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En concurso de acreedores una de las principales empresas de pélets de España

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Sus promotores defendían la compra y construcción de varias plantas en poco tiempo gracias a la viabilidad económica de contar con una materia prima muy cercana, en ocasiones pegada a las plantas. Algunas no se llegaron a construir y con las existentes no se sabía con certeza cuántos pélets, pocos (unas 8.000 toneladas anuales sobre una capacidad de unas 60.000), producía. Con estos precedentes, el Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 16 de diciembre la entrada en concurso voluntario de acreedores de Sunwood Biomasa Energía.
En concurso de acreedores una de las principales empresas de pélets de España
Planta de pélets de Sunwood en Cuenca y al fondo el aserradero que le suministra la materia prima

Hace poco más de un año, la planta de Sunwood ubicada en la pedanía de Mohorte, en Cuenca, fue una de las protagonistas del Congreso de Bioenergía de 2018, con una visita para comprobar su marcha tras la entrada en funcionamiento ese mismo año. La materia prima la tenían al lado, “en el último aserradero público de España que procesa la madera obtenida de los montes públicos del Ayuntamiento de Cuenca”, explicaron desde la Asociación Española para la Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), organizadores de la cita.

Un año después, la noticia sobre Sunwood es que ha presentado un concurso voluntario de acreedores. Así se publicaba en el Boletín Oficial del Estado del 16 de diciembre, donde se añade que “los acreedores del concursado comunicarán sus créditos en el plazo de un mes, desde la publicación de este edicto" y que “el deudor conserva las facultades de administración y disposición de su patrimonio, pero sometidas a la intervención de la Administración concursal”.

Energías Renovables ha intentado en varias ocasiones ponerse en contacto con la empresa y en concreto con su presidente, Juan Juárez, para conocer los motivos de la entrada en concurso de acreedores. Ha sido imposible, no han devuelto ninguna de las llamadas. Sin embargo, sí logramos hablar cuando presentó los planes de expansión de la compañía, en julio de 2017.

Entre 6.000 y 8.000 toneladas de producción real sobre 60.000
Por entonces ya contaba con tres plantas, dos de ellas compradas a otras empresas, en Aldeaquemada y Bailén (Jaén) y en Campo de San Pedro (Segovia). También anunciaba entonces la puesta en marcha de la de Cuenca y otra en Los Navalucillos (Toledo), que no se llegó a concretar.

Todos estos planes elevaban su capacidad de producción total a una de las más altas de España, con más de 65.000 toneladas. Juárez incluso añadía que estaban estudiando un par o tres de compras más, “incluso de plantas con una capacidad superior a las que ya tenemos”.

Pero lo cierto es que, según el Mapa de los biocombustibles que anualmente elabora Avebiom, en 2017 salieron de sus fábricas unas escasas 2.600 toneladas y en 2018, 6.250. Desde la Asociación Española de Empresas Productoras de Pellets de Madera (Apropellets), de la que es socio Sunwood, afirman que sus estimaciones rondan las 8.000 toneladas, pero sin poderlas confirmar al cien por cien, porque “llevaban un tiempo sin contestar a nuestros correos”.  

“Malas prácticas” en Los Navalucillos
Sin embargo, sí habían aparecido en la prensa informaciones que no dejaban en buen lugar ni a Sunwood ni a su presidente, que también lo es del Club Deportivo Toledo de fútbol. En enero del pasado año, La Tribuna de Toledo informaba que el Ayuntamiento de Los Navalucillos revocó el contrato de adjudicación a la empresa del aprovechamiento de la madera por incumplimiento del mismo.

El alcalde de esta localidad, José Ángel Pérez, añadía que Sunwood vendió parte del producto a una tercera empresa para fabricar pélets. “Estaba prohibido revender la madera”, asegura Pérez. En concreto señalaba que Sunwood vendió parte de las 7.000 toneladas de madera calculadas en este terreno público del municipio de la comarca de la Jara.

Se mantienen los pronósticos generales de producción para 2019
Desde Apropellets consideran que los pronósticos de producción para este años en España (700.000 toneladas), que tanto ellos como Avebiom han hecho de cara al pasado 2019, no se resentirán con la situación de Sunwood. Durante 2019 la mayor fábrica de España, la de Arapellet-Forestalia (140.000 toneladas de capacidad de producción) concluyó su primer año completo de funcionamiento, y en Apropellets citan también a Compellet, en Ribesalbes (Castellón), como otra nueva que ha entrado en funcionamiento.

Llama la atención que se vean abocadas al cierre o al concurso de acreedores, fábricas que cuentan con la materia prima pegada a sus plantas. En abril de 2017 cerro Afpurna, en Ansó (Huesca), que conllevó la recuperación de un antiguo aserradero anejo. En el caso de Sunwood, y para la planta de Bailén, Juárez aseguraba que habían concentrado el aprovechamiento forestal en menos de 50 kilómetros. En Cuenca tenían la materia prima a la puerta de la planta.   

¿Qué ocurrirá con la reflotada Fábrica de Maderas de Cuenca?
Un problema añadido es precisamente qué ocurrirá con la Fábrica de Maderas, propiedad del Ayuntamiento de Cuenca, que servía de suministro a Sunwood. En la inauguración de la fábrica de pélets, el Consistorio recordaba que la nueva planta supuso una inversión de 4,5 millones de euros y la creación de ocho puestos de trabajo gracias a un contrato de suministro con la Fábrica de Maderas por catorce años, renovable hasta los veinte.

Es posible que ese contrato se vea bruscamente interrumpido y amenace la viabilidad de la Fábrica de Maderas. El alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal, también afirmaba que, tras “tres años de intenso trabajo para garantizar la viabilidad de la fábrica, no solo hemos salvado cuarenta puestos de trabajo y mejorar las condiciones de los trabajadores, sino que garantizamos el cumplimiento del convenio con Sunwood”.  

En declaraciones a la Cadena Ser Castilla-La Mancha, el secretario provincial de la Unión General de Trabajadores (UGT), José Azcoitia, reitera que la planta tenía a mano los recursos para su producción y cree que es necesario seguir apostando por la biomasa. Desde UGT, lamentan que se haya llegado a esta situación, y piden a las instituciones que fomenten el uso de la biomasa, porque es un recurso que Cuenca puede aprovechar.

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JUAN MARÍA
El pellet no es un engaño. Puede ser rentable. Si tienen que subir los precios para que lo sea, que lo hagan. La nefasta gestión y exagerada ambición de una persona que apenas había puesto en marcha una fábrica, se pone a comprar otras dos, no es otra cosa que desconocimiento del producto, del mercado y ejemplo de su desmedida ambición. La biomasa es una de las opciones de negocio y de combatir el cambio climático que con más proyección cuenta en nuestro país. Hace unos años yo tenía una caldera de gas. Necesitaba cambiarla. Colocar otra de gas mejorada tecnológicamente me costaba poco más de 3000€. Preocupado y comprometido con el medio ambiente, opté por colocar una caldera de pellets. Me costó cerca de 20.000€. Y sin subvención, porque era el inicio de la crisis, y se eliminaron de raíz. Estoy sumamente satisfecho a pesar del precio pagado. Puedo obtener pellets sin problema, y con disparidad de precios y calidades, y por tanto, con opción de elegir. Pero lo que me llena de enorme satisfacción es la opción por una energía, sino limpia, si neutra respecto a sus emisiones, y que si el precio sube ya no depende del conflicto en oriente medio, o de lo que decida la OPEP, si no de algo tan simple como la relación entre oferta y demanda, y que además, beneficia a nuestras empresas y a nuestro medio rural y a nuestro medio ambiente. Así que, por mi parte, ánimo a las empresas honestas que trabajan elaborando este producto, para que sigan fabricándolo e investigando para mejorar si es posible.
Gonzalo
Es una pena que la gente se siga engañando por la rentabilidad del pelet en un país en el que la orografía y la climatología no acompañan para que su consumo se prodigue. Una cosa es tener recursos naturales y otra clientes dispuestos a pagar lo que cuesta el pellet. Muchas de las plantas de pellet que se ha hecho en España ha sido gracias a las subvenciones y no al mercado real. Los intereses de los promotores y políticos fácilmente influenciables han sido el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de estas fábricas con viabilidad sólo en el papel.