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Carlos Montoya, jefe del Departamento Solar del IDAE

"El autoconsumo nos beneficia a todos. No creo que un cambio de gobierno impidiera su desarrollo"

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El autoconsumo fotovoltaico se revela como una opción medioambiental, sostenible,  que además permite ahorrar costes y ganar eficiencia a hogares, empresas, industrias, explotaciones y negocios en general. Ahora, en España, las bases para el aprovechamiento de la energía que nos brinda el sol gratuitamente están garantizadas, como nos cuenta Carlos Montoya, jefe del Departamento Solar del IDAE desde hace casi 10 años. Y, en su opinión, no parece que haya riesgo de que vuelva a producirse un parón si cambia el color del nuevo Gobierno.
"El autoconsumo nos beneficia a todos. No creo que un cambio de gobierno impidiera su desarrollo"

El IDAE, y muy en especial el Departamento Solar que Vd dirige, está detrás del trabajo que ha permitido llegar al RD 244/2019 que regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica. ¿Tenemos ya el marco normativo y legal adecuado para facilitar el autoconsumo y la transición energética o faltan todavía puntos por desarrollar o mejorar?
Esto ha sido un trabajo de muchas personas, del IDAE claro está, y del Ministerio para la Transición Ecológica, de la Secretaría de Estado de Energía, de la Dirección General de Política Energética y Minas, y sobre todo de su Subdirección General de Energía Eléctrica; por supuesto también de muchas asociaciones que llevan trabajando en ello muchos años; todos han puesto en esta etapa un gran esfuerzo para reformular la normativa y llegar al punto en el que estamos hoy.

En cuanto a tu pregunta, yo creo que ahora mismo tenemos un marco normativo muy favorable para que se desarrolle el autoconsumo. De hecho, es uno de los más avanzados de toda la UE. No obstante, si me preguntas si faltan todavía puntos a desarrollar, pues sí. Siempre hay margen de mejora. A mí me gustaría ver como entra en funcionamiento este marco, que todavía tiene que coger ritmo, para dirigir las mejoras allí donde más se necesiten. Por ejemplo, algo que se está reclamando es la posibilidad de aplicar unos coeficientes de reparto dinámicos (actualmente el reparto de la generación de una instalación en autoconsumo colectivo entre los consumidores asociados se realiza mediante unos coeficientes fijos). Con unos coeficientes de reparto fijos puede haber energía que no se aproveche adecuadamente, por ejemplo, porque uno de los consumidores esté de vacaciones y no pueda aprovechar el porcentaje de energía que le corresponde. Unos coeficientes dinámicos permitirían que esa energía pudiera ir a otros consumidores. Esa sería una mejora interesante, que está prevista y que probablemente se desarrolle en los próximos meses. Pero, en resumen, tenemos ya un marco legal bastante bueno, tanto con el RD 15/2018 como con el RD 244/2019, que esperamos fomente el desarrollo del autoconsumo como se pretende.

La nueva normativa deja claro que la energía autoconsumida de origen renovable así como la excedentaria vertida en la red está exenta de todo tipo de cargos y peajes. Es decir, elimina el llamado "impuesto al sol". Además, habilita el autoconsumo compartido y simplifica trámites y plazos burocráticos para la legalización de las instalaciones. ¿Algo más a destacar?
Realmente el "impuesto al sol" nunca llegó a aplicarse. Las instalaciones hasta 10 kW estaban exentas de los cargos por energía autoconsumida, y para instalaciones de más potencia había que desarrollar un marco que nunca llegó a desarrollarse. Pese a ello, efectivamente tuvo un impacto negativo en el desarrollo del autoconsumo. Decir ahora expresamente que la energía autoconsumida de origen renovable, cogeneración o residuos estará exenta de todo tipo de cargos y peajes ha supuesto un mensaje muy potente.

En cuanto a otras novedades, yo destacaría la compensación simplificada de los excedentes. Permite valorizar económicamente la energía que nos sobra sin hacer una actividad económica. Así, aquellos consumidores que no desean realizar una actividad económica, van a ver reflejado el valor de sus excedentes mediante una compensación de saldo en su propia factura eléctrica. Esto hace que sea muy sencillo.

Hay quien opina, sin embargo, que la normativa española no es excesivamente generosa con el ciudadano ni beneficia demasiado al productor fotovoltaico. De cara al sistema de compensación de excedentes, en muchos países de la UE se ha apostado por el balance neto, haciéndose una compensación energética. Es decir,  si vierto 1kW a la red, puedo coger gratis 1kW de la red y la compensación será 1 a 1 en la factura de la luz. Aquí, como dice, es una compensación económica y el precio de la compensación queda en mano de las comercializadoras.
Yo siempre he sido defensor del balance neto, pero, efectivamente, han cambiado cosas desde hace diez años, cuando acuñé ese término como traducción libre del famoso “net metering” que existía en EEUU, consiguiendo que se incluyera el concepto en el PER 2011-2020. Después fue desarrollado por diferentes asociaciones, hasta hoy, cuando se ha puesto en marcha mediante un mecanismo de “factura neta”.

El precio de la energía es diferente cada hora, incluso para el pequeño consumidor acogido a las comercializadoras de referencia. Por tanto, actualmente se ha optado por un mecanismo de factura neta, donde los excedentes son valorados al precio medio horario o al que se pacte con el comercializador. Yo no estoy tan seguro de que en muchos países la valoración sea de 1 kWh por 1kWh. El marco del mercado eléctrico es el mismo en toda la UE y se opera con el precio marginalista horario. Si se quieren valorar los excedentes de la forma más justa para todos los agentes que participan, creo que es buena idea cuantificar de forma horaria. Si no habría quien podría verse perjudicado. Imaginemos que yo estoy entregando energía a la red durante las horas centrales del día y me devuelven esa misma energía durante la noche, cuando vuelvo a casa. Con el sistema de compensación energética el que sale perjudicado es el propio consumidor al recibir algo de menos valor que lo que ha entregado. Por tanto, el sistema de compensación económica mediante factura neta no necesariamente perjudica al consumidor. La forma más justa para todos, autoconsumidor, comercializadoras, el resto de consumidores que no puedan hacer autoconsumo, etcétera, es que los excedentes se valoren al precio que tienen en el momento en que se entregan.

Pero el precio que recibe el consumidor lo determina su comercializadora…
No exactamente. La lectura de los contadores en baja tensión la hacen las distribuidoras, quienes reparten la energía que corresponde tanto para autoconsumo como para excedente. Estos datos se los envían a la comercializadora de cada uno, y ésta le pone el precio. ¿Cuál? El que libremente haya pactado con el cliente. Si no tienes una comercializadora de libre mercado, sino que estás en una comercializadora de referencia, se aplica el precio medio horario menos el coste de los desvíos. Lo importante es que el precio no es una imposición de la comercializadora. El consumidor tiene potestad para decir “no acepto esa oferta” y buscar otra comercializadora que le interese más. De todas formas, como te decía al principio, estamos en los primeros pasos, hay que esperar a ver cómo reacciona el mercado, como se adaptan a él todos los agentes que participan y, sobre eso, establecer las mejoras que sean necesarias.

Otra queja está relacionada precisamente con las distribuidoras eléctricas. ¿Están atendiendo en tiempo y forma las distribuidoras de electricidad las solicitudes de autoconsumo?
Yo no dudo que lo van a atender en tiempo y forma, y si no fuera así hay mecanismos para que lo atiendan como deben. Las distribuidoras son parte del sistema y por tanto parte de la solución. Lo que ocurre en el momento actual es que el decreto publicado en abril (el real decreto 244 de 2019) cambia cuestiones que afectan no solo al distribuidor. Por ejemplo, es necesario modificar los procedimientos de operación del sistema eléctrico y algunas instrucciones técnicas del reglamento de medidas. También es necesario establecer los formatos y protocolos de comunicación entre distribuidoras, comercializadoras y comunidades autónomas. Una vez que estén aprobadas estas modificaciones, las distribuidoras y comercializadoras tienen un mes para adaptar sus sistemas. Estas cuestiones están avanzadas, pero no finalizadas a día de hoy, por lo que se puede percibir por el consumidor que no se atienden sus peticiones. Se está trabajando intensamente para tener todo aprobado lo antes posible, de manera que el autoconsumo sea una realidad.

De todo el parque inmobiliario español, más o menos la tercera parte corresponde a viviendas unifamiliares, y muchos de los propietarios de estas casas se preguntan si les resultaría rentable instalar autoconsumo en su hogar. ¿Qué deben saber y tener en cuenta antes de dar el paso?
Aquí el debate está muy centrado en lo económico. A mí me gustaría ir avanzando y olvidarnos de ese concepto tan economicista de tasa interna de retorno porque realmente la instalación de autoconsumo es un elemento más del edificio. Igual que no tenemos en cuenta la tasa interna de retorno cuando ponemos una doble ventana, la ponemos porque sabemos que vamos a ahorrar en el transcurso de la vida del edificio, en el tema del autoconsumo fotovoltaico deberíamos actuar igual.

Pero centrándome en tu pregunta, si alguien quiere poner autoconsumo en su casa, debe conocer, lo primero, cuál es su demanda de energía, qué curva de distribución tiene (cuándo consume y cuánto). Con eso tendría los primeros datos para saber qué tamaño de instalación necesita. Una instalación fotovoltaica produce cuando hay sol, con una curva determinada. En función de estos datos de consumo y generación el consumidor verá cuánta energía puede autoconsumir de forma instantánea, cuándo tendrá excedentes y si puede adaptar su demanda a la instalación de autoconsumo o no o le interesa poner baterías. La gestión de la demanda, o sea la capacidad para cambiar nuestros hábitos de consumo, es fundamental para maximizar los ahorros. Para hacer ese análisis lo adecuado es recurrir a un profesional (salvo que uno sepa hacerlo por sí mismo lógicamente).

Luego habrá que tener en cuenta una serie de cuestiones: en primer lugar el coste de inversión. Lo recomendable es pedir varios presupuestos a profesionales especializados, para que podamos comparar y elegir la oferta que mejor se adapte a nuestras necesidades. En segundo lugar, ¿cómo vamos a recuperar el dinero invertido en la instalación? Pues vía los ahorros que obtengamos en nuestra factura eléctrica. En función de cuál sea el precio de la energía a futuro, así ahorraremos más o menos y recuperaremos la inversión antes o después. Con las cifras que estamos manejando actualmente, la inversión se recupera en un plazo de entre seis y diez años. Obviamente, no es lo mismo hacer la instalación en un chalet, en un edificio de 12 plantas o en una nave industrial.

En resumen, hay que dimensionar la instalación según el consumo que uno tiene, modificando nuestro patrón de consumo siempre que sea posible para adaptarnos a la generación, y hay que pedir presupuesto a profesionales especializados para elegir la mejor oferta. De esta manera siempre será rentable una instalación de autoconsumo, teniendo en cuenta que su vida útil es de entre 25 y 30 años.

¿Hasta qué punto resulta también interesante el autoconsumo para las comunidades de propietarios? Creo que la Ley de Propiedad Horizontal permite la instalación de la planta de autoconsumo siempre y cuando se consiga en la Junta General de Propietarios el voto favorable de un tercio de los vecinos. ¿Es correcto?
Efectivamente, el artículo 17 de la Ley de Propiedad Horizontal así lo establece. No solo para fotovoltaica, también para otras tecnologías renovables, como la solar térmica. Lógicamente, no se puede obligar a los vecinos que no estén interesados a que paguen, pero con los votos de un tercio se puede sacar adelante la instalación.

¿Sería bueno contar con un código energético de la edificación que aúne la legislación de todos los temas relacionados con la energía en los edificios?
Podría tener sentido en el escenario de descarbonización al que vamos. En realidad, ya existe algo parecido. En el Código Técnico de la Edificación (CTE) tenemos el documento básico HE, dedicado específicamente a la energía, que aborda en exclusiva todos estos temas, desde los aspectos relacionados con el ahorro y la eficiencia, como materiales y aislamiento, a la incorporación de energías renovables. Y se está actualizando de manera continua.

¿Y están promotores, constructores, arquitectos interesados en aplicarlo?
En general, sí. Esto se conoce, aunque hay mucho camino por hacer. En mi opinión lo más importante es que el propio ciudadano lo demande. Si el ciudadano demanda que su edificio sea eficiente, que integre energías renovables, que no tenga un consumo energético muy importante… los promotores tendrán que adaptarse y ofrecer ese producto. La fuerza la tienen los ciudadanos reclamando lo que quieren. En tanto en cuanto esa fuerza se va desarrollando, hay que establecer exigencias mínimas de ahorro e incorporación de renovables. Actualmente hay promotores que ya le dan el valor que merece a la energía y son sensibles a introducir esa oferta energética dentro de la edificación. Todo ello sin olvidar que la directiva europea sobre edificios obliga a que en un futuro los nuevos edificios sean de consumo de energía casi nulo.

El IDAE ha publicado este verano una versión actualizada de la guía para facilitar a los ciudadanos la tramitación y puesta en marcha de instalaciones de autoconsumo, que se puede descargar gratuitamente desde la web del Instituto. ¿Resuelve esta guía todas las dudas que pueda tener alguien interesado en instalar autoconsumo?
 Pues esperamos que sí, que resuelvan, si no todas, la mayoría de dudas que se puedan presentar. Nosotros hemos hecho dos guías. Una para los ciudadanos interesados en conocer el autoconsumo, que hemos titulado "Guía para convertirte en autoconsumidor en cinco pasos", que es una guía sencilla que da a conocer todas las posibilidades que uno tiene, dando una visión bastante clara de las diferentes opciones. 

En paralelo hemos hecho en el Departamento Solar del IDAE una guía profesional, dirigida a aquellos agentes que participan en la tramitación de las instalaciones, para reflejar en un único documento las diferentes opciones de autoconsumo y los pasos que hay que dar con carácter general para la tramitación de las instalaciones. En esa guía hemos hecho también el esfuerzo de incorporar cuáles son los trámites en las diferentes comunidades autónomas, parte en la que ha colaborado EnerAgen (la asociación de agencias de la energía), recopilando los procedimientos de las diferentes comunidades y ciudades autónomas. La guía se completa con una serie de anexos donde se presentan ejemplos, modelos de documentos, etcétera. En cualquier caso, somos conscientes de que es fundamental seguir comunicando y sensibilizando, por lo que seguiremos colaborando en jornadas de difusión.

¿Tenemos una formación profesional en España que esté preparando adecuadamente a los profesionales que necesita el autoconsumo?


Yo creo que sí. Hay diferentes grados que están dando una formación muy exigente y de mucho nivel. Aquellas personas que quieran formarse como instaladores en general, y de instalaciones de energías renovables en particular, tienen una FP con unos contenidos muy completos.

El autoconsumo es idóneo también para empresas, industrias, explotaciones agrarias y negocios en general. Pero, ¿hasta qué punto su evolución está condicionada por el desarrollo de las baterías de almacenamiento?
No creo que el autoconsumo esté condicionado por el desarrollo de las baterías. Los sistemas de almacenamiento, a medida que se van desarrollando, lo que dan es más flexibilidad a instalaciones eólicas o fotovoltaicas. Si no puedes actuar sobre tu demanda de consumo, la batería te va a dar la flexibilidad suficiente para poder almacenar la energía y consumirla en otro momento del día. Las baterías potenciarán el autoconsumo, ayudando a que las instalaciones fotovoltaicas sean cada vez más gestionables, pero no creo que el autoconsumo necesite imperativamente las baterías. El autoconsumo es una realidad, cada año se instalan más megavatios, y en los próximos años esperamos que se instalen e muchos más.

El IDAE está volviendo a desempeñar un papel importante para que la conciencia energética que va emergiendo se generalice. ¿Cree que hay riesgo de que vuelva a producirse un parón si cambia el color del nuevo Gobierno?
No creo que un cambio de gobierno impidiera el desarrollo del autoconsumo, es algo que nos beneficia a todos Tenemos un marco normativo muy claro, con objetivos marcados a diez años por parte de la Unión Europea y con objetivos muy ambiciosos más allá, con una senda de descarbonización a 2050. En este escenario la generación distribuida en general, y el autoconsumo en particular, es un pilar muy importante, que será clave en el desarrollo de otras figuras como las comunidades o mercados locales de energía. Vamos hacia redes cada vez más digitalizadas, con cada vez más herramientas en manos de los consumidores para que puedan gestionar su demanda…. Vamos a ver unas transformaciones muy importantes en el sector energético en los próximos diez años, y no creo que esto vaya a quedar condicionado por un cambio de gobierno. Es una necesidad de país y una obligación dentro del seno de la UE. Lógicamente cada gobierno tiene su forma de acometer los problemas, pero no creo que vaya a haber una diferencia sustancial a la hora de afrontar la necesaria transición energética de las próximas décadas.

La Asociación Europea de Energía Solar (SolarPower Europe) pide poner solar fotovoltaica en todos los tejados de Europa ahora desaprovechados. ¿Esta es la dirección en la que hay que ir?
Si, claro, aprovechar los tejados existentes es una de las direcciones a seguir. Una de las grandes virtudes de la energía solar fotovoltaica es que no hace un uso exclusivo del suelo. Una instalación solar se puede poner sobre el tejado de una casa, en naves industriales, en centros comerciales… y genera energía eléctrica con la mera exposición al sol. La energía solar es una energía que si no la aprovechas la pierdes, te llega sola, tú solo tienes que poner el medio para que se transforme en energía eléctrica. Y con la tecnología fotovoltaica se consigue todo ello sin movimiento, sin ruido, y sin emisiones de ningún tipo. Esto es algo imbatible, más aún cuando estamos alcanzando precios competitivos con el coste convencional de la energía.

Hablemos, por último, de tecnología. ¿Cuánto mejorará su desarrollo los problemas que puedan presentarse hoy?
La fotovoltaica es una tecnología que apareció el siglo XX, y en unas pocas décadas ha pasado de ser experimental a ser un producto comercial fiable. Su desarrollo ha sido espectacular, pero no tengo dudas que seguirá desarrollándose con la incorporación de nuevos materiales, más eficientes y duraderos. No obstante, seguramente los mayores desarrollos los veremos en otros equipos asociados a la propia instalación fotovoltaica, como los sistemas de acumulación eléctrica, los sistemas de gestión inteligente de generación y consumo, la hibridación con otras tecnologías para aprovechar al máximo las infraestructuras, etcétera.

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