panorama

La asociación de consumidores Facua pide al Gobierno

El precio de la luz se dispara en vísperas de la que se perfila como la peor cuesta de enero del siglo

1
La mayor caída del PIB de 2020 de entre todos los países de la OCDE la sufrirá España (-11,6%). La estimación la adelantaba la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (que reúne a 37 países de los 5 continentes) hace solo unos días. En diciembre también, el Banco de España publicaba un estudio en el que anuncia que entre el 6,1 y el 9,9% de las empresas no sobrevivirá al Covid. La llegada de turistas extranjeros a España ha caído, según las primeras estimaciones, más de un 75% en 2020. Pues bien, en ese marco, y para empezar, la luz ha subido un 27% en los siete primeros días de enero.
El precio de la luz se dispara en vísperas de la que se perfila como la peor cuesta de enero del siglo

El kilovatio hora con la tarifa semirregulada PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) ha alcanzado una media de 16,81 céntimos, un 27% por encima de los 13,24 céntimos del mismo periodo de 2020. Lo denunciaba ayer la asociación de consumidores Facua, que ya alertó a principios de semana sobre la escalada del precio de la electricidad: "el recibo experimentó en diciembre -señalaba el pasado 4 de enero- su primera subida interanual tras 19 meses consecutivos de bajadas". La factura de diciembre de 2020 ha crecido hasta los 69,28 euros para el usuario medio, lo que supone un encarecimiento de 4,66 euros sobre los 64,62 en los que se situó en diciembre de 2019. En fin, un incremento del precio del 7,2% con respecto al precio del mismo período del año anterior. Esa subida (primera en 19 meses) era solo el aperitivo. Porque enero ha amanecido -denuncia Facua- con un +27%. La asociación reclama al Gobierno "medidas contundentes para frenar la especulación en el sector eléctrico".

Medidas contra los especuladores -el sistema de fijación de tarifas mayoristas del mercado eléctrico consiste "en una subasta que fomenta la especulación", denuncian desde Facua- y bajada de impuestos para un bien -la electricidad- que es esencial para cualquier familia (la asociación pide una bajada en el IVA que se aplica en el recibo de la luz de las familias, impuesto que, sumado al impuesto especial sobre la electricidad que aprobó el Ejecutivo Rajoy en su primera legislatura, provoca -según esta organización- que los impuestos indirectos encarezcan la factura en casi un 30%). Son las dos medidas que Facua-Consumidores en Acción propone para evitar escaladas como la que está experimentando el precio de la luz en esta primera semana del año, víspera de una cuesta de enero que puede resultar muy dura para muchas familias.

Y es que, según Facua, "con los datos de los primeros siete días de 2021, la factura eléctrica del usuario medio se situaría en 80,71 euros, lo que representa un incremento del 19,3% sobre los 67,67 euros de las mismas fechas del año pasado" (la asociación ha extraído estos datos de los análisis que periódicamente elabora "sobre decenas de miles de facturas de viviendas habitadas"; el perfil de usuario medio con el que trabaja Facua es aquel que consume 366 kilovatios hora mensuales y tiene una potencia contratada de 4,4 kilovatios).

Pues bien, según esta asociación de consumidores, la factura del usuario medio no superaba los 80 euros desde diciembre de 2018. "Legislatura tras legislatura -concluye el comunicado de la asociación-, Facua viene reclamando a los sucesivos Gobiernos que modifiquen el sistema de fijación de tarifas mayoristas del mercado eléctrico, consistente en una subasta que fomenta la especulación". Así mismo, también pide una bajada en el IVA que se aplica en el recibo de la luz de las familias, que, sumado al impuesto especial sobre la electricidad, "provoca que los impuestos indirectos encarezcan la factura un 27,2%".

Denominación de origen
Facua-Consumidores en Acción se define como "una organización no gubernamental, sin ánimo de lucro, dedicada desde sus orígenes, en 1981, a la defensa de los derechos de los consumidores; independiente de gobiernos, partidos políticos, confesiones religiosas e intereses empresariales, con un carácter marcadamente progresista, democrático, plural y participativo. Somos hombres y mujeres comprometidos que reivindicamos mejoras en la regulación y el control del mercado, la calidad, etiquetado y publicidad de los productos y servicios".

Todos los datos son fruto de los análisis elaborados por la asociación Facua-Consumidores en Acción sobre la evolución de la tarifa semirregulada PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), que es una tarifa a la que tienen derecho todos los consumidores cuya potencia contratada no exceda los diez kilovatios, o sea, la inmensa mayoría de los consumidores domésticos. El perfil de "usuario medio" que emplea Facua en sus análisis es aquel que consume 366 kilovatios hora al mes y tiene una potencia contratada de 4,4 kW.

Añadir un comentario
Miguel
El problema viene por un desabastecimiento energético de España de la que es responsable Teresa Ribera. Esta situación se ha dado porque España no ha tenido suficientes alternativas de reservas energéticas para generar electricidad en esta situación, debido a que en su momento, la ministra Ribera miró para otro lado. En verano se cerraron la mitad de las centrales de carbón ante sus aplausos, y el resto, ante el pasotismo de la propia ministra, apenas tienen reservas de carbón y planean el cierre. Así que toda la suerte de España para respaldar al sistema eléctrico se echó únicamente en manos del gas. Hete aquí que en el primer invierno, ante la fuerte demanda mundial actual de gas, ha habido reducción de abastecimiento de gas en España. Lo normal es este caso es que se hubiesen puesto en marcha las centrales de carbón para mitigar el problema, pero eso no ha sido posible. El resto de países europeos han tenido que echar un cable y ampliaron la generación de sus centrales de carbón y gas para que llegase la electricidad a España y solucionar nuestro problema, pero claro, sus reservas energéticas son para ellos, y si España las quiere, será a cambio de un precio muy alto. Portugal ha tenido que encender a tope sus centrales de carbón y gas para exportar a España lo máximo que permite la interconexión, mientras las centrales de carbón y gas de España permanecían paradas ante la escasez de combustible. De Francia tambíén entraba toda la electricidad que permitía la interconexión, a pesar de que Francia también tenía todas sus centrales generando a tope y necesitaba importar electricidad del resto de países europeos que a su vez tenían sus centrales de carbón y gas a toda máquina. Ribera ha puesto en peligro la Seguridad Nacional de Suministro Energético, y ayer los españoles pagaron sus consecuencias en forma de precio de la luz. Pero ahí puede que no acabe la cosa. Si sigue habiendo problemas de suministro de gas, el sistema energético español acabará colapsando. España depende y mucho ahora mismo de que haya viento en España y Europa, y también de la entrada de gas. España ha pasado de tener uno de los sistemas eléctricos más robustos y estables del mundo a uno de los más frágiles. A rezar toca a los españoles para que haya viento en España y Europa durante este invierno.