Los 38 gobiernos nacionales han solicitado "respetuosamente, pero con firmeza" que la presidencia brasileña presente una propuesta revisada que refleje las opiniones de la mayoría y que restablezca "el equilibrio, la ambición y la credibilidad del proceso". En este sentido, han recalcado que están dispuestos a "colaborar constructivamente" para lograr ese resultado. Según han dicho, no pueden apoyar que el resultado de la Cumbre del Clima de Belém (Brasil) no incluya una hoja de ruta para implementar una transición justa, ordenada y equitativa que nos aleje de los combustibles fósiles. A su vez, han transmitido su preocupación por el hecho de que se haya "excluido" una hoja de ruta para abordar la interdependencia entre el clima y la naturaleza, en particular para detener la deforestación. A su vez, han incidido en que la implementación de los acuerdos debe estar respaldada "por resultados concretos en materia de financiación, tecnología y desarrollo de capacidades". "Sin esto, la ambición se queda en mera retórica y la implementación se vuelve inalcanzable", han lamentado. Por último, han mostrado su intranquilidad sobre las "narrativas emergentes" que sugieren que los países ambiciosos están ralentizando el progreso en la Cumbre del Clima, algo que consideran que "no refleja la realidad".
"El problema surge cuando se presenta un paquete que omite elementos esenciales con la expectativa de una aceptación incondicional, reflejando únicamente lo que es aceptable para unos pocos", han criticado.
Al margen de España, también han firmado la carta entre otros Austria, Bélgica, Bulgaria, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Chequia, Dinamarca, Estonia, Fiyi, Finlandia, Francia, Georgia, Alemania, Guatemala, Honduras, Islandia, Irlanda, Kenia, Liechtenstein, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Mónaco, Países Bajos, Panamá, Palaos, República de Corea, Eslovenia, Suecia, Suiza, Tuvalu, Reino Unido y Vanuatu.
Aagesen recalca que "la negociación sigue abierta"
La vicepresidenta tercera de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha precisado que la carta fue enviada incluso antes de que la presidencia brasileña publicase los borradores, pero que sigue vigente y está abierta por si algún otro país desea sumarse.
"Lo que podemos decir desde la Unión Europea (UE) es que el texto que hay ahora presentado no es aceptable. Hay una gran bandera, que es la que ondea la UE con fuerza, que se llama ambición. Ambición alineada con la ciencia y lo que estamos viendo es que la ambición no está presente", ha recalcado.
Aún así, ha recalcado que la negociación sigue "abierta", por lo que piensa seguir trabajando para que esa ambición quede aprobada en Belém.
"Vamos a seguir trabajando para que la mitigación y la ambición sigan teniendo un papel fundamental, necesario y alineado con la ciencia, para seguir apostando por ese roadmap de abandono de los combustibles fósiles y para seguir apostando, en definitiva, para que esta cumbre sea un punto de inflexión y avanzar", ha recalcado.
El comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, ha añadido que los borradores presentados "decepcionan". A su juicio, "distan mucho" de la ambición necesaria en materia de mitigación contra el cambio climático. "Estamos dispuestos a ser ambiciosos en materia de adaptación, pero queremos dejar claro que cualquier referencia a la financiación debe enmarcarse claramente en el compromiso adquirido el año pasado sobre el el Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado" (New Collective Quantified Goal on Climate Finance, NCQG).
El responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, presente en Belém (Brasil), ha señalado que la carta es "lo esperable".
"El texto presentado es inadmisible en fósiles y financiación, es una procrastinación de manual. Desde la sociedad civil instamos a todos los países a que aprueben el paquete de transición justa tal y como está y bloqueen (los borradores) ya que no supone un avance y no se puede permitir que la presidencia lo use para lavar su mal trabajo y su oscurantismo", ha añadido en declaraciones a Europa Press.
Última hora
España ha sido uno de los países que se ha unido a una iniciativa liderada por Colombia y Países Bajos en favor de que la declaración final de la Cumbre del Clima (CoP30) de Belém (Brasil) incluya una hoja de ruta "ambiciosa" para abandonar los combustibles fósiles, según ha informado la agencia DPA.
Como parte de esta iniciativa, ambos países han propuesto la celebración de un encuentro en abril de 2026 en la ciudad colombiana de Santa Marta para conseguir que el planeta abandone de una forma "socialmente justa" los combustibles fósiles. Estarán invitados países, organizaciones y representantes indígenas.
Al margen de España, también han apoyado esta iniciativa Austria, Bélgica, Australia, Dinamarca, México e Islas-Estado particularmente afectadas por el cambio climático.
Para la ministra del Clima y viceprimera ministra neerlandesa, Sophie Hermans, la celebración del evento en Santa Marta -un puerto importante para las exportaciones de carbón- y en Colombia -un país productor de carbón- "envía un mensaje".
"Los países que dependen de los combustibles fósiles quieren poner fin a su dependencia de la producción de petróleo, gas y carbón.
Pero para lograrlo de manera justa se requiere una cooperación internacional sin precedentes para que nadie se quede atrás", ha señalado, según la DPA.
