La ONU advierte que los bosques tropicales, aliados vitales en la lucha contra la crisis climática, están desapareciendo a un ritmo alarmante. Con el objetivo de revertir esta tendencia, Brasil lanzó el pasado jueves una nueva iniciativa en el marco de la cumbre climática de la ONU que se está celebrando en Belém, puerta de entrada a la Amazonía.
“Los bosques tropicales dan vida a nuestro planeta. Sin embargo, siguen sufriendo una constante amenaza, siendo tratados como una fuente de ganancias a corto plazo, no como un valor a largo plazo”, declaró el Secretario General de la ONU, António Guterres, subrayando la urgencia de la puesta en marcha del programa, que consideró “una declaración de solidaridad y esperanza”.
“El Fondo de Bosques Tropicales para Siempre es un mecanismo audaz para que los bosques en pie sean más valiosos que las tierras deforestadas, alineando la conservación con la oportunidad y la solidaridad con la prosperidad compartida”, añadió António Guterres. “Juntos podemos garantizar que los bosques tropicales perduren para siempre, como pilares vivos de la estabilidad climática, la biodiversidad, la resiliencia y la paz”.
El nuevo mecanismo establece que los países que conserven sus bosques recibirán cuatro dólares por hectárea al año, ajustados según el desempeño verificado mediante monitoreo satelital. De acuerdo con la ONU, un total de 74 países son aptos para beneficiarse del fondo. Conjuntamente albergan más de mil millones de hectáreas de bosques tropicales y subtropicales. Las áreas prioritarias incluyen la Amazonía, la Mata Atlántica, la Cuenca del Congo, la región del Mekong y la isla de Borneo en el sureste asiático.
