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La dependencia energética de Navarra, por encima del 80%

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Gas natural (43,68%); petróleo y derivados (32,96%); carbón y coques (3,95%). Navarra depende en un 80,59% de recursos energéticos con los que no cuenta, recursos energéticos que tiene que importar. Es uno de los muchos datos que incluye el Balance Energético 2019, que presentó ayer el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno foral, Manu Ayerdi. Otro de los datos que destaca en ese Balance es la caída del consumo de energía final: -1,74% con respecto al registro de 2018.
La dependencia energética de Navarra, por encima del 80%

Navarra ha reducido el consumo de energía final un 1,74% en 2019, en comparación con los datos registrados un año antes. Todos esos datos aparecen incluidos en el Balance Energético Navarra 2019, que presentó ayer por el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi. Según el Ejecutivo foral, la reducción del consumo final se debe, principalmente, a los hogares y a los sectores de comercio y servicios, que en un año han bajado más de un 8% el uso de energía, y representan el 16,74% del total. Por el contrario, el transporte y la industria, que acaparan el 39,1 y el 36,1% del consumo respectivamente, se han mantenido en niveles similares a los de 2018.

En el caso concreto de la electricidad
Muy destacable también es el dato eléctrico de las energías renovables. Las fuentes renovables de energía eléctrica (el agua, el viento, el Sol, la biomasa...) han producido en 2019 menos energía eléctrica que en 2018 (-1,58%). Enfrente, un combustible fósil -el gas natural- ha incrementado su producción de electricidad en un 353% (no hay error tipográfico: 353%). La razón estriba, según el consejero Ayerdi, en “una mala producción hidráulica por el régimen de lluvias. Hemos subido -ha dicho- en producción eólica un 2% y otro 9% en fotovoltaica, incluido el autoconsumo; y también han aumentado el resto de renovables, pero ese incremento no ha sido suficiente”. Así, la producción eléctrica de renovables sobre el consumo final eléctrico ha bajado hasta el 74,38% desde el 76,93% de 2018.

Marcha atrás con el gas
Otro dato muy a destacar en el ejercicio 2019 es el referido al consumo de energía primaria, es decir, la energía que empleamos para producir energía (por ejemplo, quemamos gas natural para producir electricidad; o quemamos carbóno o biomasa para producir calefacción). Pues bien, según el Balance Energético Navarra 2019, el año pasado, el consumo de gas natural como energía primaria aumentó en la comunidad foral un 52%, volviendo a los niveles de 2007. “Esta realidad -ha explicado el consejero Ayerdi- afecta a varios indicadores, como el autoabastecimiento en energía primaria, que disminuye casi un 20%, o la cuota de producción eléctrica con renovables sobre la producción total de eléctrica, que cae un 22,56%, del 69,22 al 46,66%”.

Así las cosas, el Gobierno navarro reconoce que está lejos de los objetivos que se ha fijado para el año 2030. "El Balance Energético de 2019 hace una radiografía de la energía en Navarra que dista todavía mucho de los objetivos marcados en el Plan Energético 2030 y en la Hoja de Ruta del Cambio Climático Klina", señalan desde el Gobierno foral (en estos documentos se establece una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% con respecto a 1990, así como conseguir que el 50% de la energía consumida sea renovable). Y efectivamente la cuota actual del 19,41% de las renovables sobre el consumo final total queda muy lejos de ese 50%. [Bajo estas líneas, consumo de energía primaria, cantidades, en toneladas equivalentes de petróleo, y porcentajes utilizados de cada fuente].

Entre las medidas que el Ejecutivo navarro está implementando para buscar las vías de impulos a la producción de energía renovable, Ayerdi ha cidado la autorización de nuevos parques eólicos y fotovoltaicos. A día de hoy, el Gobierno foral está evaluando ya 35 proyectos, a los que se sumarán otros 32 a final de año, y también está trabajando en infraestructuras de autoconsumo: “necesitamos todas estas iniciativas en paralelo al trabajo para mejorar la eficiencia energética con el objetivo de reducir el consumo, si queremos que el balance energético cambie significativamente. Si no, seguiremos sin un cambio real y profundo”, ha advertido Ayerdi.

Ayudas a la eficiencia energética
En este sentido, el Departamento de Desarrollo Económico y Empresarial cuenta con una línea de ayudas para actuaciones de eficiencia energética en pymes y en la gran empresa del sector industrial. En total 4,6 millones de euros para subvencionar proyectos de aislamiento térmico, control de la climatización, recuperación del calor, iluminación, refrigeración, etc. A día de hoy -informa el Gobierno-, todavía quedan disponibles cerca de 2,4 millones de euros, que podrán solicitarse hasta el 31 de diciembre. Las subvenciones cubrirán el 30% del importe del proyecto.

Incremento en inversiones propias en la Administración de Navarra
Además, el Gobierno de Navarra ha invertido en 2019 un total de 475.526 euros en movilidad eléctrica y eficiencia energética de la Administración foral (186.000 euros más que un año antes). En este sentido, ha destinado 335.339 euros a la instalación de placas fotovoltaicas en edificios públicos como la Biblioteca General de Navarra, el Banco de Sangre, los centros de estudios Virgen del Camino y ETI de Tudela, así como la residencia Fuerte del Príncipe, y los centros San Isidro de Lumbier y San José Nuevo de Pamplona.

Asimismo, ha destinado 92.580 euros a la sustitución de cerramientos; y otros 47.606 euros a la instalación de siete puntos de recarga de vehículos eléctricos, en el Banco de Sangre Pamplona (2), en el Banco Sangre Tudela (1), y en los institutos Virgen del Camino, ETI Tudela, Donapea y Ribera del Arga.

En lo que va de 2020, el Gobierno de Navarra ha invertido ya 308.000 euros en fotovoltaicas, cerramientos y puntos de recarga.

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