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Cosme de Arana, presidente de la Asociación Sino-Española por la Energía y la Sostenibilidad (ASEES)

"China ofrece oportunidades difícilmente igualables hoy día en Occidente"

Luis Merino Jueves, 21 de junio de 2012


Sus colaboradores chinos dicen de él, cuando no está delante, que habla chino muy bien. No en vano, este ingeniero especializado en renovables ha desarrollado gran parte de su carrera en Asia. Tras años de experiencia desarrollando proyectos de ingeniería, consultoría e inversión en medio mundo, en 2009 fundó ASEES, y poco después estableció su propia consultora en Hong Kong.

"China ofrece oportunidades difícilmente igualables hoy día en Occidente"

– ¿Cómo acabó Cosme de Arana en China?
A principios de la década pasada, cuando trabajaba en el sector de las energías renovables en España, ya empezaban a marearnos las cifras que llegaban de China, de crecimiento, de prosperidad, de oportunidades. Empecé a sentir fascinación por un país y una cultura tan alejada de la nuestra, en un momento histórico en que empezaba a cobrar protagonismo internacional a una velocidad de vértigo. Fue entonces cuando los chinos comenzaron el desarrollo masivo de energías renovables y su empeño por lograrlo en un tiempo récord. Buscaban tecnología y profesionales de países líderes en este sector y comprendí que eso era exactamente lo que quería hacer. Para entonces ya estaba estudiando chino cada noche. Una tarde me entrevisté en Madrid con el vicepresidente de una de las mayores consultoras del mundo en energía y medio ambiente, y me explicó que el prestigio internacional atribuido a la marca España en renovables en aquel momento, ofrecía una imagen excelente de los profesionales españoles de este sector en el exterior. Me ofreció abrir la línea de negocio de planificación de energía renovable en China y me fui.

– ¿Cómo surge ASEES?
Trabajando en China para una compañía estadounidense, tuve ocasión de liderar el grupo de trabajo de energías renovables de una asociación sino-americana para la cooperación energética que impulsó la administración Obama. Comprendí que la estrategia de las empresas americanas distaba mucho de la estrategia española. Mientras que las españolas a menudo llegaban en solitario, sin conocimiento del terreno y con prisas, las empresas americanas estaban perfectamente organizadas a través de una docena de asociaciones desplegadas in situ que les permitían cooperar entre ellas y actuar como lobby. Estas plataformas de trabajo especializadas en la emergente Green Economy (Economía Sostenible) iban poco a poco tejiendo una red de contactos  comerciales e institucionales en el sector que a la larga consolidaban auténticos canales de entrada para sus negocios. Se trataba de un proceso lento pero continuo. China es un mercado para corredores de fondo donde los esprínter rara vez consiguen algo, pero con paciencia y perseverancia se puede acceder a oportunidades difícilmente igualables hoy día en Occidente. Cada vez que España y China se reunían oficialmente, incidían en que este sector era prioritario en la cooperación entre ambos países. China estaba realmente interesada en nuestras capacidades, y sin embargo no existían plataformas de trabajo equiparables a las de los americanos y europeos del norte.

Mientras tanto China aceleraba la transformación de su economía creando nuevos marcos regulatorios para fomentar la sostenibilidad, enfrentando así los serios retos medioambientales que empezaban a ser preocupantes. En este contexto, ASEES apareció de forma natural para canalizar oportunidades que identificábamos habitualmente y que España podía aprovechar. Desde entonces ASEES trabaja en contacto directo con los principales actores del sector de las renovables en ambos países promoviendo la “marca España”, para abrir camino a empresas españolas que buscan la internacionalización a esta región.

– China es ya una potencia en tecnologías renovables como la eólica, la solar térmica o la fotovoltaica. Y en España, al menos en muchos ámbitos, se sigue pensando que los chinos están abonados al copia–pega, lo que unido a supuestas prácticas comerciales irregulares suscita dudas en eso de buscar oportunidades de negocio. ¿Qué les diría a los dubitativos?
Efectivamente China es a día de hoy una gran potencia en múltiples tecnologías. Tiene la mayor potencia eólica instalada a nivel mundial desde 2009, con 62,4 GW instalados hasta principio de este año y con cuatro de los diez mayores fabricantes de aerogeneradores (Sinovel, Goldwin, Dongfang y United Power). En cuanto a energía solar se refiere, cuenta con la mayor capacidad productiva de paneles, tanto fotovoltaicos como térmicos y  tiene la mayor superficie de captadores solares térmicos instalada, estimada en más de 170 millones de metros cuadrados. En el ámbito de la hidroeléctrica, la potencia asciende a más de 200 GW, lo que representa más de una quinta parte de la potencia instalada a nivel global. Finalmente China también destaca en otros sectores como el del bioetanol (tercer mayor productor por detrás de EEUU y Brasil) o el biogás, con más de 40 millones de hogares chinos empleando biogás mediante digestores domésticos.

No debemos caer en el error de entender estas cifras como una barrera, si no como la prueba de que la apuesta de China por los recursos renovables es firme, y que su mercado es inmenso. En materia medioambiental le falta mucho por recorrer, y en este contexto la contribución tecnológica extranjera jugará un rol decisivo, tal y como lo ha venido siendo hasta día de hoy.
El modelo de desarrollo chino ha seguido un mismo patrón en los distintos sectores industriales, y las renovables no son ajenas a este proceso. Frente a la escasez de desarrollo tecnológico, el país se ha servido de tecnologías extranjeras para forjar un tejido industrial local de forma acelerada. Este hecho ha contribuido a la visión del copia-pega que se asocia a las prácticas industriales en China.
Sin embargo, se ha de tener en cuenta que esta situación está cambiando, especialmente desde el ingreso de China en la OMC en el 2001. La evolución de la economía china también ha traído avances en materia de protección de derechos de propiedad intelectual, tal y como lo demuestra la existencia de una estrategia nacional para la protección de los mismos.

Junto a un esfuerzo por comprender la escala y la complejidad del país, a aquellos que se muestran dubitativos les diría que llevando a cabo una especial atención hacia cómo han de realizarse los trámites en materia de propiedad intelectual en China, las oportunidades de negocio no han de verse reducidas. Junto al continuo avance de la tecnología doméstica, son numerosos los casos de empresas extranjeras que han exportado su tecnología con éxito en el mercado chino.
El vertiginoso desarrollo que China ha vivido en las tres últimas décadas parece no tener freno y es ya un actor dominante en el contexto internacional. Negar este hecho representa una pérdida de oportunidades.
China seguirá desarrollando productos de alta tecnología, y es de esperar que a medio plazo lidere muchas de las tecnologías renovables. Frente a esta situación, las empresas españolas deben posicionarse y buscar la mejor estrategia para obtener oportunidades de dicho crecimiento.
Por último, destacar que las prácticas comerciales irregulares de las que habitualmente se acusa a China a menudo responden al proceso a través del cual la economía planificada está abriendo paso a las reglas del libre mercado, así como a una paulatina sustitución de las potencias dominantes. Los principales conflictos de los que hemos sido testigos durante el pasado año entre EEUU y China en los sectores fotovoltaico y eólico así lo demuestran. Estas hostilidades no son más que el resultado del intento, por parte de ambas potencias, de posicionar sus respectivas industrias en el liderazgo mundial.

– Estamos viendo estos días cómo las inversiones de empresas españolas en el extranjero –Repsol en Argentina o Red Eléctrica en Bolivia– son expropiadas con diferentes argumentos. ¿China ofrece más seguridad jurídica?
Desde la fundación de la República Popular de la China, los sectores estratégicos siempre han permanecido en manos del Estado por medio de las grandes SOE (State Owned Enterprises). Estas grandes corporaciones controlan los sectores que son considerados de interés público bajo la tutela del SASAC (State-Owned Asstes Supervision & Administration Commission), que a su vez depende del Consejo de Estado. Al contrario que en los procesos de nacionalización que se están viviendo en América Latina, en China los sectores estratégicos como el energético se están abriendo poco a poco a la participación privada. No parece que este proceso vaya a resultar en un entorno de libre competencia a corto plazo, pero en cualquier caso, nada nos puede sugerir que se produzcan nacionalizaciones en un futuro próximo.

– ¿Qué puede ofrecer ASEES a un empresario español dispuesto a plantearse negocios relacionados con las renovables en China?
Por un lado, ASEES actúa como think tank analizando oportunidades que creemos se presentarán en un futuro inmediato, y por otro ofrece las herramientas necesarias para que las empresas interesadas puedan aprovecharlas. Para identificar oportunidades, ASEES realiza investigaciones de mercado e informes que recogen datos clave del sector en China. Además mantiene de forma continua rondas de contactos con los principales agentes del sector, incluyendo agencias gubernamentales, empresas y centros de I+D, no sólo para obtener información de primera mano, sino también para promover la marca España en estas tecnologías y presentar las capacidades de las empresas colaboradoras. Esta campaña informativa se apoya además en ponencias, conferencias y seminarios que ofrecemos en las distintas instituciones.
La información analizada se comparte posteriormente en los grupos de trabajo, que ponen en contacto a las distintas empresas de ambos países y buscan puntos en común para debatir, proponer proyectos conjuntos o realizar acciones de interés mutuo. Existe una plataforma de trabajo orientada exclusivamente a formar consorcios de empresas para licitar en grandes proyectos de Instituciones Financieras Multilaterales en la región.

Una vez identificada una oportunidad, ASEES ofrece un amplio rango de servicios para hacerla posible, como son, la asesoría y apoyo en la implantación de empresas, formación de alianzas estratégicas o Joint Ventures, operaciones de transferencia de tecnología, consultoría y due diligence,  asistencia jurídica y administrativa, creación y coordinación de consorcios, oficinas de representación y presencia local en ferias y misiones comerciales, u operaciones de trading. ASEES también actúa como centro de compra en China especializado en tecnologías limpias, y ofrece una plataforma B2B online que facilita el contacto directo entre empresas uniendo oferta y demanda de forma instantánea. Por último, a través de la página web y acciones en redes sociales, difunde continuamente información útil en español, chino e inglés.

– Mójese. ¿Qué campo de negocio relacionado con las renovables ve más interesante en China para las empresas españolas?
Esta es una pregunta de difícil respuesta, dada la magnitud del mercado chino. En todo caso, como norma general las principales oportunidades se encuentran en la transferencia de alta tecnológica, la investigación y el desarrollo de nuevos productos, y la prestación de servicios.
En cuanto a las tecnologías, las que tienen mayores posibilidades de éxito son aquellas que presentan un alto nivel tecnológico. Los bajos precios a menudo limitan la entrada de empresas extranjeras en sectores maduros como el fotovoltaico, especialmente tras las dificultades que atraviesa este mercado debido a la coyuntura económica europea, que han resultado en una importante sobreproducción y una consecuente caída de precios. La Unión Europea representa el principal destino de las exportaciones chinas, por lo que la crisis económica europea ha manifestado la necesidad de fomentar el mercado interno. Sin embargo, los grandes proyectos están muy a menudo protagonizados por las grandes SOE’s por lo que a las empresas extranjeras les resulta difícil obtener cuota de mercado si no aportan valor añadido.
En este contexto las empresas españolas no deben subestimar su potencial, y deben saber vender aquellas tecnologías en las que la marca España representa un referente. En el ámbito de la energía solar, por ejemplo, se destacan buenas oportunidades para las industrias relacionadas con la solar termoeléctrica o la solar fotovoltaica de concentración.

También existe nicho de negocio emergente en el sector de la eólica offshore. Si bien China ha desarrollado una importante industria eólica, las instalaciones offshore son una asignatura pendiente. El gobierno apuesta por un importante avance en la implantación de esta tecnología, desde las actuales instalaciones meramente testimoniales hasta los 30GW previstos para el 2020.
En el caso de la red eléctrica, España ha logrado grandes avances en la gestión y la integración en red de altas cuotas de renovables, lo que avala su liderazgo internacional.  La red eléctrica en China presenta grandes retos. Al incesante crecimiento de la demanda, se debe añadir la importante distancia entre los principales centros de consumo y las fuentes energéticas, la falta de conexión entre las principales redes y una gestión a menudo deficiente. Si el país avanza en la apuesta por las renovables, serán necesarias importantes inversiones en este sector y de hecho ya se están realizando importantes avances en el desarrollo de Smart Grids.
En consonancia con la urgente necesidad de mejora de la red eléctrica por la integración de nuevas fuentes energéticas de carácter intermitente, el sistema también se deberá adaptar al inminente despliegue masivo del vehículo eléctrico. El gobierno está promoviendo activamente el desarrollo del tejido industrial asociado a esta tecnología. España, debe saber utilizar su liderazgo europeo en la fabricación de vehículos de pasajeros e industriales para encontrar su hueco en el gran desarrollo que se prevé entorno al vehículo eléctrico. Aquí la oportunidad puede surgir en sentido inverso, es decir, en la formación de alianzas con China para introducir esta tecnología en occidente, desarrollando industria y canales de distribución en España,  atrayendo inversión China y creando puestos de trabajo en un momento crítico para la economía española.

La eficiencia energética es otra de las prioridades de la política energética china, donde las empresas españolas pueden hacer grandes contribuciones. El gobierno propone ambiciosos objetivos de reducción de la intensidad energética del país, así como de reducción de emisiones. Estas medidas se traducen en la imperiosa necesidad mejorar el rendimiento energético de las grandes industrias y del sector residencial. En consecuencia, consultorías y Empresas de Servicios Energéticos tienen un amplio mercado a su alcance. Además, la descentralización de este mercado resulta en una mayor accesibilidad para empresas extranjeras.
Fuera de las grandes tecnologías punteras, también se detectan buenas oportunidades en el suministro de componentes, en la automatización y los sistemas de control, en la elaboración de estándares de calidad y en la prestación de servicios de gestión y mantenimiento.
Por último, en China se da una gran importancia a la cooperación en el campo de I+D. España ha sido pionera en el desarrollo de las energías renovables y ha establecido una importante red de centros de investigación de estas tecnologías.
A medida que China asienta su tejido industrial, se consolidan centros de investigación tanto públicos como privados que paulatinamente mejoran su prestigio a nivel internacional. Es una buena oportunidad para unir esfuerzos en el estudio de nuevas fuentes energéticas como por ejemplo los biocombustibles de segunda generación o la energía undimotriz.

– ¿Y qué modalidad de sociedad ofrece más facilidades? ¿Una Joint Venture? ¿Por qué?
El establecimiento de empresas de capital totalmente extranjero, o WFOE por sus siglas en inglés, se encuentra a menudo restringido. No es extraño que la participación en algunos proyectos requiera la participación de un socio local. Por ello muchas empresas optan por introducirse en China a través de Joint Venture (JV), donde se establece un acuerdo con una contraparte china. Las oficinas de representación son otro medio que suelen utilizar empresas extranjeras, si bien éstas encuentran muchas limitaciones en cuanto a representación legal para operaciones comerciales. Además, la creación de una JV con un socio local aporta ciertas garantías de colaboración en el largo plazo, que es una de las claves de éxito para lograr introducirse en este mercado.

– El despertar de la conciencia ciudadana del pueblo chino, que cada día exige más calidad de vida y que las autoridades pongan freno a la contaminación puede decantar la balanza hacia un modelo energético más sostenible. ¿Cómo se percibe esto desde China? ¿Esa presión ciudadana puede cambiar las cosas?
En efecto, en medios tanto locales como extranjeros trascienden cada vez con más frecuencia casos de protestas ciudadanas ante situaciones provocadas por la contaminación de algunas industrias. Sin embargo, creemos que el cambio de modelo, más que surgir de la presión ciudadana, responde a un evidente deterioro de la calidad ambiental en las ciudades, lo que está derivando en un verdadero peligro de sufrir grandes desastres ecológicos y problemas de salud pública. La apuesta del gobierno chino por la sostenibilidad en su política ambiental es firme, y pretende dar respuesta a las consecuencias de un reciente desarrollo económico de enormes proporciones y que se ha llevado a cabo a un ritmo muy acelerado. No obstante, la sensibilización en materia de sostenibilidad tiene aún camino por recorrer en la sociedad china.

– Los planes del gobierno chino en los que se basa la apuesta por las renovables, como el XII Plan Quinquenal 2011- 2015, ¿se están cumpliendo o son papel mojado?
Los planes quinquenales constituyen ejes centrales en la planificación de la economía china. En efecto, la experiencia nos demuestra que los planes quinquenales resultan ser una autentica declaración de las intenciones del gobierno en el medio plazo. Y si algo hay que reconocer a la política de Beijing, es que las intenciones del gobierno se materializan con firmeza y celeridad.
En el ámbito energético, se puede afirmar que aun cuando los objetivos del XI Plan Quinquenal eran francamente ambiciosos, estos fueron alcanzados con éxito, como lo demuestra la reducción del 20% en la intensidad energética. Además, los planes de desarrollo de renovables a medio y largo plazo, establecen importantes objetivos en cuanto a potencia instalada que no solo son alcanzados, sino que son sobrepasados sistemáticamente.
La resiliencia del mercado chino en el actual contexto de crisis económica ha puesto de manifiesto la capacidad que tiene la economía china para cumplir sus objetivos de crecimiento. En este sentido, nada nos hace pensar que los objetivos del XII Plan Quinquenal no vayan a ser alcanzados.

- ¿Cuáles son las claves para superar con éxito las dificultades que puede suponer para una empresa de energías renovables establecerse en China?
El dominio de las grandes empresas estatales es una de las principales barreras para el establecimiento de empresas extranjeras en China. Por ello resulta importante contar con apoyo institucional y tener una estrategia a medio plazo que permita asentar las bases y establecer relaciones fructíferas con socios locales. Compartir experiencias y conocimiento puede ser una de las claves para superar barreras tanto administrativas como culturales en la entrada a una parte de ese enorme mercado que constituye China. De esta manera, contar con una plataforma que promueve específicamente la cooperación en materia de renovables y sostenibilidad, como es el caso de ASEES, puede ser de gran ayuda.

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