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Se suele dar por sentado que las energías renovables están ganando posiciones solo porque su precio empieza a ser competitivo frente a las convencionales, cuando no resulta más barato. Sin embargo, en el mundo hay cada vez más personas que, antes que mirar al bolsillo, miran al planeta y deciden lanzarse a generar energía limpia por pura motivación medioambiental. La madrileña María Torres es una de ellas.
Conectada con la energía del sol

Propietaria de una vivienda unifamiliar situada al oeste de la Comunidad de Madrid, en la que viven cuatro personas, María Torres está plenamente comprometida con el cuidado del planeta. No hacen faltan más campañas de ONG que le expliquen que solo tenemos este, el que habitamos, y que nuestros hijos y nietos tienen derecho a vivirlo y disfrutarlo en armonía con la naturaleza. Por eso, cuando hace algún tiempo recibió una propuesta para poner solar fotovoltaica en su casa, y con ello cubrir el máximo de las necesidades eléctricas de la vivienda, no dudó que esta era la senda. Nos lo explica en esta entrevista.

¿Cuándo empezó tu interés por "engancharte" al sol? 

Hace un par de años nos llegó una oferta del Smart Solar de Iberdrola, compañía de la que somos clientes, para poner una instalación solar en casa con baterías de plomo. La oferta era similar a lo que ahora tenemos: nos ofrecían 3 kW, 10 paneles, la instalación de la batería (solo dos años de garantía) y a un precio similar.  A raíz de ello empezamos a investigar si había alternativas, porque no nos convencía que la instalación fuera con baterías de plomo: son muy voluminosas y engorrosas, además de muy (potencialmente) contaminantes. Pero pronto empezaron a aparecer nuevas baterías como las de Tesla (de ion-litio), así que nos pusimos a comparar posibilidades y finalmente decidimos que la que más nos gustaba era la de Solarwatt. 

¿Desde cuándo tenéis la instalación?
Desde primeros de junio, llevamos con ella solo unos meses. Pero desde el primer momento hemos visto que ha sido una buenísima decisión. En primer lugar, por la satisfacción que te da comprobar que muchos días el 100% de la energía que consumes en tu casa procede del sol. Otros días, los más nublados, hay que tirar un poco de la red. Aunque todavía estamos en la fase de ir acomodándonos al sistema y aprendiendo a optimizarlo, lo que hemos visto es que ya andamos en esta época del año (finales de septiembre) por un 90% de autonomía de la red. 



Y eso se traduce también en un ahorro grande, ¿no?
Calculo que el ahorro económico que vamos a tener en electricidad va a estar entre 700 y 800 euros al año. De julio a septiembre del año pasado, antes de que se pusiera en marcha la instalación, el consumo eléctrico en casa fue de 1.434 kWh, lo que supuso, en la parte variable del recibo de la luz, 163 €. Este año, en el mismo periodo, hemos consumido de la red solo 223 kWh, 23 €.  La diferencia es, por tanto, notable: 140 € menos. Y el ahorro hubiera sido mayor si el término fijo del recibo de la luz no fuera tan elevado, ya que se paga lo mismo con instalación solar o sin ella. 
Pero no lo hemos hecho por motivos económicos. Todos en casa estamos bastante sensibilizados con el problema del cambio climático. Hay que cambiar las cosas y si los políticos no lo hacen, las personas, individualmente, debemos contribuir como podamos. Con esta instalación estamos ahorrando en emisiones de CO2 y en términos de dependencia energética, y eso nos da una gran satisfacción. Además, la instalación nos está ayudando a aprender bastante sobre energía…

¿De qué manera?

Para nosotros, antes la electricidad se limitaba a encender o apagar un interruptor, sencillamente, no nos fijábamos en mucho más. Sin embargo, el sistema solar te hace "conectarte" más con la energía, te das cuenta, por ejemplo, de lo mucho que se consume en calentar una pizza por la noche. No es una cuestión de ahorrar por ahorrar, lo que haces es ir modificando tu comportamiento de manera parecida a cuando aparecieron en los coches los indicadores del consumo instantáneo y el consumo medio. La gente veía que estaba consumiendo 6 y se planteaba tratar de bajar el consumo a 5, de manera que empezaba a conducir de una forma más eficiente. Pues aquí ocurre lo mismo. Además, el hecho de tener una central eléctrica en tu casa, que en definitiva es lo que tienes con este sistema con acumulación, aunque esté conectado a la red, te convierte en director de tu compañía eléctrica, e intentas optimizar la central.
Hasta el año pasado, cuando todavía no teníamos el sistema solar, el 50% de la energía se consumía (toda de la red) de día y el otro 50% de noche. Este año hemos pasado a que las 3/4 partes sean de noche cuando ya se ha agotado la batería y apenas hay consumo, porque por el día el sol hace funcionar los principales electrodomésticos. También en eso hemos mejorado, y lo hemos logrado porque hemos cambiado los comportamientos. Por ejemplo, en el uso de los electrodomésticos. El sistema cuenta con un dispositivo, el Energy Manager, que nos permite programar el encendido de los aparatos cuando es más interesante desde el punto de vista de la eficiencia.  

Todavía no hemos hablado de la instalación en sí. Cuéntanos qué es lo que tienes exactamente en tu casa
La instalación nos la hizo Solarwatt y está formada por 12 paneles de 275 W de potencia unitaria, que producen una media cercana a los 500 kWh al mes, algo más en verano y algo menos en invierno. Además de los paneles, están la batería y el Energy Manager (MyReserve, también de Solarwatt). La batería almacena la energía excedente en horas de sol, para poder suministrarla luego, cuando hace falta, y el Energy Manager  nos permite gestionar la electricidad de manera óptima; por ejemplo, como te decía antes, mandando funcionar los electrodomésticos cuando hay más producción solar.  

¿Y qué hacéis con la energía que no podéis aprovechar?
La poca que queda en algunas ocasiones la regalamos a la red. Intentamos que el excedente sea el mínimo posible, pero, como nos explicaron los instaladores, el sistema hay que diseñarlo para que opere de manera óptima tanto en invierno como en verano. Preferimos legalizarla así a poner un sistema anti vertido, porque me parece un desperdicio no utilizar esa energía. ¿Te imaginas que fuera agua? Volviendo al tema, eso significa que si quieres cubrir la demanda de invierno, en verano va a haber excedentes. No se trata de instalar más de lo necesario sino de conseguir un equilibrio razonable en cuanto a nuestro ratio de autoconsumo y nuestra inversión. 



Hablando de inversión, ¿cuánto viene a costar un sistema solar como el que tú tienes?
En torno a los 12.000 euros (esta es una instalación de tipo medio-alto). Puede parecer una cantidad elevada, pero hay que tener en cuenta que esos 12.000 euros te dan, como poco, en torno a un 6% de rentabilidad anual. Y para siempre. Si en algún momento decido cambiarme de casa, me llevo los paneles y el resto de la instalación a mi nueva vivienda.  Por eso, cuando la gente me pregunta cuanto voy a tardar en amortizar la instalación, le digo que esto no se hace pensando en cuando lo amortizaré, sino porque es bueno, y además dependerá de cómo evolucionen las tarifas eléctricas. Y lo cierto es que nunca me había hecho esa pregunta con otras compras como el coche, la caldera de gas o electrodomésticos clasificados A+++ que tengo en casa.

En cualquier caso, no hay porqué poner todo de golpe. Se puede ir haciendo poco a poco. Puedes empezar por poner las placas solares y más adelante la batería.
Se que algunas comunidades autónomas, como la andaluza y la catalana, dan subvenciones para este tipo de instalaciones. Lamentablemente, no es el caso de la de Madrid, pero ojalá nuestro esfuerzo sirva para que los políticos pongan más facilidades y esto se haga de forma masiva. Todos saldremos beneficiados. Además, siempre existe la posibilidad es financiarlo de manera que con lo que ahorras vas pagando la inversión. Pero nosotros teníamos ese dinero en el banco y este sólo nos daba de rentabilidad las gracias. O ni eso.

Esta es una tecnología muy novedosa. Imagino, por tanto, que todos los elementos que integran el sistema cuentan con su correspondiente garantía
Si, claro. Nosotros no hemos tenido hasta ahora el menor problema y creemos que va a seguir siendo así. Pero el hecho de tener una buena garantía es una tranquilidad. La  batería tiene una garantía de 10  años y los módulos de 30. Los otros elementos que hemos instalado están amparados, además de por la garantía, por un seguro a todo riesgo durante los primeros cinco años, que lo cubre todo. Así nos aseguramos de que si la empresa que nos hecho la instalación se va, o desaparece, no vamos a tener problema en caso que nos roben la instalación, se rompa u ocurra cualquier imprevisto. 

En definitiva, tu apuesta por la energía solar parece segura
Así es. Este es el electrodoméstico "viceversico". Hemos instalado algo en casa que no solo no gasta sino que genera electricidad para que el resto de nuestros electrodomésticos funcionen. Es el único electrodoméstico A 1.000+. Y no puedes ni imaginar lo bien que me supo la primera paella que cociné con energía solar…






Elementos de una instalación doméstica de autoconsumo solar con acumulación
El equipo solar instalado por María Torres en su casa está integrado por:

• 12 paneles de doble vidrio de 275 W de potencia unitaria (Solarwatt) que captan la energía solar y la transforman en electricidad.

• Una batería de acumulación de 4,4kWh, que guarda los excedentes de producción que se generan en las horas de luz, cuando la demanda en casa es menor, para utilizarla por la tarde/noche. Es una batería inteligente que sabe utilizar incluso los informes meteorológicos para decidir si acelera o retrasa su carga en función los consumos previstos históricamente.
• El inversor, que transforma la corriente continua producida por los paneles en corriente alterna (la utilizada en las viviendas).

• Un medidor de corriente (AC Sensor), cuya función es informar a la batería del consumo instantáneo.
• El monitorizador-gestor (Energy Manager), que analiza en cada momento todo lo referente al sistema de autoconsumo y proporciona estadísticas. Todo ello se puede ver a través del móvil y del ordenador. Este gestor también permite apagar o encender los electrodomésticos y otros dispositivos en función de lo que interese, para aprovechar al máximo la energía producida.
Todos los aparatos están conectados a través de comunicación wifi.




Qué hay que hacer para tener una instalación como esta
Para poder disponer de una instalación fotovoltaica en la propia vivienda, hay que seguir una serie de pasos sencillos y rápidos. El primero es seleccionar la empresa instaladora que más te convenza, para que te haga una evaluación y una propuesta en función de tus consumos y expectativas. El instalador pedirá posteriormente un punto de conexión a la comercializadora eléctrica y un permiso municipal para instalar los paneles (como en cualquier obra doméstica). Normalmente ambas cosas estarán disponibles en menos de un mes.



También hay que solicitar el certificado de instalación eléctrica por la Comunidad Autónoma y a la compañía distribuidora de electricidad que compruebe el equipo de medida, suscribir un contrato técnico con la distribuidora, un contrato de autoconsumo con la comercializadora y su posterior inscripción. 

En cuanto al montaje de los elementos que componen la instalación, el proceso es rápido y sencillo ya que básicamente consiste en fijar los paneles en el tejado y tender y conectar los cables eléctricos. Así, en apenas dos días, la instalación estará lista para empezar a producir electricidad limpia.

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Sol Mediterráneo
Buen artículo. Los comentarios y los datos invitan a seguir el ejemplo. La señora María Torres es una pionera y debe estar orgullosa del paso que a dado. Quiero animar a las empresas instaladoras a recoger el ejemplo y buscar nuevos clientes para poco a poco ir construyendo un mundo mejor.