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La bajada de precios del mercado eléctrico puede provocar presiones inasumibles en los costes del mantenimiento fotovoltaico

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Un precio del pool de 50 euros por MWh permitiría mantener los costes del mantenimiento fotovoltaico en torno a 7,4 euros MWh. Pero si el precio de la electricidad bajase hasta los 35 €/MWh los costes del mantenimiento se reducirían también, hasta 4,05 €/MWh. Es un caso concreto elaborado a partir de datos reales, que se ha visto hoy en el Seminario sobre Mantenimiento Fotovoltaico, organizado por Aemer.
La bajada de precios del mercado eléctrico puede provocar presiones inasumibles en los costes del mantenimiento fotovoltaico

La Asociación de Empresas de Mantenimiento de Energías Renovables (Aemer) ha pasado revista hoy en Madrid a algunos de los retos más importantes del mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas, tanto grandes plantas como las más pequeñas ligadas al autoconsumo.

En la primera intervención de la mañana, Alberto Ceña, secretario general de Aemer y director de Bepte Consultores, ha analizado la incidencia en los precios del mercado mayorista y las consecuencias que pueden tener sobre el mantenimiento. Lo ha hecho presentando un caso concreto en base a datos reales y en el cual una instalación tipo tiene un coste de mantenimiento de 7,4 €/MWh lo cual le permitiría obtener una rentabilidad suficiente para los inversores, siempre y cuando el precio del mercado esté en el entorno de los 50 €/MWh, considerando un coeficiente de apuntamiento “oficial” de 1,0495. “Aunque la tendencia que se observa en la actualidad es que este coeficiente está más próximo a la unidad, situación que se acentuará en el futuro con la integración de más fotovoltaica en el sistema”, explica Ceña.

De acuerdo con su análisis, si el precio del mercado cayera a 35 €/MWh sería necesario bajar el OPEX, lo que conduciría a bajar el coste del mantenimiento a 4,05 €/MWh para mantener la misma rentabilidad. El mensaje del secretario general de Aemer es claro: “las variaciones a la baja de los precios del mercado pueden conducir a presiones inasumibles en los costes de mantenimiento por lo que es importante impulsar la calidad del mismo para no afectar a la disponibilidad de las plantas y dar entrada a  nuevos conceptos como el mantenimiento predictivo, la digitalización, etc, muchos de los cuales han sido probados en la eólica”.

“En todo caso, creemos que el precio del mercado va a bajar, pero no demasiado”, ha explicado Ceña. Y lo ha justificado con varias causas: “por un lado, porque cada vez va a haber más fotovoltaica (los  3.909 MW adjudicados en la subasta de julio de 2017 tienen que estar instalados a finales de 2019) y por otro lado, porque se va a reforzar la interconexión con Francia y es previsible que, sobre todo en verano, nos intenten vender su electricidad nuclear a un precio bajo”. Hay más elementos que pueden justificar una bajada de precios. Entre ellas, la bajada de la demanda de electricidad. “La irrupción masiva de lámparas led ha bajado la punta de demanda por la noche en 2.000 MW”.

A pesar de esa previsión de bajada de precios en el mercado mayorista, “la volatilidad del precio, en la práctica, es baja”. Una idea que ha reforzado con los números de Aleasoft, una empresa que utiliza inteligencia artificial para hacer previsiones de precios energéticos. En una jornada organizada el pasado mes de febrero por la Asociación Empresarial Eólica, Oriol Saltó, experto de Aleasoft, se mojó para decir que “se espera que la tendencia para todos los mercados europeos a medio plazo sea estacionaria, bastante plana, con precios que fluctuarán dentro de una ventana de unos 8 euros por MWh”.

“El mercado mantiene un punto de equilibrio, siempre que no surjan tecnologías disruptivas. Por eso creemos que los precios van a tender globalmente a la baja. Pero poco”, insiste Ceña. Y añade otros factores que deberían ser tenidos en cuenta para hacer previsiones. “En teoría, las plantas fotovoltaicas pierden cada año de operación un 0,5% de eficiencia. Bien, pues hasta donde sabemos, en la práctica no es así. Pierden menos”.  

Aemer cree que en el universo de las energías renovables el mantenimiento es la tarea más compleja porque se trata del principal coste variable de las plantas una vez son puestas en marcha, pero también es la que tiene una mayor sostenibilidad en el tiempo, de al menos 40 años. En la jornada se ha analizado la introducción de nuevas tecnologías y de procedimientos avanzados de mantenimiento de plantas fotovoltaicas. Se ha hablado del uso de drones, de Big Data, de la conectividad de las instalaciones o de la limpieza de los paneles. Muchos frentes que hay que acometer, según Aemer, con profesionalización y calidad. De hecho, una de las presentaciones ha estado dedicada al sello de calidad Aemer–Applus para empresas de mantenimiento fotovoltaico.

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