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La FAO desarrolla una herramienta para compatibilizar bioenergía y seguridad alimentaria

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Tras su prueba durante tres años en Perú, Tanzania y Tailandia, la FAO presenta la herramienta Bioenergy and Food Security (BEFS). Con ella se quiere orientar a políticos y empresas hacia prácticas sostenibles en la producción de biocombustibles, especialmente en países en desarrollo.
La FAO desarrolla una herramienta para compatibilizar bioenergía y seguridad alimentaria

Heiner Thofern, responsable del proyecto BEFS de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), afirma que "nuestro objetivo es ayudar a los responsables políticos a tomar decisiones informadas sobre si el desarrollo de la bioenergía es una opción viable, y en ese caso, identificar las políticas que permitan maximizar los beneficios y minimizar los riesgos". Thofern considera que la bioenergía “no es una panacea y no siempre será adecuada o viable, y en algunos casos puede incluso ser perjudicial”, pero entiende que la utilización de la metodología BEFS puede explotar su gran potencial “para revitalizar las economías rurales, reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria de las familias".

La herramienta desarrollada por la FAO se basa en una serie de evaluaciones por etapas que “pretenden dar respuesta a las cuestiones clave relacionadas con la viabilidad del desarrollo de la bioenergía y su impacto en la disponibilidad de alimentos y la seguridad alimentaria de las familias. También se tiene en cuenta la dimensión social y medioambiental”. Para ello, se establecen cuatro áreas de análisis: de diagnóstico, de los recursos naturales, técnico-económicos y ambientales y socio-económicos.

Los filtros excluyen tierras utilizadas para cultivos alimentarios y zonas protegidas
Según el documento de BEFS, el análisis de diagnóstico se basa en el estudio anual de proyecciones a diez años que realizan la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la FAO sobre mercados agrícolas nacionales y mundiales. Las simulaciones generan proyecciones sobre la producción, la utilización (el consumo en forma de alimentos, piensos, combustible o fibra), las importaciones, las exportaciones, las existencias de los principales productos básicos agrícolas y los biocombustibles en los países que influyen en los mercados agrícolas mundiales.

El análisis de los recursos naturales conlleva una evaluación de la tierra para identificar la adecuación de una zona específica para la producción de cultivos bioenergéticos con un sistema particular de gestión. Se tiene en cuenta el clima, el suelo y otros factores que pueden afectar a la productividad. Los filtros excluyen las tierras ya utilizadas para cultivos alimentarios o las zonas protegidas, como bosques. En este apartado también se evalúan los recursos hídricos y la disponibilidad de biomasa leñosa y residual procedente de sectores agrícolas y forestales. En cuanto a esto último, el BEFS identifica áreas donde existe un equilibrio entre la oferta y la demanda de biomasa forestal y de residuos.

La herramienta tiene en cuenta las emisiones por cambios del uso del suelo
Los costos de producción de biocarburantes es uno de los elementos esenciales del análisis técnico-económico y ambiental. Se examina el grado de competitividad que la inclusión de pequeños productores puede tener dentro de la cadena productiva en comparación con productores a gran escala. Otro elemento determinante dentro del presente análisis es la emisión de gases de efecto invernadero, sobre todo derivada de los cambios en los usos del suelo y la sustitución de cultivos.

Por último, el análisis socio-económico evalúa los impactos en toda la economía (por ejemplo, responder a si la materia prima a utilizar es la más eficaz para generar crecimiento económico y reducción de la pobreza) y la vulnerabilidad y seguridad alimentaria a nivel familiar. La herramienta, basada en perfiles de vulnerabilidad, identifica los hogares más susceptibles a aumentos en el precio de la alimentación y donde se encuentran.

Más información:
www.fao.org

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