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La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME) presentaba en mayo pasado una propuesta que conjuga agricultura y energía solar y pedía que se investiguen e impulsen las posibilidades que ofrece esta novedosa opción, denominada agrovoltaica, en España. Álvaro Larraza las repasa en esta entrevista.
"En Agrovoltaica está todo por ver"


¿Cuándo surgió la idea de combinar la agricultura y la energía solar y dónde?
La agrovoltaica se viene haciendo desde hace bastantes años, aunque de forma muy puntual. Se encuentra aquí y allá, también en España, pero hasta hace poco sin apenas publicidad, de forma que no es fácil determinar dónde y cuándo empezó. Lo que está pasando ahora es que el tema cobra interés público y se van “descubriendo” experiencias que llevaban tiempo ahí. Además, es difícil definir a qué llamamos “agrovoltaica”. Habrá quien diga que ya hace agrovoltaica porque tiene paneles fotovoltaicos en la cubierta de un invernadero, como quien los tiene en una nave industrial. ¿Cuenta eso, o ceñimos la definición a algo más específico?
 
¿Hay potencial para el desarrollo de la agrovoltaica en toda España?

Obviamente, la España seca parece mejor candidata que la húmeda, por la mayor insolación, pero Francia también es húmeda y es quizá el país más avanzado en este tema.
 
¿Qué tipo de cultivos serían los más adecuados para instalarla?
Hay que distinguir entre lo que podemos esperar a corto y a largo plazo. Es importante difundir la idea de que se pueden combinar ambas actividades en una misma superficie, y luego que sean los propietarios de los terrenos los que decidan si les gusta o no, y cómo. El resultado puede no coincidir con lo que uno puede suponer desde fuera del mundo rural. Incluso los expertos se pueden equivocar.

En principio, podemos esperar que al menos las primeras instalaciones, que todavía serán un poco como de prueba, se limiten a superficies pequeñas y medianas. La variedad de los cultivos puede ser muy amplia, a juzgar por las experiencias vistas en otros países: hortalizas, frutales, viñedos..., la lista es muy larga. 

A priori tiende a descartarse la agrovoltaica, por ejemplo, en las grandes extensiones de cereal de secano. Pero igual es que no se ha encontrado todavía una solución adecuada. Porque no hay una solución única. Por ejemplo, no se trata sólo de determinar la densidad de paneles que es compatible con un buen crecimiento de un cultivo, en función de la sombra que aquellos proyectan sobre este. En la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético creemos que es necesario investigar. Si pensamos en el largo plazo puede ser que como fruto de esa investigación se descubra que determinada variedad de un cultivo, que en condiciones normales no se emplea por su menor rendimiento, no sólo no lo reduce sino que lo mejora, si no recibe tanto sol y si el agua del suelo se evapora menos. Está todo por ver.


Hay que tener en cuenta que no vale sólo con sumar los rendimientos de la producción agrícola y de la fotovoltaica. La literatura sobre el tema insiste en que los paneles pueden aportar, además, protección contra el exceso de sol y contra el granizo, lo que se podría cuantificar como un ahorro en la factura del seguro. Y esto, por desgracia, se va haciendo cada día más importante con el cambio climático.
 
La agricultura es un sector tradicional, en el que los cambios no suelen resultar fáciles. ¿Está preparada la agricultura española para este tipo de innovaciones?
Yo creo que hay de todo. Es verdad, por ejemplo, que gran parte de nuestro campo está en manos de gente muy mayor, que difícilmente se meterá en estas aventuras. Pero precisamente ahí está una de las claves de por qué es urgente hablar de la fotovoltaica. Gran parte de España se está vaciando, no hay relevo generacional, se están abandonando muchas explotaciones agrícolas. Algunas se están sustituyendo por parques fotovoltaicos, lo que puede considerarse un mal menor. A mi juicio esto representa un fracaso. La agrovoltaica debería permitir mantener la actividad agrícola, tan bonita, tan importante y necesaria. Eso sí, renovada, y con unos rendimientos combinados que inviertan ese proceso de abandono.


Por otra parte hay un sector agrícola español muy dinámico, que sabrá aprovechar las oportunidades que se abren con la agrovoltaica, pero también ahí será muy útil un impulso por parte de los poderes públicos, que es lo que estamos intentando crear. En particular querríamos que esta idea calase también en el ámbito de la agricultura ecológica, y que se sumase a él el mundo cooperativo.

Estamos hablando de agricultura, pero una vez más tenemos que abrir la mente. Desde algo tan simple como poner ovejas a pastar en un parque fotovoltaico para evitar que crezca la hierba (ovejas que disfrutarán de la sombra de los paneles en bonita simbiosis), hasta cubrir parcialmente con paneles los estanques de una piscifactoría para evitar que se sobrecaliente el agua, los límites de la agrovoltaica son los de nuestra imaginación.
 
¿Cuáles son las principales barreras con las que puede tropezar la agrovoltaica en nuestro país?
El de las barreras normativas es uno de los primeros temas que queremos abordar. Estamos empezando y esperamos poder tener pronto un mapa de la situación. De momento parece que hay una incompatibilidad legal específica de los viñedos con otras actividades, y quizá ocurra lo mismo con otros cultivos beneficiarios de la Política Agrícola Común de la Unión Europea (la PAC).


Por el lado fotovoltaico, para nosotros quizá lo más relevante es la necesidad de eliminar las barreras que siguen quedando en el autoconsumo, para que pueda ser la aplicación más interesante de estas instalaciones. En concreto es claramente insuficiente, sobre todo en el ámbito rural, el actual límite de 500 metros entre una instalación de generación “próxima a través de la red” y el punto de consumo, o los puntos de consumo en autoconsumo colectivo. El autoconsumo colectivo permitiría a una población abastecerse de forma muy ventajosa desde los campos de su entorno, especialmente cuando se regule el prometido y esperado reparto dinámico.  En Francia parece que van a poder llegar a 20 Km en zonas aisladas. Otra barrera es que la conexión no pueda ser en media tensión.


En cuanto a barreras técnicas, no se me ocurren. Existen ya soluciones comerciales que combinan paneles móviles que se controlan automáticamente mediante un software, que se particulariza para el cultivo concreto de que se trate, que procesa los datos de temperatura, humedad del suelo, previsiones meteorológicas, etc, para asegurar el óptimo rendimiento y la mejor protección de las plantas. Pero seguramente en una gran mayoría de los casos serán suficientes soluciones más sencillas. En todo caso nos gustaría que unas y otras viniesen de la mano de empresas de aquí, que capacidad técnica nos sobra.
 
¿Puede dificultar su desarrollo que se necesiten pilares altos para colocar los paneles?
Claro, en general la solución implica elevar los paneles por encima de la altura de la maquinaria agrícola, y eso supone un coste mayor. Aunque también hay agrovoltaica con los paneles a una altura normal, intercalados entre las plantas. Por ejemplo, estos días he visto una explotación así, con seguidores. Volviendo a los paneles sobre estructuras elevadas, ya que están nos facilitan la instalación de mallas de protección para los pájaros, por ejemplo. Las ideas siguen surgiendo.
 
De qué manera podría contribuir la agrovoltaica al desarrollo del campo español? ¿Tenéis algún estudio hecho al respecto?
Como decía, estamos empezando. Ni nos ha dado tiempo, ni está dentro de nuestras capacidades abordar un estudio así, pero estamos involucrando a instituciones que sí podrán. De momento lo importante es que todo el mundo con el que hemos contactado se ha mostrado muy interesado en el potencial de esta idea.
 
Hablando de contactos, habéis anunciado que vais a crear, junto a IDAE, UPA, ANPIER y UNEF, un grupo de trabajo sobre agrovoltaica. ¿Por dónde va a encaminar sus pasos este nuevo grupo?
Los participantes que has mencionado queremos que sean sólo los primeros. Queremos ampliar la presencia de los poderes públicos, estatales y autonómicos. Y de organizaciones empresariales del sector, como las cooperativas, etc. Y de universidades, para responder a la necesidad de investigación que antes he apuntado. El IDAE nos parece que puede tener un papel clave por su carácter institucional y su vocación innovadora, con capacidad de comunicación y de financiación de proyectos. Un compañero subrayó que la D del IDAE significa diversificación, y ese es el mensaje cuando hablamos de soluciones para el campo.

Necesitaríamos un “IDAE" de lo agrícola, y creo que en el Ministerio habrá organismos que puedan cumplir ese papel. A nivel de las Comunidades Autónomas creo que hay mucho que se puede hacer. Por tanto de momento estamos en hacer crecer el grupo, y en identificar las barreras normativas por las que antes me preguntabas. Y estamos en aprovechar oportunidades como la que nos brinda Energías Renovables para llegar a cuanta más gente mejor. Muchas gracias.
 
¿Hay algún país en el que esté especialmente avanzada la agrovoltaica?
En Francia hay mucha conciencia por lo rural, y es poco menos que cuestión de Estado evitar su abandono, pese a que no están ni de lejos al nivel de aquí. No es que haya mucha agrovoltaica, todavía hay muy poca, pero con esa conciencia y con apoyos públicos creo que va a crecer deprisa. Pero desde Japón a Estados Unidos, la agrovoltaica va adelante. Y con esa componente de investigación que insisto en subrayar.
 
¿La apoya la UE? ¿Y otros gobiernos del mundo?
No tengo noticias de apoyo de la UE. No estoy bien informado, pero de hecho ahora mismo podría ser al revés. La PAC es un sumidero de fondos comunitarios destinados a grandes explotaciones con criterios que sospecho que son poco compatibles con el espíritu de la agrovoltaica: uniformidad en vez de diversidad, propietarios urbanos en vez de agricultores que viven y trabajan en su tierra, desprecio por la agricultura ecológica. Pero ya digo que son solo impresiones de haber leído algo aquí y allá. En general creo que no se puede decir que haya mucho apoyo público en el mundo a la agrovoltaica… todavía.


Esta entrevista se puede leer también en el número de julio de ER (ER193)

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