javier garcía breva

España en venta

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No es lo que parece; los fondos soberanos no solo compran equipos de futbol. Hace tiempo que CEPSA dejó de ser española, pero el fondo soberano de Abu Dhabi, International Petroleum Investmen (IPIC) acaba de hacerse con el 100% de la más antigua petrolera española. Ya tenía el 47% y ahora ha comprado el 48% que tenía TOTAL. La petrolera francesa, además de ingresar más de 3.700 millones, va a quedar liberada para entrar en REPSOL, por la que ya se interesó en 2008 igual que la rusa LUKOIL. La nueva CEPSA reforzará su colaboración con la argelina SONATRACH y con el control del 50% del suministro de gas a España a través del gasoducto Medgaz, más las grandes reservas de gas pizarra que posee Argelia, podrán atacar a los operadores de gas españoles.

La operación del IPIC puede tener unas consecuencias determinantes para nuestro sistema energético si se tiene en cuenta que este verano entrará en vigor la norma que elimina los blindajes que impiden a los accionistas minoritarios de empresas cotizadas entrar en sus consejos de administración. A partir de ese momento, SACYR y ACS pueden acabar poniendo en venta REPSOL e IBERDROLA al mejor postor.

Viendo la revolución que se está viviendo en todo el Magreb y Oriente Medio, el escenario es sobrecogedor. Más del 43% de nuestras importaciones de petróleo y el 60% de las de gas, proceden de esa zona y la mayor parte han de atravesar el canal de Suez. WIKILEAKS ha confirmado que Arabia Saudí ha inflado sus reservas de crudo un 40%. Definitivamente, la seguridad de suministro es la gran amenaza de los combustibles fósiles y la dependencia energética el primer problema de España. Lo  sorprendente es que ante esta situación ninguna autoridad española haya dicho ni una sola palabra.

La falta de estrategia y de política exterior energética han hecho de España el país más vulnerable ante los cambios de la geopolítica de las materias primas energéticas. Sorprende que los ciclos combinados, tanto en un escenario con renovables como sin renovables, nunca van a funcionar a plena capacidad, confirmando el error de las inversiones gasistas. Más grave es que en el último año se hayan aprobado nuevas ayudas al carbón, al gas y un regalo de 20.000 M€ a las nucleares, que es el beneficio de diez años más de vida útil, a cambio de nada. ¿Se imaginan nuestros activos nucleares controlados también por los fondos soberanos?

La única fuente que puede reducir nuestra dependencia energética ante una futura crisis son las energías renovables, cuya principal virtud es ser autóctonas, ilimitadas y de disponibilidad inmediata. Pues bien, es la única fuente que ha visto reducidos sus objetivos y su retribución en estos últimos meses y que se ha visto atacada desde el Gobierno, medios de comunicación y multitud de opinadores tan interesados como ignorantes. Se está estafando a toda la sociedad escamoteando la verdadera realidad que está detrás del futuro de los combustibles fósiles y de la energía nuclear.

La inclusión de la energía en el reciente acuerdo social y económico ha sido una oportunidad perdida para haber abordado el futuro energético de otra manera. Es necesario otro foro y más interlocutores para alcanzar un pacto que tenga como prioridad la independencia energética nacional. La estrechez de miras y doblegarse siempre al interés de fuentes energéticas contaminantes y que controlan otros solo nos conduce al atraso económico, la catástrofe ambiental y la pérdida de soberanía.

Solo con ver y leer las noticias se constata la evidencia de que reducir la dependencia energética reduciendo el mercado de renovables es imposible. Que España quiera ir a contracorriente es algo más que incapacidad política.

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