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Eólica, una energía de futuro
por José Santamarta, director de la revista World Watch en español

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La energía eólica y sus impactos ambientales son analizados "después de hacer números" por uno de los mayores especialistas en medio ambiente de nuestro país. En 1999 se instalaron en España 750 megavatios (MW) eólicos, y en el mundo 3.900 MW. En 1999 había 13.840 MW instalados en el mundo, y 1.584 MW en España. La energía eólica es una alternativa clara al cambio climático, a las lluvias ácidas, a los residuos radiactivos y a la pérdida de diversidad biológica, es ya competitiva y podría aportar 10.000 megavatios en España para el año 2005, según la Asociación de Productores de Energía Renovables (APPA). Instalar tal potencia requerirá unas inversiones de 1,26 billones de pesetas, supondrá la creación de 9.000 empleos fijos en la producción de aerogeneradores y 3.600 en la explotación, y permitirá producir 20.515 GWh, más del 10 por ciento del consumo de electricidad.

Navarra prevé en el horizonte del año 2010 cubrir el 45 por ciento de su demanda eléctrica con la instalación de 577 megavatios eólicos que producirán anualmente 1.300 GWh. Esta potencia eólica impedirá la emisión anual de un millón y medio de toneladas de CO2, y requerirá 92.000 millones de pta en inversiones (incluidas las ya realizadas en los parques de El Perdón y Leitza) por parte de Energía Hidroeléctrica de Navarra (E.H.N.). En Navarra se han creado 130 empleos directos en Gamesa Eólica (produce aerogeneradores de 600 kW en Pamplona), 64 en Apoyos Metálicos (producen las torres en Olazagutía), 80 en Fiberblade (fabrica palas en Alsasua) y más de 1.000 indirectos. Otros suministradores son Desarrollos Eólicos, Ecotècnia, MADE, Enron, Energías Renovables, TAIM-TFG, Aerogeneradores Canarios y ADES. En total, la eólica ya emplea a cerca de 4.000 personas en España, entre empleos directos e indirectos.

La experiencia navarra es importante por muchas razones. En primer lugar porque demuestra que el potencial eólica es mucho mayor del estimado oficialmente; de hecho, tanto el Atlas Eólico Español como el Atlas Eólico Europeo no incluían a Navarra como zona potencialmente viable para la producción eólica. En segundo lugar Navarra es un claro ejemplo de que, cuando hay voluntad política, las energías renovables pueden desarrollarse de forma competitiva, creando empleo y sin dañar apenas al medio ambiente.

Impacto ambiental
Cuando se aborda el impacto ambiental de una fuente de energía ha de estudiarse el ciclo completo y analizar todas las repercusiones. Entre todas las fuentes energéticas, la eólica, junto con la solar directa, es la menos dañina para el medio ambiente (Ver la tabla que compara las diferentes fuentes). Los impactos sobre el paisaje y la avifauna son pequeños. Los grupos conservacionistas, que con tan buena voluntad critican el desarrollo de la eólica, harían bien en destinar sus esfuerzos a otros enemigos infinitamente más dañinos para el medio ambiente.

Para ciertas asociaciones y algunas publicaciones parece que el enemigo a batir es la energía eólica, lo que es lamentable, dados sus beneficios ambientales. La colisión de algún ave contra un aerogenerador, no es nada comparada con los afectos de las lluvias ácidas y el cambio climático en la avifauna, por no hablar de otras especies y los propios seres humanos, efectos que la eólica ayuda a mitigar. El California, donde existen 7.300 aerogeneradores, sólo se registra la muerte de un ave por molino cada 26 años. La mortandad mayor en Tarifa se debió a que un parque estaba situado junto a un vertedero, y en menor medida al paso de aves migratorias. Las aves se acostumbran rápidamente a los aerogeneradores, y hasta las aves migratorias desvían su trayectoria. En cuanto al paisaje, depende de gustos, igual que con los molinos de La Mancha o de Holanda. Afortunadamente Greenpeace y Amigos de la Tierra, junto a los sindicatos CC.OO y UGT, defienden el desarrollo de la eólica, minimizando, por supuesto, sus pequeños impactos ambientales.

Pero es que además la eólica se está desarrollando con un respeto para el medio ambiente que nunca se ha dado con otras fuentes de energía. En Navarra, de los 72 emplazamientos posibles, se han desechado 50 por razones medioambientales, de forma que la actual propuesta sólo contempla la implantación de 18 parques, quedando 4 en reserva. En los parques eólicos se utilizan al máximo los accesos y las infraestructuras existentes, se evitan afecciones a la vegetación, se restaura la vegetación y se cierran los caminos de acceso a vehículos de motor, entre otras muchas actuaciones.

La eólica apenas ocupa suelo (la ocupación real es de sólo el 1 por ciento de la superficie del parque), es compatible con otros usos y es una instalación reversible, que tras su clausura devuelve al terreno su apariencia original. Como recuerda la EWEA instalar 100.000 MW en Europa ocuparía sólo un área de 8.000 km2 (una extensión similar a la Comunidad de Madrid) y el 99 por ciento de esta superficie seguiría disponible para pastos o agricultura. Los 10.000 MW propuestos sólo ocuparían realmente 80 km2, menos del 3 por ciento del área ocupada hoy de forma irreversible por los embalses (3.000 kilómetros cuadrados sólo en España).

Actualmente la capacidad instalada en el mundo supera los 13.800 MW, equivalente a seis grandes centrales nucleares. En 2000 ya es competitiva la producción de electricidad con aerogeneradores eólicos de tamaño medio (750 kW) y en lugares donde la velocidad media del viento supera los 7 metros por segundo. Se espera que dentro de unos pocos años también las máquinas grandes (entre 1 y 2 MW) lleguen a ser rentables. Los costes de la eólica, sin considerar los ambientales, son ya casi competitivos con los de las energías convencionales: 150.000 PTA el kW instalado y 8 PTA el kWh en España. El potencial global de la energía eólica en el mundo (53.000 TWh/año) es cinco veces superior al actual consumo eléctrico, incluso excluyendo todas las áreas con valor ambiental. Y en España en teoría se podría producir toda la electricidad con eólica.

Comparación del impacto ambiental de las diferentes formas de producir electricidad
Emisiones de contaminantes en la producción de electricidad: todo el ciclo de combustible (toneladas por GWh)
Fuente de energía CO2 NO2 SO2 Partíc. sólidas

en suspensión

CO Hidrocarb. Residuos

nucleares

Total
Carbón 1.058,2 2,986 2,971 1,626 0,267 0,102 - 1.066,1
Gas natural (Ciclo comb.) 824,0 0,251 0,338 1,176 TR TR - 825,8
Nuclear 8,6 0,034 0,029 0,003 0,018 0,001 3,641 12,3
Fotovoltaica 5,9 0,008 0,023 0,017 0,003 0,002 - 5,9
Biomasa 0 0,614 0,154 0,512 11,361 0,768 - 13,4
Geotérmica 56,8 TR TR TR TR TR - 56,8
Eólica 7,4 TR TR TR TR TR - 7,4
Solar Térmica 3,6 TR TR TR TR TR - 3,6
Hidráulica 6,6 TR TR TR TR TR - 6,6
Fuente: US Department of Energy, Council for Renewable Energy Education y elaboración propia.
TR: trazas. La emisiones de la biomasa presuponen la regeneración anual de la cantidad consumida, lo que raras veces sucede. La hidráulica y la biomasa tienen graves consecuencias para la diversidad biológica, y los residuos radiactivos plantean graves problemas de seguridad durante más de 200.000 años. Otros impactos son la minería a cielo abierto en el caso del carbón, los vertidos de petróleo y la seguridad de las centrales nucleares.

Un compromiso personal

Personalmente creo que lo que hay que pedir es:
1. Políticas de ahorro y aumento de la eficiencia energética, con una política fiscal que encarezca el precio de la energía. El palo (impuestos) y la zanahoria (ayudas y subvenciones para promover la eficiencia, el transporte público, etc.).

2. Cierre de las centrales nucleares españolas. Sustituir los 7.500 MW nucleares supondría instalar unos 20.000 MW eólicos (hoy hay menos de 2.000 MW eólicos en España). Sólo para sustituir las centrales nucleares en España, habría que multiplicar por diez la actual potencia eólica. Un MW eólico produce sólo 2.500 MWH al año. Para cubrir la actual demanda de electricidad en España harían falta 70.000 MW eólicos, 35 veces más que la potencia actual instalada, 7 veces más que los planes actuales. Los que criticáis la eólica nunca hacéis números, ni propuestas coherentes.

3. Disminución de las emisiones de dióxido de carbono. A corto plazo sólo queda el ahorro, la eficiencia y las renovables, incluida la eólica. La solar fotovoltaica cuesta diez veces más que la eólica, por lo que os pido seriedad. La fotovoltaica hoy sirve sobre todo para instalaciones aisladas, sin conexión a la red, aunque debemos promover los tejados solares, con el fin de crear una demanda subvencionada (el kWh fotovoltaico se paga a 66 ptas, frente a las 11 ptas de la eólica), para posibilitar que al aumentar la demanda, con la consiguiente curva de aprendizaje, disminuya el precio del kWh solar, que hoy es carísimo, a diferencia del eólico.

4. Los impactos de la eólica, incluidos los accesos, son pequeños, y si las cosas se hacen bien, serán muy reducidos. Se pueden aprovechar los caminos existentes, no hay necesidad de asfaltado, y se debe pedir la restauración de la vegetación existente una vez finalizado el parque eólico. Personalmente he visitado todo tipo de instalaciones, y creo que los impactos de la eólica son mínimos. Ir a ver una mina a cielo abierto de lignito, como la de Puentes o Andorra en Teruel, y veréis lo que es impacto ambiental.

La eólica no emite contaminantes, ni genera residuos radiactivos, ni apenas ocupa suelo. Cuando acaba la vida útil del parque eólico se retiran las torres y los tendidos, se reciclan los materiales y se restaura el territorio. Una torre crea un hoyo de dos metros de radio y uno de profundidad, y nada más. Nada comparado con las autovías de las Rías Baixas y los cerca de 7.000 km de autovías y autopistas que hay en España (o en el Estado español, como gustéis). Ni con los 3.000 km cuadrados de los más de mil embalses que hay en este país. Ni con las más de 40.000 hectáreas destruidas por la minería a cielo abierto. La eólica no genera ningún impacto irreversible, a diferencia de otras fuentes.

Y que nadie me hable de ahorro, por que ni tengo coche ni calefacción y sólo utilizo personalmente y he utilizado a lo largo de toda mi vida el transporte público. En 1977 comencé en el movimiento antinuclear. Por mi militancia de 23 años contra la energía nuclear y el cambio climático, y porque a nivel personal siempre he practicado lo que predico, creo estar cargado de legitimidad para defender la eólica y para afirmar que la oposición a la eólica es totalmente reaccionaria. Lo único legítimo es pedir que los parques eólicos se hagan bien, con los mínimos impactos y descartando las localizaciones más conflictivas.

Pero de ahí a decir estupideces, como hace el grupo GURELUR en Navarra (y no es el único), va un largo trecho. Según Gurelur la eólica ha matado a miles de buitres en Navarra; ¿pero desde cuando hay esos miles de buitres en Navarra? Yo he visitado todos los parques eólicos en Navarra y nunca vi ningún buitre muerto ni estrellado, y según tan mentirosas estadísticas debería haber visto muchos, por un elemental cálculo de probabilidades.

Falta de coherencia
Y queda la coherencia. Greenpeace lo tiene claro y por eso defiende la eólica. ¿Qué hará Amigos de la Tierra en España? Otros grupos de la FOEI son clarísimos defensores de la eólica. Oponerse a la eólica es como oponerse a los carriles bici por su impacto ecológico, y utilizar el demagógico argumento que para qué hacer carriles bici si la gente seguirá utilizando el coche, o para qué hacer parques eólicos si el consumo de electricidad aumenta. ¿Y qué hacen los que se oponen a la eólica para que no aumente el consumo eléctrico? Llevo desde 1977 en esto, y a esos opositores a la eólica nunca les vi en las campañas antinucleares, ni en las escasas acciones contra el aumento de las emisiones de CO2. En resumen. Pensar un poco y con coherencia, y que los árboles no os impidan ver el bosque de los residuos radiactivos y el cambio climático.

E-mail: worldwatch@nodo50.org
Internet: www.nodo50.org/worldwatch

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