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Domingo Jiménez Beltrán, impulsor de la campaña Corta los Cables

“Si el PSOE aspira a ‘cambiar para cambiar España’ debe hacer de la transición energética una prioridad máxima”

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Eso que se ha dado en llamar “sostenibilidad” le debe muchas cosas a este hombre que desde la política y la gestión –fue el primer director de la Agencia Europea  de Medio Ambiente entre 1994 y 2002– ha bregado duro para mejorar la relación entre los humanos y el mundo que nos rodea. Agitador inagotable, Domingo (Zaragoza, 1944) es patrono de la Fundación Desarrollo Sostenible, impulsora de la campaña Corta los Cables.
“Si el PSOE aspira a ‘cambiar para cambiar España’ debe hacer de la transición energética una prioridad máxima”

– ¿Cómo surge la campaña Corta los Cables?
Surge de la necesidad y de la oportunidad. De la necesidad de hacer algo para mantener la vía abierta al autoconsumo que ha cerrado de manera torticera un borrador de Real Decreto difundido y sometido a consulta en julio 2013 por el Ministerio de Industria, Energia y Turismo, que fue informado desfavorablemente por la ahora Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y por el Consejo de Estado; que ha levantado críticas feroces por ser, además de insostenible,  inconstitucional (doble imposición, trato discriminatorio…) e inmoral (enajenación del derecho al sol…); y que ha tenido un gran impacto aun cuando no ha sido aprobado todavía.

Dicho borrador, que no atiende la posibilidad del balance neto y que incluye un llamado “peaje de respaldo” al autoconsumo que lo haría prohibitivo, es incluso más disuasorio que si se hubiera aprobado ya con ese mismo texto. Porque al menos se podría recurrir, y así lo ha debido entender este irresponsable Gobierno, algo que debía ser analizado por los juristas por parecerse a un fraude de Ley, aunque por omisión.

Y surge  de la oportunidad que ofrece un sistema regulador con precios de la electricidad al alza e impredecibles y con los que claramente se supera ya la paridad de red, o sea, que los costes de autogeneración en particular con fotovoltaica, son ya muy inferiores a los precios de suministro en red, junto al  hecho de que este nuevo sistema te sitúa en posición privilegiada para disfrutar rápidamente del autoconsumo con balance neto cuando inexorablemente llegue. Muy posiblemente ya en 2015 con un nuevo gobierno del Estado, ya que el actual es insostenible también energéticamente.

– ¿Por qué en Murcia?
La campaña se lanza desde Murcia aunque es de ámbito estatal. Se lanza aquí porque es donde tiene su sede la Fundación Desarrollo Sostenible (FDS), que es la que promueve la iniciativa. Y que ya en un informe en 2012 mostró la viabilidad de la autosuficiencia en energía eléctrica para el sector residencial de toda la región y de cada uno de sus municipios con la sola implantación de FV en los tejados disponibles de los edificios y viviendas murcianas que podrían acoger placas con casi un millón de kilovatios de potencia.

Desde que inicia la andadura de la Fundación Desarrollo Sostenible, allá por el año 2008,  se ha prestado una especial atención a las posibilidades de desarrollo e implantación de las diferentes tecnologías renovables. Proyectos como el de “España TodoSolar”, “Retorno Renovable”, “Centro demostrativo de Energías Renovables”, “África Solar”, han tenido un recorrido marcado por las restricciones de la política energética del gobierno español. Desde julio de 2013, a raíz de los cambios regulatorios realizados y los previsibles, se plantea la necesidad y oportunidad de una alternativa viable y asequible, que quede fuera del sistema eléctrico y, por lo tanto, a salvo de las incertidumbres y los cambios anunciados.

Desde entonces, primero mediante ensayos técnicos a lo largo del invierno en colaboración con empresas nacionales y europeas, y después negociando con diferentes suministradores, se fue concretando la campaña. Que, además de presentar alternativas posibles para independizarse del sistema eléctrico y romper los lazos que nos someten al oligopolio de las grandes empresas, pretende denunciar la situación de connivencia entre estas compañías y el gobierno, y reafirmar la apuesta por el autoconsumo con balance neto como la mejor alternativa para lograr un sistema más eficiente, participativo, democrático y distribuido. Algo imparable a pesar de las eléctricas.

– Murcia tiene una curiosa relación con los recursos naturales. Con los escasos como el agua, que hay que cuidar con responsabilidad. Y con los abundantes, como el sol, que hay que aprovechar, a pesar de las barreras para hacerlo.
Los murcianos son muy conscientes de la trascendencia de gestionar bien los recursos naturales con relevancia económica y no es por casualidad que Murcia es la región donde porcentualmente más familias y pequeños empresarios y cooperativas agrícolas invirtieron en FV, ante las perspectivas de futuro que ofrecía el marco regulador. Consecuentemente es la más castigada por la irresponsabilidad del Gobierno, que no hacer frente a sus compromisos.

Y lo más curioso es que los murcianos se están dando cuenta de algo relevante dentro del inexorable cambio climático. Y es que esta abundancia de energía solar, con la generalización de las renovables, puede paliar la menor disponibilidad de agua ya que permite aflorar nuevos recursos a través de la depuración, reciclado y reutilización de aguas usadas y, sobre todo, de la desalación de agua de mar, todas ellas intensas en energía. El verdadero factor determinante es la energía. Y las renovables pueden dar paso también a “agua renovable”. ¿Bonito, no?

– Usted intervino en uno de los Foros del Congreso Extraordinario del PSOE celebrado a finales de julio. ¿De qué habló?
Hablé de un triángulo virtuoso: sostenibilidad, cambio climático, energía. Y lo hice con una tesis y una propuesta. La tesis es: “de cambio climático a clímax para el cambio”. El cambio climático nos ha cargado de razón para hacer lo que en cualquier caso había que hacer, que es cambiar nuestros modelos de producción y consumo para avanzar en la sostenibilidad (mayor o suficiente calidad de vida con menos recursos y menor degradación ambiental) y, sobre todo, en la sostenibilidad energética (menor o suficiente consumo de energía con menor o nulo uso de recursos energéticos no renovables y menor o nula emisiones de gases de efecto invernadero).

– ¿Y la propuesta?
Que si el PSOE aspira a “cambiar para cambiar España” –el lema del congreso fue “Cambiando el PSOE, cambiando España”–, debe hacer de la transición energética una prioridad máxima, como ya lo hace Alemania o Dinamarca, y lo está emprendiendo la misma Francia, lo cual es un cambio radical con respecto a las políticas aplicadas en la última legislatura en la que gobernó el PSOE. Una pieza clave para esta transición, a hacer con la participación activa de la ciudadanía y los agentes socioeconómicos, es regular adecuadamente el autoconsumo y balance neto para promoverlo y no limitarlo.

La capacidad del PSOE para este cambio se contrastará ya en las elecciones municipales de la primavera de 2015. Así que esperemos que si se compromete con la transición energética, como dice su nuevo secretario general, en los programas socialistas para las municipales aparezca esta aspiración de conseguir “municipios todo solares” en lugar de “todo un solar”, como parecía ser la meta hasta ahora.

– ¿Cree que el PSOE que ha salido de ese Congreso tiene otra percepción de las renovables distinta a la del gobierno de Rajoy y del último gabinete de Zapatero?
Otra percepción, con toda seguridad ya que peor que la de los dos gobiernos citados no podía ser. Es más difícil apreciar ya si esta distinta percepción es suficientemente ambiciosa para generar un cambio radical en la política energética. Por lo pronto, el nuevo secretario general apunta maneras con la creación de una Secretaria Federal de Sostenibilidad y Cambio Climático (y Energía, se supone), o sea del triángulo virtuoso mencionado, y de un Consejo para la Transacción Industrial y Energética.

– ¿Por qué los políticos en el poder se han empeñado en ningunear y atacar a las renovables?
Porque cuando llegan al poder responden al doble imperativo del cortoplacismo, el económico y el político. El cortoplacismo económico marcado por los intereses de los oligopolios energéticos y eléctricos para los que las renovables son la bicha, sobre todo cuando debidamente extendidas acaban con su posición dominante y, además, dan al traste con los intereses especuladores de generación de rentas de sus centrales, tanto la ya amortizadas (nucleares e hidráulicas, con sus beneficios sobrevenidos o “windfall profits”) como sobre todo pendientes de amortización por haberse pasado, por su ambición, en potencia instalada en centrales de gas de ciclo combinado.

Intereses económicos que hace suyos el gobierno de turno como confirmaba en unas declaraciones el ministro Soria. Además de señalar que dado el exceso de potencia instalada no se requieren inversiones en el sector eléctrico en los próximos ocho años,  decía, al comentar la regulación del autoconsumo, que habría que respetar los intereses existentes. Pues eso, que el ministro responsable de energía es el único que no cambia con el Gobierno, sigue siendo Unesa, la patronal de las eléctricas.

Y el cortoplacismo político, acotado a cuatro años por las próximas elecciones, que hace que los políticos se acobarden y no entren de lleno en la planificación energética por el coste político que exige poner las luces largas, definición de escenarios deseables a medio y largo plazo, con horizontes 2020–2030–2050, con programas de transición energética que exigen inexorablemente calendarios de abandono de las centrales existentes. Y eso pisa el callo de los oligopolios.

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