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España aporta el 0,3 por ciento del biometano que se produce en Europa

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El 45 por ciento lo produce Alemania. En países de nuestro entorno, frente a las 5 kilotoneladas equivalentes de petróleo (ktep) que genera España, Francia está en 104 e Italia en 68 (ver foto). A pesar de todo, en 2018 el biogás se mantuvo solo con el uno por ciento del consumo total de energía de la Unión Europea, lo que equivale al cuatro por ciento de todo el gas consumido. El biometano aportó una pequeña parte de ese total. Son cifras extraídas del último informe estadístico de Bioenergy Europe, que fija el número de plantas en España en 205.
España aporta el 0,3 por ciento del biometano que se produce en Europa
Producción de biometano por países en kilotoneladas equivalentes de petróleo (ketp)

Era una de las muchas carencias del biogás en España: conocer las cifras reales del número de plantas y el tipo de biogás que generan. En poco tiempo, un libro (Los gases renovables. Un vector energético emergente) y el último informe estadístico de Bioenergy Europe sobre el biogás en 2018 coinciden en fijarlas en 204. En el libro, editado por Naturgy, son 205 en 2017, pero no las 286 que con anterioridad había censado el centro tecnológico EnergyLab también para Naturgy.

No obstante, conocer con mayor precisión esta situación de partida no mejora las cifras reales de producción y consumo con respecto a Europa, y sobre todo a otros países del continente, como Alemania, Francia e Italia, donde definitivamente la palabra que más se conjuga es el siguiente paso del biogás: el biometano. A pesar de todo, España sube un puesto en el consumo de biogás: del decimoprimero al décimo.

El uno por ciento del consumo bruto de energía
Estos gases se mantienen alejados de las cifras que presentan otras renovables, aunque, según el trabajo de Bioenergy Europe, que se basa en datos publicados ya en el informe estadístico de la Asociación Europea de Biogás (EBA, en sus siglas en inglés), “el mercado europeo de biogás está bien asentado y se muestra maduro: el consumo ha crecido casi 26 veces desde 1990, alcanzando un total de 16.670 ktep en 2018 desde 18.802 plantas”.

Esa es la lectura de la evolución, pero el propio informe reconoce que las cifras palidecen ante el resto del mercado: en 2018 el biogás proporcionó una parte marginal del consumo total bruto de energía interior de la UE28 (solo el uno por ciento), lo que representa el once por ciento de la bioenergía y alrededor del cuatro por ciento del gas natural consumido en Europa. “Existe una necesidad real de promover el biogás como una de las soluciones fiables para una transición energética baja en carbono”, señalan en Bioenergy Europe.

Alemania es la que más plantas tiene y más plantas añade
Algunos datos más: casi un tercio del consumo final de biogás se utiliza directamente, in situ, en los sectores comercial y de servicios, agrícola, industrial y residencial; el transporte representó solo el dos por ciento del uso final (en forma de biometano); y Alemania, Italia y el Reino Unido lideran el consumo con, respectivamente, el 52, 11 y 8 por ciento del consumo final bruto de energía procedente del biogás en Europa. España, con 134 ktep consumidas, está entre el uno y el dos por ciento.

Alemania no se apea tampoco del primer puesto en producción, y aparece como el que más plantas añadió en 2018, con 113, seguido del Reino Unido (102) y Francia (95). De las 18.202 que había ese año en la UE28, 11.084 estaban en Alemania, 1.655 en Italia, 837 en Francia, 715 en el Reino Unido, 574 en la República Checa, 423 en Austria, 304 en Polonia, 279 en Suecia, 268 en Países Bajos y 205 en España.

El presente y el futuro del biometano
El resto de variables no cambia con respecto a otros años, como que domina el biogás agroindustrial sobre el de vertederos o depuradoras de aguas residuales, excepto en países como España. Pero lo que vuelve a tener un protagonismo especial en este tipo de informes es el presente y el futuro del biometano.

El presente reciente es que entre 2017 y 2018 el crecimiento de plantas de fue mayor que el de años precedentes, pasando de 540 a 610. De ellas, un tercio (200) están en Alemania, 93 en el Reino Unido y 76 en Francia. Estos son número de 2018. Los que se adelantan de 2019 confirman que nuestro país vecino ya está en 123 plantas.

Bioenergy Europe destaca también las plantas de Bélgica (una), Estonia (dos) e Irlanda (una) porque son sus primeras de biometano. España se mantiene con una, la asociada al vertedero de Valdemingómez. Todo esto se traduce en que, de las 1.959 ktep de producción de biometano en Europa, 861 corresponden a Alemania, 411 al Reino Unido, 172 a Dinamarca y 134 a los Países Bajos. España está en cinco.

España rezagada en biometano, también con respecto a Francia e Italia
El informe de la EBA, publicado con anterioridad, cifraba la producción de 2018 en 22.787 gigavatios hora, un catorce por ciento más que en 2017; y en 2.280 millones de metros cúbicos de gas (bcm), con un porcentaje idéntico de crecimiento que en GWh. También aquí dominan las plantas que se abastecen con residuos agrícolas y ganaderos y con cultivos y las teconologías principales de conversión de biogás a biometano se la reparten casi a partes iguales el lavado con agua, la absorción química y la adsorción por cambio de presión.

De vuelta a España, y según se recoge en el libro publicado por Naturgy, cuyos autores son Álvaro Feliu y Xavier Flotats, “los datos de producción de biometano indican claramente que España está rezagada en relación con los países centroeuropeos. Además, estos países se encuentran en una etapa de fuerte expansión de la descarbonización del gas, que no se produce en España”. Realmente, países como Francia (104 ktep) e Italia (68 ktep) también están alejados de España.

Incentivos, normativas, garantías de origen y ciclo de vida completo
El informe recuerda que “con los incentivos y marco regulatorio adecuados, el biometano es el sustituto viable del gas fósil, incluida su participación en el transporte, especialmente para vehículos pesados”. Pero, como se dice en la primera recomendación del mismo informe, hay que incentivar su papel, y el del resto de gases renovables, “para lograr la neutralidad en carbono y descarbonizar todos los sectores económicos”.

Acorde con proyectos como Regatrace, del programa Horizonte 2020 de la UE, se afirma que “los objetivos de producción de biometano deben respaldarse con garantías de origen en toda la UE y un conjunto de reglas que faciliten su inyección en la red de gas: los costos de conexión deben ser compartidos por el operador y el productor y este debe tener derecho a inyectar en la red y beneficiarse de un régimen de apoyo estable a largo plazo”.

Otra recomendación de Bioenergy Europe que afecta al biometano es que se aplique el enfoque de emisiones del ciclo de vida completo en todos los sectores. Apuntan que “los estándares para vehículos no deben cubrir solo las emisiones del tubo de escape, porque así no se mide el verdadero impacto del uso de energía a lo largo de la cadena de valor”. Un estudio del instituto de investigación IFP Energies Nouvelles de Francia demostró que midiendo el ciclo completo los coches de biometano son los que menos CO2 emiten.


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