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Asebio repasa el panorama nacional de la bioenergía

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La Asociación Española de Bioempresas (Asebio) ha publicado su tradicional informe anual: Informe Asebio 2014, "Situación y tendencias del sector de la biotecnología en España". El informe, de más de 170 páginas, repasa exhaustivamente el sector biotecnológico nacional y, en ese marco, las "Aplicaciones biotecnológicas para la producción de energía". Recogemos a continuación, sus nombres propios -los actores- de ese subsector concreto, el de la bioenergía made in Spain.
Asebio repasa el panorama nacional de la bioenergía

El año 2014 fue el Año de la Biotecnología en España y es el lapso que analiza la Asociación Española de Bioempresas en su último informe, "Situación y tendencias del sector de la biotecnología en España" (junio de 2015). Pues bien, según Asebio, de las 58 empresas constituidas en nuestro país en ese último año, quince nacieron en Andalucía, que se afianza como la más bio emprendedora. Entre ellas, Asebio destaca a Neol Biosolutions, compañía granadina participada (al 50%) por Repsol y Neuron Bio que ha descubierto y patentado un microorganismo, Neoleum™, que es capaz de generar aceite -informa Repsol- "más rápido y en mayor volumen que los cultivos tradicionales empleados para producir biocarburantes, como la palma aceitera, la soja o el girasol".

Granada
La empresa andaluza Neol, que se encuentra instalada en el Parque Tecnológico de Granada, explica que, "como en el resto de procesos que desarrollamos, el método empleado en este caso utiliza materias primas residuales que no compiten con la alimentación humana, consumen menos energía y producen menos contaminantes". Según Neol, "la modificación del microorganismo patentado Neoleum®, modificación que ha ejecutado con las herramientas de ingeniería genética desarrolladas por Neol, abre el camino a nuevos procesos de producción sostenible de productos oleoquímicos". Neol calcula que de un metro cúbico de cultivo de este microorganismo es posible obtener en un año tanto aceite como en una hectárea de palma.

Según el Informe Asebio 2014, la Agencia Internacional de Energía estima que los biocombustibles pueden aportar cerca del 27% de los combustibles para motores en todo el mundo para el año 2050, frente al 3% del 2012, lo cual podría contribuir a reducir la dependencia al petróleo crudo y las emisiones de gases de efecto invernadero. Asebio cita también un informe elaborado por la consultora investigadora de mercados Navigant Research, informe según el cual "la demanda mundial de biocarburantes para el transporte por carretera pasará de los 122.647 millones de litros en 2013 a los 193.434 millones en 2022 (los combustibles analizados en este informe son biodiésel y bioetanol convencionales, etanol celulósico, biogás, hidrobiodiésel y biocarburantes a partir de biomasa, residuos, algas y los drop-in").

Más bioempresas recogidas en el Informe Asebio 2014
Pues bien, en relación a las investigaciones realizadas en este campo en 2014 -y según recoge Asebio en su informe-, IUCT, la división de conocimiento de InKemia, obtuvo la patente china para S50, un biocarburante de segunda generación para motores diésel que aprovecha la glicerina residual de las plantas de fabricación de biodiesel para producir más biocarburante.

Neiker Tecnalia presentó los resultados de la investigación dentro del proyecto cofinanciado con fondos Feder Energreen. Este proyecto consistió en obtener un modelo de cultivo para obtener biomasa de microalga enriquecida en lípidos de reserva, aprovechable para la obtención de biodiesel de calidad.

El grupo farmacéutico Gadea anunció la compra de Biocyl, la fábrica de biodiésel de San Cristóbal de Entreviñas (Zamora), que está dotada con bienes de equipo destinados a la producción de biocombustibles. Bioraw será la sociedad de nueva creación que gestionará las instalaciones en las que se destinarán a la obtención por fermentación de precursores de esteroides mediante la biotransformación de materias primas de origen vegetal.

Abengoa anunció que comenzará a producir bioetanol de manera experimental en la planta de demostración que tiene la compañía en Babilafuente (Salamanca). La tecnología que utilizarán, denominada waste to biofuels (W2B) y que permite obtener biocarburantes de segunda generación mediante un tratamiento de fermentación e hidrólisis enzimática basada en un proceso de transformación, permitirá procesar 25.000 toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU) y obtener 1,5 millones de litros de bioetanol apto como combustible.

El proyecto de investigación EulaFuel, promovido por un consorcio internacional universidad-empresa en el que participan, entre otros, el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Repsol, centra su actividad en el cultivo de la planta Euphorbia lathyris que tiene la característica de tener un rápido crecimiento en climas diversos con poco agua. De esta planta se extraen triterpenoides, un tipo de hidrocarburo que se aprovecha para hacer el combustible.

En octubre de 2014, la multinacional sevillana Abengoa inauguró su primera instalación (comercial) de generación de biocombustibles de segunda generación. Lo hizo en Hugoton, en el estado de Kansas de Estados Unidos. La fábrica produce etanol celulósico mediante la tecnología de hidrólisis enzimática, que transforma la biomasa en azúcares fermentables para después transformarlo en etanol. Para ello, utiliza residuos de cultivos agrícolas no comestibles, es decir, biomasa de segunda generación para la producción de etanol. Esta planta también dispone de un área de cogeneración de energía eléctrica.

También en 2014, Abengoa anunció que fue seleccionada para desarrollar el diseño y la construcción de una planta comercial en Gante, Bélgica, para producir, a partir de la tecnología “Circulated Fluidized Bed”, energía eléctrica, utilizando biomasa: astillas de madera y residuos agrícolas.

Asebio inició su participación, junto con Abengoa Research en el proyecto “Valorising Biorefinery By-Products” (ValorPlus). El objetivo del proyecto se centra en el desarrollo de procesos biotecnológicos para obtener biorrefinerías más sostenibles y económicamente viables. Mediante la integración de estos procesos se consigue un uso completo de la biomasa sin emisión de residuos (ciclo cerrado). Para ello, se estudiarán y probarán métodos biotecnológicos y tratamientos para recuperar subproductos procedentes de la biorrefinería, como son la hemicelulosa, lignina y glicerol, y convertirlos en productos biológicos de alto valor añadido, generando el máximo valor posible a partir de los recursos disponibles y mejorando así la eficiencia del proceso.

Investigadores de la Universidad Pública de Navarra y del Instituto de Agrobiotecnología anunciaron la realización de un estudio con plantas de tabaco modificadas genéticamente, con las que se produce entre un 20 y un 40% más de etanol, lo que aumentaría su viabilidad como materia prima para producir biocombustibles. El tabaco, cultivado en alta densidad y siendo cortado varias veces a lo largo del ciclo, puede llegar a producir 160 toneladas de materia fresca por hectárea y convertirse en una fuente de biomasa idónea para la producción de bioetanol.

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