y la absoluta precariedad de muchos de los puestos de trabajo que se crean estacionalmente en nuestro país. Y las renovables pueden ser un filón de empleo extraordinario. Si el Parlamento que salga de estas elecciones fuera capaz de aprobar una legislación que garantice el desarrollo del autoconsumo en lugar de frenarlo –y a esto se han comprometido todos los partidos excepto el PP– veríamos cómo en poco tiempo las renovables mostraban la mejor de sus caras.

Más renovables, más empleo, menos emisiones, más independencia energética, menos oligopolio y una energía más barata. A los ciudadanos sí nos salen las cuentas. Recuérdalo el 26 de junio porque las renovables también se presentan a las elecciones.

Por cierto, la semana anterior, del 15 al 17 de junio, nos vemos en Genera.

Hasta el mes que viene.

Luis Merino
lmerino@energias-renovables.com

Pepa Mosquera
pmosquera@energias-renovables.com

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