ernesto macías

Isofoton sigue dando noticias

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Isofoton sigue dando noticias

Vaya por delante algo tan obvio que lo que voy a escribir es una opinión personal basada en experiencias directas vividas durante los años que estuve trabajando en la que fue una gran empresa y un símbolo para todo el sector de las renovables en España.

Y me he animado a escribir sobre esto por una casualidad: a finales de septiembre tuve que viajar a Málaga para participar en una reunión en unas oficinas situadas en el PTA, justo enfrente de las últimas instalaciones de la malograda Isofoton. Y es difícil expresar lo que sentí, aparte de una pena muy grande. Pues bien, esa misma mañana, justo al abrir el correo en el AVE me encontré de bruces con una noticia del ABC en la que se mencionaba a la ministra Teresa Ribera, dando a entender que intentó hacer “cosas raras” en su breve paso por esta empresa, cuando ya era una empresa prácticamente zombi y sus dueños del momento intentaban, supuestamente, sacarla adelante. Cosa que todos sabíamos que era imposible, pero esa es otra historia. Sinceramente, estoy convencido de que nuestra Vicepresidenta cuarta está siendo víctima de un ataque sin pies ni cabeza, pero la política española no se caracteriza por su delicadeza, estilo o elegancia. Más bien lo contrario. Gajes del oficio.

De Isofoton se ha escrito mucho, a veces con mala intención y en la mente de mucha gente está quedando una imagen distorsionada y, por supuesto, muy mala. Pues bien, yo tuve el honor de organizar la celebración del 25 aniversario de Isofoton en 2006. Si, el 25 aniversario de una empresa que fundó el ilustre profesor, reconocido mundialmente D. Antonio Luque, que en 1981 comenzó a producir células fotovoltaicas en Málaga. En 2001, cuando yo me incorporé a la empresa sólo había 10 fabricantes en el mundo, dos de ellos en España, la modesta Isofoton y la gran BP Solar, que también fabricó células y módulos en sus fábricas de Madrid.

Isofoton fue una empresa valorada y admirada dentro y fuera de España, con razón. Fue muy innovadora, con un departamento de I+D fantástico que llegó a desarrollar la tecnología de alta concentración con arseniuro de galio y con una expansión comercial que le hizo estar presente en más de 60 países y liderar las ventas en Alemania en 2004, cuando era el mayor mercado mundial. Pasaron por esa empresa muchos y muy buenos profesionales que hicieron posible ese éxito.

¿Qué pasó con Isofoton? Pregunta incorrecta. Lo que le pasó a Isofoton le pasó a TODA la industria europea. La matamos con el famoso y fatal 661. Los que vivimos el cisma que produjo la pelea para que el decreto favoreciera más a la industria o a los llamados “promotores” sabemos que España creó, aunque sabíamos que no podía durar, un “mercado” absolutamente artificial que sirvió para estimular a la incipiente y subvencionada industria fotovoltaica china, inexistente en 2002, pero que en pocos años empresas de fuera de China se encargaron de facilitar.

Muchas empresas pioneras, que habían desarrollado su propia tecnología y maquinaria de producción se vieron sobrepasadas por los rápidos cambios tecnológicos impuestos por los fabricantes de obleas que en muy poco tiempo fueron creciendo de tamaño y bajando de espesor. No había tiempo para amortizar las líneas recién instaladas.

El acelerador de este proceso fue el famoso 661 que generó la llamada burbuja fotovoltaica española. Hasta el grupo Bergé, el dueño de Isofoton, que creó una empresa promotora de parques, compró módulos chinos en lugar de comprárselos a su “hermana”.

Han pasado muchos años y me temo que hemos aprendido poco, estamos yendo a un modelo de mega plantas, que no digo que no deban existir, pero habría que planificar con cordura para que no pase lo que, por ejemplo, ha pasado con las plantas de ciclo combinado. Y apostar con más fuerza por el autoconsumo. Y promover la investigación para que nuestro país pueda recuperar un futuro industrial en el sector.

La situación actual me recuerda algo a aquel 2007. Hace poco leí una noticia reveladora: “Eléctricas y grandes fortunas presionan a Ribera por las subastas de las renovables”. Entonces también hubo fuertes presiones, y ya sabemos lo que paso.

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Francisco Ramírez
Muy buen articulo, bien traído, oportuno y bien explicado. Siento orgullo de pertenencia al vivir desde dentro aquel Isofotón.
Miguel
Buen artículo. El real decreto 661 de 2007 fue el acicate para impulsar la industria fotovoltaica china y al mismo tiempo exterminar a la industria europea, y todo con el dinero de los españoles, que tendrán que pagar mediante incrementos en el recibo de la electricidad hasta el año 2038 ese desmadre. Aún hay mucha gente (especialmente en esta publicación) que se cree que el real decreto 661 de 2007 fue el impulsor de la energía fotovoltaica en España y añora esa época como \"El Dorado\", cuando fue el exterminador, que como bien dice Macías, creó un mercado artificial que no podía durar mucho en el tiempo. Se pasó de un gasto moderado, planificado y progresivo, con mimo a las empresas locales españolas y europeas para su continuo desarrollo, al desmadre. Muy significativo del momento que se vivió en esa época es que la propia dueña de la empresa fabricante de paneles, compraba con el dinero subsidiado de los españoles, paneles chinos, seguramente de mala calidad, pero con ese dinero, la industria china se desarrolló y amortizaba sus inversiones, mientras se hundía la española. Después de esto, la misma empresa pidió ayudas públicas, para intentar subsistir, y.. colocar a algún que otro político descolocado, imagino que como agradecimiento a las ayudas (ahí es donde entra Teresa Ribera) , para finalmente acabar quebrando. Total que los españoles acaban pagando con subsidios el desarrollo de la industria china, mientras las ayudas públicas para desarrollar empresas españolas, acaban sirviendo para pagar el salario de políticos descolocados. Ese es el verdadero reflejo de lo que pasó en esa época.