ernesto macías

Industria, Mercado y Futuro

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Que España ha sido considerado como un país líder en energías renovables, porque lo era, no hay quién lo ponga en duda, como no se duda que esta posición se ha debilitado y se puede perder de forma rápida en los próximos años.

Liderazgo tecnológico e industrial al que se llegó, entre otras razones, gracias al impulso del mercado nacional que ahora se ha parado justo cuando las tecnologías renovables son más maduras y competitivas y las convencionales más caras. Pero no es mi intención extenderme en este tema tan complejo y sencillo de explicar a la vez.

El hecho es que el mercado español, especialmente para tecnologías como la fotovoltaica, está prácticamente parado y muchas de sus empresas industriales terriblemente afectadas. La esperanza ahora se llama “balance neto” o “net meetering” en inglés.

Pues bien, es curioso que el mes pasado en una conferencia de los países del ECOWAS  en Cabo Verde escuchase ese mismo concepto con la idea de ser aplicado en algunos de esos 15 países del oeste africano. La conferencia, apoyada por IRENA y por IDAE, fue un exponente claro del enorme cambio que se plantea en los países en vías de desarrollo en cuanto a las políticas de desarrollo energético y al papel futuro de las energías renovables.

En los años que trabajé más directamente en el sector fotovoltaico, cuando nos referíamos a proyectos en esos países, la medida de referencia era el KW, por no hablar de los pocos vatios de los módulos de los sistemas para casa aisladas (SHS). Ahora se habla de megavatios, e incluso de gigavatios. Y se empieza a reflejar en ambiciosos planes de electrificación, tanto conectados a las redes existentes, como en sistemas aislados.

¿Escépticos? Recuerdo que en 2006 muchos sabios expertos del sector no habrían apostado a que dos años después en España alcanzásemos ni un GW. Ni medio. Pero aunque la realidad en este sector siempre nos supera, no solemos ser muy optimistas cuando hablamos del futuro. Nos equivocamos.

IRENA, la Agencia Internacional de Energías Renovables, que mucha gente aún no conoce y que representa ya a 150 países, está haciendo en muy poco tiempo una extraordinaria labor de impulso al más alto nivel, sobre todo en países en vías de desarrollo gracias, entre otros, a nuestro Hugo Lucas, uno de los altos directivos de esta organización.

Este rápido proceso, esta siendo favorecido por la ya muy bien conocida bajada de los costes de las instalaciones, especialmente en fotovoltaica. Y los gobiernos de muchos países en América, Asia y África lo saben y empiezan a actuar en consecuencia.

IDAE lleva muchos años haciendo una extraordinaria labor internacional (demasiado amplia para detallar en un breve artículo) desconocida por muchos y un tanto ingrata por lo relativamente poco que se ha aprovechado su labor. Pero siguen estando ahí, apoyando a las empresas españolas que decidan entrar en estos mercados. Esperemos que los recortes presupuestarios que afectan al Instituto no corten esta labor que puede ser decisiva para el sector industrial y comercial español de EERR fuera de España.

Pero la industria española, sin dejar de pelear en casa, debería aprovechar este escenario sin dilación y moverse.  Va a ser un mercado enorme pero hay que arrimar el hombro. El Futuro está allí.

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