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El autoconsumo, herramienta clave para conseguir una electrificación descarbonizada

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La Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones de España (Fenie) se constituyó en 1977 y está integrada por 71 asociaciones que agrupan a más de 15.000 empresas. Según los datos facilitados por Fenie, sus asociados emplean a 95.000 trabajadores y manejan un volumen anual de negocios que supera los 7.900 millones de euros. Por su condición, Fenie está llamada a ser, sin duda, una de las voces clave del nuevo escenario del autoconsumo. Por ello, y por el interés del texto que nos han enviado, Energías Renovables reproduce a continuación este artículo, obra de Jesús Román, secretario general de Fenie (derecha), y Sergio Pomar, representante de la Federación en autoconsumo y generación distribuida (a su izquierda).
El autoconsumo, herramienta clave para conseguir una electrificación descarbonizada

El consumo anual de energía se viene incrementado, de media, en torno al 1-2% cada año. Cada vez somos más conscientes de la importancia de desarrollar estrategias que nos lleven hacia un futuro libre de amenazas medioambientales que permitan a las próximas generaciones vivir en comunión con las reglas de la naturaleza que han hecho nuestro planeta un maravilloso lugar para habitar durante millones de años. España es un país rico, tanto en radiación solar como en recurso eólico y, por lo tanto, es obvio que aprovechar los recursos de los que disponemos gratuitamente es una de las principales opciones, junto con el ahorro y la eficiencia energética, si queremos vencer en la batalla que mantenemos por el cambio climático, una batalla que debemos librar necesariamente hoy.

La estrategia para atenuar el proceso que llamamos cambio climático pasa por que cada uno de nosotros, cada país, aproveche los recursos de los que dispone. En el caso de España se puede aprovechar de forma masiva tanto la energía eólica, con tecnologías como la minieólica, como la energía solar fotovoltaica. Esta última está cambiando el paradigma actual en el uso de la energía a nivel mundial.

Entendemos el Autoconsumo como la generación de energía eléctrica para el propio consumo. Esta modalidad es aplicable tanto para particulares como empresas, con inversiones a partir de cientos de euros. La electrificación de la economía, asociada al Autoconsumo, es un factor clave para el cambio económico y social en el uso de las energías a medio y largo plazo, ya que se hace partícipe a la ciudadanía en la gestión y uso de la energía. Este cambio va a impulsar, entre otras cosas, la penetración del vehículo eléctrico; va a potenciar el desarrollo de zonas deslocalizadas; y, además, es una oportunidad de desarrollo que permitirá compensar las desigualdades entre países ricos y pobres.

Centrándonos en nuestro país, en los últimos meses ha habido una evolución de la normativa hacia un modelo de generación distribuida a partir del Autoconsumo gracias a la publicación del RD-Ley 15/2018 y el RD 244/2019, documentos que fomentan de forma significativa el desarrollo de la modalidad de suministro a partir de Autoconsumo. Entre otras cosas, la nueva normativa (1) reconoce el derecho a autoconsumir energía eléctrica sin que esta energía esté sometida a cargos adicionales (se ha eliminado el conocido como impuesto al Sol que tanto daño mediático ha hecho); (2) elimina las barreras técnicas que establecía el anterior RD 900/2015; y (3) simplifica los trámites de legalización de las instalaciones.

Pese a que se ha perdido una década hasta llegar a este escenario normativo, el mismo llega en un momento ideal, con la tecnología más madura que nunca y los precios del vatio pico solar, por debajo del grid parity, lo que nos permite apostar por el autoconsumo, no solo a los convencidos en la lucha contra el cambio climático y por la eficiencia energética, sino también a todos aquellos para los que la rentabilidad en términos de TIR y retorno son decisivos para acometer cualquier inversión.

La normativa recientemente publicada es el eje sobre el que evolucionar hacia un modelo de generación renovable y distribuido donde el almacenamiento y la agregación de consumos toman un papel predominante. La Empresa Instaladora Habilitada, formada, es clave, para ofrecer al ciudadano las soluciones en autoconsumo que ofrezcan las garantías legales, administrativas, técnicas, de seguridad y longevidad de las instalaciones necesarias para cumplir el objetivo de rentabilidad económica y medioambiental que se necesita al acometer una instalación por parte de cualquier empresa o particular, siendo esencial que los consumidores tengan la capacidad de comprar, generar, vender, y almacenar energía eléctrica.

¿Cómo funciona el autoconsumo?
Centrándonos en el autoconsumo fotovoltaico, la evolución de la tecnología en estos momentos permite que las instalaciones de autoconsumo sean, desde el punto de vista del usuario, muy fáciles de entender y utilizar. Esencialmente, se basan en la instalación de paneles en el tejado, la terraza, pérgola, cochera o cualquier otra superficie aprovechable del edificio o vivienda. Estos estarán conectados a los elementos electrónicos correspondientes y a la red interior del usuario de la instalación, todo ello, con los medios de seguridad eléctricos, de medida y digitales que permiten, sin ningún conocimiento previo, poder controlar la instalación tanto in situ como en remoto.

Básicamente, lo que va a permitir esta instalación es que el usuario, al generar su propia energía eléctrica, disminuya el consumo de kilovatios hora (kWh) de la red eléctrica con el consiguiente ahorro en la factura de la luz, tanto en el coste de la energía como en los impuestos asociados a esta, contribuyendo, además, a la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Fenie repasa los tipos de autoconsumo
A- Individual - Colectivo
El autoconsumo colectivo, permite que varios consumidores puedan estar asociados y se alimenten de la misma instalación de generación.

B- Con excedentes-Sin excedentes
El autoconsumo sin excedentes impide, a través de un mecanismo antivertido, la inyección de energía en las redes de trasporte y distribución. Desde el punto de vista de la red, la instalación es únicamente una instalación de consumo.

El autoconsumo con excedentes permite el vertido de la energía excedentaria a las redes de transporte y distribución, y permite acogerse a mecanismos de compensación simplificada o realizar la venta como sujeto productor.

C- Menor de cien kilovatios (100 KW) - Mayor de 100 kW
En el caso de que la potencia de la instalación sea menor de cien kilovatios, el consumidor puede acogerse a mecanismos de compensación simplificada, así como se simplifican los trámites administrativos necesarios para la inscripción en el registro de instalaciones de autoconsumo.

D- Con acumulación y sin acumulación
La nueva reglamentación permite la instalación de equipos de acumulación [baterías] para las distintas modalidades de autoconsumo en caso de que se considere necesario.

E- Compensación de excedentes o venta a red
Los mecanismos de compensación simplificada permiten obtener reducciones en el importe del término de energía de la factura, en base a la energía excedentaria vertida a la red, sin tener que darse de alta como sujeto productor.

F- Venta a red
Permiten que el sujeto productor autoconsuma parte de la energía generada y realice la venta a red de sus excedentes.

G- En base a la tecnología renovable utilizada
Solar, eólica, minieolica, hidráulica, minihidráulica, biomasa, etc.

Este es solo un pequeño avance que nos puede dar una visión de las numerosas posibilidades que tiene cualquier usuario para configurar su instalación y adaptarla a sus necesidades energéticas, siempre bajo la premisa del asesoramiento de profesionales y empresas homologadas y solventes en el ámbito de las instalaciones eléctricas y el autoconsumo en particular.

Ventajas de ser autoconsumidor
Varias son las ventajas de ser autoconsumidor. La primera es que el autoconsumidor pasa a ser el dueño de su energía y puede decidir cómo y cuándo consumirla, con un coste de la misma igual a cero. Esto nos lleva a la segunda ventaja: el ahorro económico en su factura eléctrica. La tercera ventaja es que una instalación de autoconsumo transfiere al edificio, nave o vivienda en la que se instale una mayor eficiencia, por lo que incrementa su valor en el mercado. La cuarta ventaja, desde el punto de vista medioambiental, consiste en que la instalación de autoconsumo evita alrededor de una tonelada de CO2 al año por cada kilovatio instalado, contribuyendo de esta forma a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. La quinta ventaja es que las instalaciones de autoconsumo contribuyen a que el sistema eléctrico sea más eficiente. La modalidad de suministro a partir de autoconsumo reduce las pérdidas por transporte y distribución de energía eléctrica al acercar los puntos de generación y de consumo. En definitiva, el creciente aumento que experimenta el precio de la energía cada año, hace más atractivo autoconsumir nuestra propia energía y garantizarnos una reducción importante de la factura eléctrica, apostando por la energía del futuro
hoy.

Sumenos nuestro vatio de autoconsumo
Las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía experimentaron el curso pasado el mayor aumento de los últimos años, y no parece vaya a disminuir de aquí a 2030. De ahí, la importancia que tiene que la sociedad en general y cada uno de nosotros como ciudadanos en particular nos constituyamos en el centro del sistema energético participando en nuestro modelo de gestión energética y acelerando así el objetivo de alcanzar la electrificación descarbonizada que tantos beneficios lleva implícitos.

Nos encontramos en un momento crucial en el que confluyen los impactos presentes del calentamiento global con compromisos para avanzar en la descarbonización, y no debemos pensar que solo los gobiernos son responsables con sus políticas de marcar el camino a seguir, sino que, también, cada uno de nosotros, siempre que tengamos la posibilidad de hacerlo, debemos poner nuestro granito de arena y hacer nuestro este lema, “cada vatio de Autoconsumo suma” Las instalaciones de autoconsumo no solo nos ayudan a ahorrar; nos enseñan a usar la energía y, muy importante, a divulgar como usarla y que más ciudadanos sean cómplices de la revolución energética en la que nos encontramos inmersos.

Por Jesús Román, secretario general de Fenie, y Sergio Pomar, representante de la Federación en autoconsumo y generación distribuida

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