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Criar doradas con renovables ahorra un 30% de oxígeno y otro 30% de electricidad

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La aplicación de equipos generadores de oxígeno, basados en las energías solar fotovoltaica y eólica, en las fases de cría y engorde de doradas y lubinas ha permitido ahorros de hasta un 30% del consumo de oxígeno en las instalaciones y de un 30% en electricidad. El sistema, desarrollado en el marco del proyecto Aquasef , cuenta con la participación de varias empresas españolas y se está probando en Esteros de Canela, en Ayamonte (Huelva). 
Criar doradas con renovables ahorra un 30% de oxígeno y otro 30% de electricidad
Vista de las instalaciones de Esteros de Canela, en Ayamonte.

El proyecto europeo Life Aquasef (“Mejora ambiental de la actividad acuícola a través del desarrollo de tecnologías ecoeficientes”) arrancó en junio de 2014, está coordinado por Ariema y en él participan Inoma Energía, D&B Tech, Esteros de Canela y Ctaqua.

Su aplicación ha llevado a estas empresas a desarrollar tres tecnologías eficientes, limpias y de bajo consumo para mejorar la sostenibilidad energética y medioambiental de la producción acuícola de peces y moluscos en tierra firme y garantizar su viabilidad, según informan en un comunicado. 



El objetivo final de Aquasef, que concluye en junio de este año, es demostrar que la tecnología aplicada al sector acuícola genera ahorro, económico y medioambiental, a la vez que permite producir alimentos de calidad, cultivados de un modo sostenible y respetuoso con los recursos medioambientales. 




Tandem de solar y eólica

En el marco del proyecto se han testado tres tecnologías. Por un lado, se han utilizado sistemas de energía solar fotovoltaica y eólica de eje vertical para abastecer los sistemas de bombeo de los tanques de cultivo, la iluminación de la planta y los sistemas de mezcla de los tanques. Además, se ha desarrollado un prototipo de placas solares fotovoltaicas plug&play, para el suministro de energías en zonas remotas sin necesidad de conexión a red. 


Asimismo, se ha desarrollado un grupo de electrolisis que permite la fabricación in situ del oxígeno necesario para suministrar a los tanques de cultivo, alimentándose directamente de los sistemas de energías renovables. Este prototipo ha sido diseñado específicamente para poder utilizar no sólo el hidrógeno generado por el electrolizador para la generación de calor, movimiento y electricidad, sino también el oxígeno que se emite en el proceso para la oxigenación de los tanques de cultivo. Se estima que el ahorro de oxígeno mediante el uso del prototipo de electrolizador es de hasta 6.000 kg/año. Además, mediante la introducción del H2 generado en una pila de combustible se estima la obtención de hasta 15.000 kWh sustituido por tecnologías limpias, lo que supone evitar emisiones de 4,5 toneladas de CO2 al año.


En tercer lugar, para la aireación eficiente y de bajo consumo energético de los tanques de cultivo de alevines, se ha desarrollado una novedosa tecnología de difusores de microburbuja que permite prescindir del consumo de oxígeno líquido. Los responsables del proycto indican que este prototipo ha ofrecido muy buenos resultados en las pruebas realizadas con doradas y lubinas, consiguiéndose ahorros de hasta un 30% del consumo de oxígeno y actualmente se está probando en el cultivo de langostinos.



Además, se ha desarrollado un sistema para aprovechar parte del C02 generado en la combustión producida en una caldera existente para inyectarlo a los tanques de cultivo de microalgas que fijan ese C02 y, al mismo tiempo, actúan como complemento nutricional de la dieta de los peces y moluscos. Estimando una producción de algas de 2,4 toneladas al año, se evitarán  4,32 toneladas de CO2 al año.

La aplicación conjunta de estas tecnologías supondrá una reducción de emisiones de 46,6 toneladas de C02 al año en total y permitiría reducir en 474 toneladas las emisiones de CO2 a lo largo de un periodo de vida útil de 25 años.


Última fase del proyecto
El proyecto inicia ahora su fase final y por esa razón en estos próximos seis meses se va a comenzar a producir de manera real, vertiendo energía a la red eléctrica, lo que permitirá realizar un cálculo certero de los ahorros generados por la instalación con todos los equipos funcionando a la vez. Hasta el momento se han realizado cálculos de eficiencia energética de manera individual por cada equipo instalado, y a partir de ahora se analizará la instalación completa, tal y como se podrá aplicar en un futuro.


Estudios realizados hasta la fecha estiman que se podría generar un ahorro de hasta un 30% en electricidad de la instalación, llegando en determinadas circunstancias al 75%. Estos ahorros repercutirán de manera directa en la sostenibilidad del sector. Y es que entre los consumos energéticos de mayor relevancia para una planta acuícola en tierra se encuentran el bombeo, que puede suponer el 15% de los costes de producción, la iluminación y los equipos térmicos para regulación de la temperatura del agua, que puede llegar a representar el 10%.



De acuerdo con los responsables del proyecto, solo en Andalucía, el 100% de las instalaciones de acuicultura en tierra firme que existen actualmente se podrán beneficiar de las mejoras, económicas y medioambientales, derivadas de la aplicación de estas tecnologías.


Pero el objetivo de Aquasef es llegar mucho más lejos y transferir sus buenos resultados a otras industrias del sector con similares características y aplicarse en planes de acuicultura ecológica de ámbito europeo, donde cada vez se empieza a reclamar más el uso de energías renovables u otras tecnologías eficientes como requisito para acceder a las diferentes certificaciones ecológicas o de calidad medioambiental. 


Además, se pretende que estas tecnologías lleguen a instalaciones ubicadas en zonas remotas donde la fuente energética proviene de recursos fósiles y donde la producción de oxígeno e hidrógeno a través de energías renovables pueda cubrir la propia demanda.  En este sentido, Aquasef podría ofrecer muy buenos resultados en países en vías de desarrollo.




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