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De Goldman Sachs, los bomberos de guante blanco y las "violaciones masivas de derechos humanos"

El cambio climático conduce a la Humanidad hacia un mundo de castas

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El relator para la pobreza y los derechos humanos de Naciones Unidas, Philip Alston, acaba de publicar su informe sobre cambio climático y pobreza, un trabajo demoledor en el que destacan dos alertas: (1) el cambio climático exacerbará la pobreza y la desigualdad existentes; y (2) confiar al sector privado la lucha contra este fenómeno puede conducir a una nueva segregación entre ricos y pobres, ya que mientras los ricos serán atendidos adecuadamente, los más pobres serán marginados. "El exceso de confianza en los actores con fines de lucro -dice Alston- casi garantizará violaciones masivas de los derechos humanos”. [En la imagen, un inmenso mercante con bandera de conveniencia (Panamá), cargado de contenedores, pasa a escasos metros de una patera con once migrantes].
El cambio climático conduce a la Humanidad hacia un mundo de castas

“El cambio climático tendrá consecuencias devastadoras para las personas en situación de pobreza. Incluso en el mejor de los casos, cientos de millones de ellas se enfrentarán a la inseguridad alimentaria, la migración forzada, las enfermedades y la muerte”. Con estas palabras empieza su informe sobre cambio climático y pobreza el relator especial de la ONU sobre la pobreza extrema, Philip Alston. "El cambio climático -continúa Alston en la introducción de su informe- amenaza el futuro de los derechos humanos y corre el riesgo de deshacer los últimos cincuenta años de progreso en materia de desarrollo, salud mundial y reducción de la pobreza". Y es que, para este experto independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cambio climático no sólo tendrá un mayor impacto sobre quienes viven en la pobreza, sino que también amenaza hasta la propia democracia y los derechos humanos.

Las señales que sobre ello ha detectado ya Alston son inquietantes
El experto -informa la ONU- alerta sobre algo que empieza a suceder en la sociedad: a la luz de la parálisis de los Estados durante décadas -señala-, algunos miran con esperanza al sector privado en busca de innovaciones o se involucran estratégicamente con corporaciones. “Sin embargo -alerta Alston-, el historial de la industria de los combustibles fósiles deja en claro que el exceso de confianza en los actores con fines de lucro casi garantizará violaciones masivas de los derechos humanos y podría llevar a un escenario de apartheid climático en el que los ricos pagan para escapar del sobrecalentamiento, el hambre y los conflictos, mientras que el resto del mundo tiene que sufrir”. El autor del informe pone dos ejemplos de lo que ya está ocurriendo.

(1) cuando el huracán Sandy causó estragos en Nueva York en 2012, dejando a los neoyorquinos vulnerables y de bajos ingresos sin acceso a la electricidad y la atención médica, la sede de Goldman Sachs estaba protegida por decenas de miles de sus propios sacos terreros y contaba con la energía procedente de su generador.

(2) Alston alude así mismo en su informe a los “bomberos privados de guante blanco que han sido enviados para salvar las mansiones de los clientes de seguros de alto nivel en los recientes incendios forestales".

El relator repasa en su informe algunas alertas emitidas por otras voces. Cita así al Premio Nobel de Economía 2018, William Nordhaus, quien, al aceptar ese galardón, describió el cambio climático como un “coloso que amenaza nuestro mundo” y “el último desafío para la economía”. También menciona al ganador del mismo premio en 2001, Joseph Stiglitz, quien se refirió al cambio climático más recientemente como el advenimiento de la Tercera Guerra Mundial. Y también recuerda al Papa Francisco, que ha declarado una "emergencia climática" mundial y ha advertido que si no se toman medidas urgentes habrá "un acto brutal de injusticia hacia los pobres y las generaciones futuras".

Philip Alston, autor del informe sobre cómo el cambio climático afecta a los derechos humanos: “el cambio climático amenaza con consecuencias verdaderamente catastróficas en gran parte del mundo y los derechos humanos de un gran número de personas estarán entre las víctimas. Con mucho, la mayor carga recaerá sobre los pobres, pero de ninguna manera serán las únicas víctimas. Hasta la fecha, la mayoría de los organismos de derechos humanos apenas han comenzado a lidiar con lo que augura el cambio climático. Sin embargo, a medida que una crisis en toda regla se apodera del mundo, continuar como si nada pasara es una respuesta que invita al desastre”

Para dar una idea de la escala del desastre que supone el cambio climático, Alston recuerda en su informe las palabras del periodista estadounidense especializado en cambio climático David Wallace-Wells, quien en su libro Uninhabitable Earth (La tierra inhabitable) señala que el carbono se agrega a la atmósfera cien veces más rápido que en cualquier momento de la historia humana preindustrial y que, desde 1988, cuando las Naciones Unidas establecieron el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, se ha sumado más carbono a la atmósfera que en toda la historia de la humanidad.

El relator repasa entonces muchas de las consecuencias que estamos sufriendo en este momento debido al cambio climático, desde las temperaturas récord que se están alcanzando hasta el derretimiento de los glaciares, los incendios sin precedentes, las peores inundaciones de los últimos mil años, los millones de personas que están malnutridas debido a las sequías que acaban con las cosechas, el aumento del nivel del mar, la desaparición de los ecosistemas marinos sustento de millones de personas, y las amenazas a la economía y al orden social en general.

Philip Alston: “un aumento de solo 1,5 °C en lugar de 2°C podría significar reducir hasta 457 millones el número de personas vulnerables a los riesgos relacionados con el clima, rebajar en 10 millones las personas expuestas al riesgo de aumento del nivel del mar; frenar la exposición a inundaciones, sequías e incendios forestales; limitar el daño a los ecosistemas y reducciones en alimentos y ganado; reducir a la mitad el número de personas expuestas a la escasez de agua; e impedir hasta 190 millones menos de muertes prematuras a lo largo del siglo”

Los números de un desastre en el que los pobres se llevarán la peor parte
El cambio climático -alerta el autor- exacerbará la pobreza y la desigualdad existentes. Según el Banco Mundial, si la temperatura media del planeta sube dos grados centígrados (+2ºC) sobre el nivel preindustrial, entre 100 y 400 millones de personas más estarán en riesgo de pasar hambre y entre 1.000 y 2.000 millones ya no tendrán suficiente agua. Más alertas: el cambio climático podría dar lugar a pérdidas en el rendimiento mundial de los cultivos del 30 por ciento para 2080, incluso si se toman medidas para adaptarse a él. Además, entre 2030 y 2050, se espera que cause aproximadamente 250.000 muertes adicionales por año a causa de la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés por calor.

Cien millones de nuevos pobres al año
Dado que las personas en situación de pobreza en gran parte no tienen seguro médico, el cambio climático exacerbará las crisis de salud que ya empujan a 100 millones de personas a la pobreza cada año. Las personas en la pobreza enfrentan una amenaza muy real de perder sus hogares. Para el año 2050, el cambio climático podría desplazar a 140 millones de personas en África subsahariana, el sur de Asia y América Latina solamente.

Las inundaciones y los derrumbes pueden debilitar las infraestructuras y viviendas ya degradadas, especialmente para las personas que viven en asentamientos no planificados o sin servicios. En 2017, 18,8 millones de personas fueron desplazadas debido a desastres en 135 países, casi el doble del número de desplazados por el conflicto.

Desde el año 2000, las personas en los países pobres han muerto a causa de desastres a una tasa siete veces mayor que en los países ricos. Además, las autoridades tienen una historia de priorizar las áreas más ricas para la protección, poniendo en peligro a las personas que viven en la pobreza.

Alston destaca en su informe la inequidad. Los pobres son los que se llevan la peor parte del cambio climático pese a ser los que menos han contribuido a él: “la mitad más pobre de la población mundial, 3.500 millones de personas, es responsable de solo el 10% de las emisiones de carbono, mientras que el 10% más rico es responsable de la mitad completa. Una persona en el 1% más rico usa 175 veces más carbono que una en el 10% inferior”.

Philip Alston: “perversamente, los más ricos, que tienen la mayor capacidad de adaptación y son responsables de la gran mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero y se han beneficiado de ellos, serán los mejor situados para hacer frente al cambio climático, mientras que los más pobres que son los que menos han contribuido a las emisiones y tienen la menor capacidad de reacción, serán los más perjudicados”.

El experto de la Oficina de Derechos Humanos Philip Alston, de Australia, fue nombrado relator para pobreza y los derechos humanos en 2014: “incluso hoy en día -denuncia, demasiados países están tomando medidas miopes en la dirección equivocada”. Alston cita entre ellos a Brasil, Estados Unidos y China.

* Los Relatores Especiales forman parte de los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes en el sistema de la ONU para los Derechos Humanos, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y monitoreo establecidos por el Consejo para hacer frente a situaciones concretas en países o a cuestiones temáticas en todo el mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de manera voluntaria; no son personal de la ONU y no perciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y actúan a título individual.

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Pablo Ruiz
A mí, personalmente me ha gustado el artículo. Unos apuntes para completar: http://crashoil.blogspot.com/ (Toni Muriel), https://www.lavanguardia.com/natural/20150325/54428443067/espiral-energia.html (Luís González Reyes), Pedro Prieto... La cosa no pinta bien. Un saludo.
Álvaro
Victor y Cristian... No hay peor ciego que aquel que no quiere ver.
Christian
Cuánta razón, Víctor. Estos de la ONU son unos radicales filobatasunos. Yo no sé dónde vamos a ir a parar
Víctor
Pero qué vergüeza es esta?? Vaya montón de basura. Pensadlo dos veces antes de publicar cosas como esta, porque la página pierde cualquier credibilidad e interés que pudiera tener. Lo escandoloso es que haya gente viviendo de hacer informes como este...