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El Secretario General de la ONU detalló ayer jueves a los asistentes del Foro Económico Mundial (Davos, Suiza) su visión global del planeta, con especial énfasis en el cambio climático, la globalización, el incremento de las tensiones geopolíticas y las amenazas del mundo digital. “Si tuviera que elegir dos palabras que describieran la actual situación en el mundo serían incertidumbre e inestabilidad”, dijo Antònio Guterres.
“El cambio climático nos destruirá a nosotros, no al planeta”

Guterres dividió en cuatro las amenazas, que recientemente definió ante la Asamblea General de la ONU como los cuatro jinetes que ponen en peligro el XXI (en referencia a los cuatro jinetes del apocalipsis) más acuciantes a las que se enfrenta el planeta y destacó que el cambio climático “es el tema más desafiante de nuestro tiempo”.


"No estamos ganando la guerra contra el cambio climático y tenemos que hacerlo", dijo Guterres. “Por primera vez en la historia de la humanidad hay un límite, un límite físico a nuestra perspectiva de desarrollo y esta situación ha llevado a la humanidad a declarar una guerra a la naturaleza y la naturaleza está contraatacando de una manera muy violenta como hemos visto en diferentes partes del mundo”, destacó.

El titular de la ONU recordó que el calentamiento global representa una amenaza existencial para todos y que avanza más rápido que  la respuesta de la humanidad para combatirlo . “El planeta no se destruirá. En los próximos siglos y milenios seguirá girando alrededor del sol. Lo que se destruirá es nuestra capacidad de vivir en este planeta. El cambio climático nos destruirá a nosotros, no al planeta".De ahí, señaló, la necesidad de cambiar el actual rumbo climático y el grave impacto que actualmente sufren diversas partes alrededor del mundo.

Las otras tres grandes amenazas

A continuación, Guterres abordó las otras tres grandes amenazas que, dijo, nos amenazan: “una globalización injusta”, que comporta un aumento de las desigualdades en muchas de nuestras sociedades. Su receta consiste en que los Gobiernos den la palabra a sus conciudadanos, dándoles vías de participación y respetando su espació cívico, y trabajar conjuntamente para lograr una globalización justa a través de la colaboración de la sociedad civil, los Gobiernos y el sector privado.

Esto significa, afirmó, "que los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que la Agenda 2030 debería convertirse en un plan maestro para los planes de desarrollo de cada país del mundo, y también en una referencia importante para la forma en que las empresas planifican sus propias actividades”.



Respecto al aumento de la tensión geopolítica, apuntó a las “relaciones disfuncionales” entre las grandes potencias, principalmente en el Consejo de Seguridad, en el comercio mundial o en relación con la tecnología, corriéndose el riesgo de una grave fractura en el mundo. “Necesitamos una economía global, necesitamos instituciones encargadas tanto de la gobernanza a nivel de paz y la seguridad como del comercio y la tecnología”, destacó.


La cara oculta del mundo digital es el cuarto jinete que nos pone en peligro. En relación a este problema, manifestó su profunda convicción de que es necesario incrementar la cooperación internacional y la necesidad de asegurarnos de que la Inteligencia Artificial se convierta “en una fuerza para el bien”, concluyó.

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