eólica

Las subastas son un obstáculo para el despliegue de la energía eólica de propiedad compartida

0
Esa es la principal conclusión del estudio que acaban de publicar la Asociación Mundial de la Energía Eólica (World Wind Energy Association, WWEA) y la asociación de energía renovable del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia. El informe, titulado «Viento de cara y viento de cola para las Comunidades Energéticas», fue publicado ayer y considera que las subastas constituyen una "barrera insuperable" para los proyectos eólicos de propiedad compartida, que están llamados a ser los principales impulsores de la transición energética hacia un modelo 100% renovable. [En la imagen, polder de Friedrich-Wilhelm-Lübke-Koog, una de las comunidades eólicas pioneras de Alemania].
Las subastas son un obstáculo para el despliegue de la energía eólica de propiedad compartida

La asociación de energía renovable de Renania del Norte-Westfalia (Landesverband Erneuerbaren Energien in Nordrhein-Westfalen, LEE NRW) y la Asociación Mundial de la Energía Eólica publicaron ayer un estudio -«Headwind and Tailwind for Community Power»- que repasa las amenazas y las fortalezas que presenta el modelo de propiedad comunal de parques eólicos (instalaciones que son propiedad de una comunidad local o, simplemente, de una comunidad de propietarios). Para la elaboración de ese informe, WWEA y la asociación alemana han realizado entrevistas a presidentes de comunidades de estas características y, así mismo, a diferentes expertos del sector. Pues bien, según los autores del informe, la opinión generalizada entre todos los actores entrevistados es que las subastas imponen condiciones tales en sus pliegos que resultan "barreras insuperables" para este tipo de comunidades de inversores. Por el contrario, los sistemas de primas (feed in tariff) son bien valorados por los expertos, dado que facilitan la participación de estos actores en el mercado.

¿Y por qué habría que facilitar que la inversión la haga una comunidad?
Pues, según los autores del informe, porque el parque eólico comunal puede constituirse en la clave de la transición energética hacia un modelo 100% renovable, que es el horizonte que se ha trazado la comunidad internacional en la Cumbre del Clima de París y el que se han autoimpuesto naciones como Alemania, con su Energiewende. "Hasta un cierto punto -explican desde WWEA-, los parques eólicos de propiedad comunal han constituido la corriente principal del modelo de inversión en el sector, en especial en Alemania y, previamente, en Dinamarca, con un impacto muy positivo en lo que se refiere a aceptación social y a distribución de los beneficios económicos generados por ellos (especialmente valor añadido a escala local)".

La transición Convencionales-Renovables
Según este informe, las comunidades de propietarios de parques eólicos tienen un enorme potencial para impulsar la transición energética "desde un régimen basado en los combustibles fósiles y la energía nuclear hacia un sistema energético democrático, descentralizado, libre de emisiones y verdaderamente sostenible". La Cumbre del Clima de París -señala el estudio- ha alumbrado un acuerdo global mediante el cual las naciones se han comprometido a transitar hacia un Escenario 2050 neutro en CO2, un escenario que, en realidad -apunta el informe- no es otro que el del modelo 100% renovable, "por lo que es obvio -concluyen los autores- que los gobiernos tendrán que animar a sus ciudadanos y comunidades a que inviertan en energías renovables".

¿Qué está ocurriendo, sin embargo?
Pues que, según «Headwind and Tailwind for Community Power», las comunidades de propietarios de parques eólicos en Alemania (así como en otras naciones de la Unión Europea e, incluso, en buena parte del resto del mundo) se enfrentan ahora a numerosas e inminentes subastas que están programadas en un montón de mercados eólicos y que parecen diseñadas para otros actores del sector. Y es que este modelo de asignación de potencia (la subasta) va a implicar que las community wind van a tener que competir por la potencia subastada con las más poderosas multinacionales y los más acaudalados fondos de inversión, aquellos que gozan de una mayor liquidez y que, consecuentemente, van a tener más posibilidades de hacerse con los megavatios eólicos en liza, lo que podría traducirse finalmente en una ralentización de la transición energética.

¿Ralentización...?
Aunque el informe fue lanzado oficialmente ayer, WWEA programó un acto de prelanzamiento en enero en Bonn (Alemania), en el marco del Simposio Internacional sobre Comunidades Energéticas (International Community Power Symposium). Allí, una veintena de expertos debatió sobre el informe y llegó a la conclusión -informa la asociación- de que las subastas introducidas en varios países, como Canadá, Brasil o Suráfrica, se han constituido en barreras para las comunidades de propietarios: "en realidad destruyeron el mercado para este tipo de inversor", dice literalmente WWEA. Así, la conclusión general en Bonn fue que, aunque las comunidades propietarias de parques eólicos tienen un gran potencial económico con el que desarrollar parques, las condiciones de estas subastas benefician sobre todo a las grandes corporaciones multinacionales, que siempre son vistas por la opinión pública local con más recelo.

Y ese es el problema
Según el presidente de WWEA, Peter Rae, "el hecho de ser copropietario de la instalación renovable y de obtener beneficios tangibles a partir de la operación de esas instalaciones tiene una gran influencia sobre cómo son percibidos los aerogeneradores". El modelo de propiedad comunal de las instalaciones crea una percepción positiva en la opinión pública que, al final, beneficia el despliegue de las energías renovables. Rae viene a señalar en ese sentido que la propiedad comunal de las instalaciones de generación de energía constituye la mejor vacuna para la opinión pública local contra las campañas mediáticas que sufren determinadas tecnologías renovables. "La implicación de la comunidad -concluye el presidente de la asociación- ayuda a la gente a comprender los beneficios de estas tecnologías y, finalmente, induce a apoyarlas, especialmente a la eólica".

Las primas son transparente, económicamente eficientes y no discriminatorias
El secretario general de WWEA, Stefan Gsänger, viene a insistir en la misma idea: "las inversiones necesarias [para transitar hacia un escenario enegético cero ceodós] solo pueden ser materializadas si las comunidades alrededor del mundo acaban convirtiéndose en los principales impulsores del cambio. Lamentablemente -reconoce-, las corrientes políticas mayoritarias están poniendo ahora en riesgo esa transición, al discriminar a los pequeños inversores y a las comunidades de propietarios". Por todo ello -concluye Gsänger-, "WWEA apela a los gobiernos -tanto de los países desarrollados como de las naciones en vías de desarrollo- para que establezcan marcos regulatorios que permitan a los pequeños inversores, como comunidades locales, participar en el mercado". En ese sentido, el secretario general de WWEA considera que "las primas [feed in tariffs] deberían ser la primera opción, dado que han demostrado que son transparentes, económicamente eficientes y no discriminatorias".

Historia de aquí
En España, el Ejecutivo Rajoy suspendió el "modelo prima" en enero de 2012, apenas 37 días después de nombrado el gobierno, y acaba de celebrar -cuando está a punto de concluir la legislatura- la primera subasta eólica (500 megavatios, MW). Las condiciones de esa subasta fueron muy criticadas en su momento por el sector; y la mayoría de los analistas teme ahora que buena parte de esa potencia no llegue a materializarse nunca. El "modelo prima", que duró en España algo más de diez años, colocó al sector eólico nacional en la élite global: España tenía 22.988 MW eólicos instalados al cierre de 2015. Hace unas semanas, se cumplió el cuarto aniversario de la suspensión del "modelo prima". En el bienio 2014-2015, la eólica made in Spain -que floreció al calor de un mercado doméstico sólido- exportó el 100% de su fabricación, mientras que en ese período solo ha instalado aquí 27 MW (el año pasado, ni uno solo). Según la patronal del sector, España exporta eólica por valor de más de 2.000 millones de euros al año.

Añadir un comentario