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El escenario pinta positivo para las renovables, pero los objetivos a 2020 no se van a cumplir


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Las renovables llevan cuatro años de crecimiento ininterrumpido en España. El año pasado el sector creció un 10,7%, aportó 10.500 M€ al PIB nacional y generó unos ahorros de más de 4.700 M€ en el mercado eléctrico. Aún así, los objetivos del 20% a 2020 no se van a cumplir: en 2018 estábamos a casi tres puntos de ese porcentaje (17,3%). Además, nuestra dependencia del petróleo sigue disparada, como refleja el Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2018, presentado hoy por APPA Renovables.
El escenario pinta positivo para las renovables, pero los objetivos a 2020 no se van a cumplir


El estudio, presentado esta mañana en la sede madrileña de Enerclub y que este año cumple su undécima edición, pone de relieve la reactivación del sector de las energías limpias, que el pasado año creció un 10,7% en términos reales, marcando un nuevo récord de exportaciones (4.739 M€) y situando su aportación al PIB nacional en 10.521 M€ (0,87%).

Sin embargo, a preguntas de los periodistas, José María González Moya, director general de la APPA Renovables, reconoció que "es muy difícil"  que el país alcance el objetivo del 20% en 2020.

 De hecho, el peso de las renovables retrocedió ligeramente en 2018, situándose en el 17,3% frente al 17,5% del año anterior. Las razones de esta marcha atrás se encuentran, según se desprende del Estudio Macro de APPA, en una mayor demanda de energía (por el impulso de la economía) y en el fuerte protagonismo que aún tiene el petróleo en nuestro país. 



Así, aunque las energías renovables aumentaron su participación en el consumo de energía primaria 1,7 puntos respecto a 2017, situándose su participación en el 13,9% del total de energía primaria, los  productos petrolíferos quedaron claramente en cabeza, con un 44,9% (la misma cuota que en 2011), seguidos del gas natural, con el 21,1%.  Nuestra dependencia energética sigue siendo, además, muy elevada: 73,4% frente a la media del 55% en la UE. 



José Mª González Moya y José Miguel Villarig, presidente de la asociación, se muestran, no obstante, optimistas respecto al futuro del sector, si bien recalcan que para su desarrollo es imprescindible que exista estabilidad. “Tras una moratoria de años hemos vuelto a poner el sector a máxima velocidad, lo que necesitamos ahora es planificación con consenso y estabilidad para no volver a paralizar el sector”, señaló Villarig, quien también defendió la necesidad de "huir de la fiscalidad regulatoria e ir a la fiscalidad medíoambiental" y planificar las subastas por lo menos a tres años, diferenciándolas por tecnologías para no hacer competir las renovables entre sí. "Si solo nos basamos en el precio, como hasta ahora, siempre ganarán las mismas tecnologías", enfatizó.



El presidente de APPA Renovables cree, además, que la inestabilidad política "es una debilidad", que nos ha hecho perder al menos un año. No obstante, su valoración es, en general, positiva: “España ha demostrado que cuenta con empresas experimentadas, magníficos recursos renovables y profesionales líderes en el ámbito mundial. Las energías renovables son una apuesta estratégica nacional que, si cuentan con esa regulación estable y consensuada, pueden desarrollar una industria fuerte que nos permitirá alcanzar los objetivos para 2030 marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima”, concluyó.



Los números del sector


Crecimiento sostenido del PIB
Los datos ofrecidos en el Estudio Macro de APPA dejan constancia de que las subastas realizadas en los años 2016 y 2017 han consolidado la reactivación del sector, que está creciendo al ritmo más alto de los últimos ocho años. La tasa de crecimiento se situó en el 10,7% en términos reales, alcanzándose los 10.521 millones de euros de aportación al PIB de forma directa e inducida. De esta forma, el sector renovable constituye, a día de hoy, el 0,87% del PIB nacional, encadenando cuatro años de crecimiento.

Las principales causas del crecimiento experimentado el año pasado se encuentran, en el lado eléctrico, en las citadas subastas y en la competitividad alcanzada por algunas tecnologías, especialmente la eólica y la fotovoltaica; en el lado térmico, en la estabilidad de los usos térmicos y en los buenos números experimentados por los biocarburantes: en 2018, el consumo de biodiésel experimentó un incremento del 42,4% y el de bioetanol un 12,7%. Sin embargo, como se ha señalado, la energía final bruta procedente de energía renovable –medida de referencia para el cumplimiento de los objetivos del 20% a 2020– experimentó un leve retroceso situándose en el 17,3%.



Récord en exportaciones

Las exportaciones volvieron a marcar un récord, con 4.739 millones de euros de exportaciones en bienes y servicios, arrojando un saldo neto postivo de 2.746 millones de euros. Este buen resultado contrasta con el déficit energético de nuestra balanza comercial, que se situó en -25.132 millones. Comparado con el total del déficit nacional (33.840 M€), el déficit energético supone el 74%, "por lo que se hace evidente la necesidad de apostar por las energías renovables como solución a la pérdida de divisas que suponen las importaciones energéticas", se destaca en el estudio de APPA.



El empleo también creció, un 3,3% respecto al año anterior, lo que arroja la cifra de 81.294 personas trabajando en el sector, si bien esa mejora queda aún lejos de las tasas que se alcanzaron en el año 2008, con una cifra cercana a los 145.000 empleos directos e indirectos. Por tecnologías, la eólica creó 1.961 puestos de trabajo; la solar fotovoltaica 966; los biocarburantes 158; la minihidráulica 53; la geotermia de baja entalpía 13; la marina 11; la solar térmica 9; la minieólica 3 y la geotermia de alta entalpía otros 3. Por el contrario, se perdió empleo en la biomasa (-507) y en la solar termoeléctrica (-43).




Fuerte apuesta por la innovación
En 2018 la inversión de las empresas renovables en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) supuso el 3,07% de su contribución al PIB. Este esfuerzo en I+D+i fue casi el triple de la media de la economía española (1,2%) y está también muy por encima de la media de la Unión Europea (2,07%). Puntualmente, la inversión de las empresas renovables fue 2,56 veces mayor a la media española y 1,48 veces superior a la europea.

Desde APPA concluyen señalando que el  sector, en su conjunto, realiza una fuerte apuesta por las actividades de innovación; por ejemplo, en tecnologías como la eólica, la solar fotovoltaica, la solar termoeléctrica, la biomasa o la minihidráulica, con un alto grado de desarrollo, o de otras menos desarrolladas actualmente, como la marina, la minieólica o la geotermia de alta entalpía.


Ahorros producidos por el uso de energías renovables







Consumo de energía final








Balance de energía eléctrica

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