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Cosas que pueden “hacer crecer los enanos” en un proyecto

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Hace apenas un mes se celebraba la tan ansiada subasta española que dejó finalmente 2 GW de energía fotovoltaica y 1 GW de eólica con unos precios medios ponderados de 24,47€/MWh y 25,31€/MWh respectivamente, dejando 22 ganadores en PV y 7 en eólica. La subasta confirma la madurez del mercado español. Para muchos, no hay ofertas temerarias, para otros, ofertar a estos precios es imposible en algunos modelos de negocio. Los ganadores deberán afinar el lápiz para asegurar que los precios ofertados son rentables.
Cosas que pueden “hacer crecer los enanos” en un proyecto

En este ejercicio de ser lo más precisos posible debemos identificar los aspectos que pueden “hacer crecer los enanos” en un proyecto. Vamos a centrarnos en aquellos puntos en proyectos PV que, según la experiencia, suelen aparecer.

En primer lugar vayamos al estudio del yield. A diferencia de lo que ocurre en la eólica, donde el recurso es algo complejo de estimar con un mínimo grado de certeza y donde se monitorea el recurso, históricamente en PV y antes de la llegada de la tecnología bifacial, no se solía medir el recurso. Por otro lado, debido a la mayor simplicidad en el estudio del yield típicamente la mayoría de empresas tienden a estimar el recurso y la producción in-house dejando entrar a los auditores solamente en las últimas fases. Sin embargo, la experiencia indica que ya florecen “issues” en este punto. En el estudio de recurso a veces no se usan las series más actualizadas ni se comparan las distintas series entre ellas. En el análisis de pérdidas se ve muchas veces el uso de valores en el rango “optimista”.

El cálculo detallado de las pérdidas no es trivial. En la pérdida por soiling, por ejemplo, es importante verificar si el contrato O&M define algún tipo de limpieza periódica. En otros climas no es tan importante pero en España, donde la mayor parte del país acusa una fuerte sequía en verano, que es la época de más producción, es un punto a destacar al no contar con la lluvia como elemento de limpieza en la época estival. También hay que recordar los episodios con lluvia de barro, que tienen cierta frecuencia en la geografía española. Algunas pérdidas, como el LID (degradación inducida por la luz) y el LeTID (degradación provocada por temperaturas elevadas), requieren de una verificación en laboratorio para ser estimadas con mayor fiabilidad.

Otro punto extremadamente importante es la incertidumbre en la estimación del recurso, que impacta directamente en los percentiles y por tanto en las condiciones de la financiación.
En los casos observados, y no pocos, destacan diferentes partes del diseño. A veces nos encontramos con propuestas genéricas, en las que faltan detalles concretos del proyecto aún con el calendario ya avanzado. En la permisología también suele ocurrir que se levantan red flags relativos a la conexión o la obra.

Y por último, hay que mencionar el CAPEX y OPEX. Nos podemos encontrar (y no raramente) con partidas no consideradas (tasa, permisos, otras contingencias…) o asunciones en partidas basadas en los estándares más que en el proyecto concreto. Estas desviaciones pueden dañar seriamente el valor de un proyecto con el que se ha estimado el precio para ir a la subasta.

El riesgo es algo que no se puede evitar al 100%, sin embargo, sí existen maneras de paliarlo. En primer lugar, hay que tener en cuenta que cuanto antes se detecten los riesgos es más fácil corregirlos, con el consiguiente menor impacto en el presupuesto total y, por tanto, en el cash flow del proyecto. Una vez detectados los riesgos podemos eliminarlos y, si ello no es posible, al menos reducirlos lo máximo posible. A nivel legal se puede optar también en transferir esos riesgos, lo que nos lleva a terrenos que requieren otro tipo de expertise. En todo caso, lo que seguro no es una opción lógica es ignorarlos.

La clave para detectar riesgos en etapas tempranas, es el apoyo de un Technical Advisors (TIER 1) que pueda asesorar en las distintas etapas de un proyecto, especialmente en las más avanzadas. En este sentido, todo proyecto pasará en algún momento por una Due Diligence, ya sea en el momento de la financiación o bien si pasa por un proceso de M&A. Es importante contar con auditores con suficiente bagaje y experiencia internacional para asegurar que todos los riesgos y defectos son identificados y correctamente dimensionados. Estos consultores disponen, siempre, de mayor experiencia que la de los mismo desarrolladores o EPCistas.  Mientras la ventana está abierta (preconstrucción), una mirada independiente es la mejor consejera, nos ahorrará mucho dinero.

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