eduardo collado

Dificultades y retos de las renovables para el 2018 en España

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Hemos iniciado el 2018 y las incógnitas sobre el sector de las renovables en general y de la solar fotovoltaica en particular, parece que siguen inamovibles. Pero esto no es del todo cierto. Existen factores que indican que los cambios de futuro en el sector energético no solo son posibles, sino que amenazan con ser irreversibles. Por lo tanto, deberemos reflexionar sobre los principales temas que nos deben de llevar a ese futuro, más aquellos temas del pasado que pueden frenar el avance de las empresas productoras de energías renovables.

Estamos hablando de temas como:
1. Desarrollos normativos de la UE y en España
2. Perspectivas empresariales con respecto a las renovables
3. Perspectivas de costes de las renovables
4. Litigios nacionales e internacionales de los productores de renovables en España
5. Retribución futura de las renovables en España
6. Evolución de las subastas y el autoconsumo

1. A nivel europeo, 2017 ha estado marcado por las discusiones que se han llevando a cabo tanto en el Parlamento Europeo como en el Consejo sobre el denominado “Paquete de Invierno”, que determinará el marco normativo para el desarrollo de la fotovoltaica y de las demás energías renovables en los próximos años. A este respecto, será importante que en la Directiva de Renovables se consiga que el objetivo de penetración de renovables a 2030 pase del 27% a un 35%, para mostrar a la sociedad nuestro compromiso con lo firmado en el Acuerdo de París, así como la gran necesidad de que se incremente la seguridad jurídica en España y se eliminen las barreras al autoconsumo.

A nivel español y en referencia a la necesaria transición energética, se creó el famoso comité de expertos por acuerdo del Consejo de Ministros en el pasado mes de julio, para el análisis de escenario. El comité deberá pronunciarse, aunque su decisión no tiene efectos vinculantes.

2. Los bloques empresariales ya no son los de antes, o sea los de la generación tradicional y sus empresas insignia por un lado, y los de las energías renovables (la eólica estaría en el primer bloque en su mayor parte) y su adscripción a otras empresas, de menor tamaño normalmente y con un convencimiento más profundo de lo que significa el cambio climático y cómo debe de ser la transición energética en España. Esto bloques ya se están unificando, sobre todo porque las empresas del primero se han dado cuenta que para sobrevivir tienen que completar su actividad con otro tipo de energías, o sea que deben de buscar un nuevo impulso en las energías renovables.

3. Un tema que no cesa con el tiempo es el de la disminución de los costes de las energías renovables, ya que tal y como se ha publicado en el informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), la electricidad producida a partir de renovables pronto será más barata que la generación con combustibles fósiles. Y esto no ocurrirá solamente con las tecnologías eólica y fotovoltaica. Todo esto lo estamos viendo con las subastas y los PPA, en los que las perspectivas de costes para la energía fotovoltaica y eólica hasta 2020 son del orden de tres céntimos de euro por kWh o incluso menos, mientras que generar con combustibles fósiles puede costar entre cinco y 17 céntimos kWh. Recordemos que la solar fotovoltaica ha bajado sus costes de 2010 a 2016 del orden de un 70%, siendo de casi un 20% para la energía eólica, todo ello en un contexto de bajada de precios que ni mucho menos está llegando a valores asintóticos.

Las grandes eléctricas han iniciado una senda de descarbonización para estar preparadas para la futura ley de Cambio Climático y Transición Energética, que contempla la total sustitución del carbón por renovables en 2030. Se habla incluso de conseguir que el 55% de la cobertura de la demanda eléctrica se haga con  generación renovable en 2030, y con el objetivo de tener un mix renovable al 95% para 2050, entre fotovoltaica y eólica, lo que implicaría una fuerte electrificación en los sectores más emisores, fundamentalmente el del transporte, haciendo que el 100% del parque de vehículos sean eléctricos, además del ferrocarril, los camiones, y la mayor parte de los usos de la edificación.

4. Por otro lado tenemos el tema de los litigios de los productores renovables españoles. Los productores extranjeros parecían tener las de ganar tras la victoria de Eiser en el CIADI, aunque con la indefinición de si se les podría obligar a devolver todas o parte de las ayudas cobradas, si la Comisión Europea consideraba que las primas eran incompatibles con la normativa europea de ayudas de Estado. Parece que para la CE el sistema retributivo español actual, con rentabilidades basadas en las Obligaciones del Estado a 10 años más un diferencial, es proporcional y compatible con la normativa de ayudas de Estado y, por lo tanto, no habrá que devolver nada. Por otra parte los arbitrajes internacionales se complican, ya que la CE ha dicho que su doctrina prima sobre el valor de los laudos arbitrales internacionales, al dar primacía a la normativa europea respecto a la internacional y decir que cualquier pago realizado por un Estado a una empresa debe pasar por el control europeo de ayudas de Estado, incluso si ese pago se realiza porque así lo ordena un Tribunal arbitral internacional, haciendo pasar la ejecución del laudo con el beneplácito previo de la CE. Pero recordemos que si se produjeran victorias a favor de los inversores renovables en el CIADI, esto podría suponer más de 7.000 millones de euros de reclamaciones. Solo habrá que esperar a ver qué pasa con el impuesto de generación del 7%, que no afectaría a los productores, ya que, si se anula el impuesto, se les reduciría la prima por importe equivalente.

5. Otro gran tema es saber que va a ocurrir con el sistema retributivo actual, con una rentabilidad basada en las Obligaciones del Estado a 10 años más un diferencial. Se modificará a finales del 2019, ya que para ese segundo periodo el gobierno ha anunciado que tiene intención de aplicar automáticamente la tasa con su fórmula actual, lo que supondría revisar a la baja la tasa de rentabilidad razonable para todos los proyectos renovables, dejando nuevamente en una situación crítica a empresas e inversores. En ese segundo periodo regulatorio, las previsiones del rendimiento medio de las Obligaciones del Estado a 10 años en el mercado secundario son de 1,5% aproximadamente; quedando por lo tanto las rentabilidades entre un 5% y un 4%, lo que supondría una bajada de la rentabilidad a la inversión considerable, que se ha estimado por la patronal UNEF entre un 17% y un 24%, y una bajada ponderada de retribución a la operación de entre un 28% y un 38%. Por lo tanto no es de extrañar la preocupación de los productores.

6. Otro de los temas estrellas a desarrollar en 2018 y 2019 son las instalaciones asignadas en las subastas celebradas en 2016 y 2017, ya que después de un parón tan importante desde el 2012, esto supone una gran concentración de proyectos en un corto espacio de tiempo. Más de 8.000 MW de proyectos, que nadie sabe si podrán realizarse o no dentro del plazo debido. Sería también muy importante que se desarrollaran proyectos de autoconsumo, a la vez que se intentan resolver las barreras que le afectan.

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