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La biomasa es la renovable más utilizada en Euskadi

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En 2006, 11 instalaciones de biomasa térmica en viviendas con una potencia total de 747 kW recibieron ayuda pública. Entre 2009 y 2010, fueron 637, con una potencia de 18.000 kW. Este crecimiento ha situado a la biomasa como la renovable más utilizada en Euskadi, como se ha puesto de manifiesto en unas jornadas organizadas por el Ente Vasco de la Energía (EVE).
La biomasa es la renovable más utilizada en Euskadi

La jornada técnica La biomasa como energía competitiva para el sector doméstico, celebrada el pasado miércoles en el auditorio del EVE de Bilbao, sirvió para conocer la escalada de la versión térmica y doméstica de esta renovable, que ha servido para situarla a la cabeza de estas energías en Euskadi. Según datos aportados por el EVE, en 2010 la contribución de las renovables al consumo final de energía fue del 6,8%; un 85 % tuvo su origen en la bioenergía (64% biomasa y 21% biocarburantes), un 7,3% en la hidroeléctrica, un 7% en eólica y un 0,4% en la solar.

Desde el EVE consideran digno de reseñar el notable aumento que ha experimentado la demanda de ayudas para la instalación de calderas de biomasa para la obtención de calor en viviendas. En concreto, en 2006 fueron 11 el número de instalaciones que recibieron apoyo para una potencia total de 747 kW. Entre 2009 y 2010 hubo un descenso, pero la suma de ambos años da muestras del crecimiento: en 2009 fueron 367 instalaciones con 10.528 kW y en 2010, 270 y 7.347 kW. En total, los últimos años se instalaron 637 calderas con una potencia de casi 18 MW.

Materia prima suficiente y empresas que ofrecen un abastecimiento continuo
Para este organismo, “el repunte es reflejo del aumento del interés y de la confianza en esta fuente renovable, y del crecimiento de un mercado con amplias posibilidades en Euskadi”. Considera el EVE que existe materia prima suficiente y empresas de producción de biocombustibles (pellets y astillas) que “ofrecen abastecimiento continuo, con todas las garantías de calidad y, además, económicamente competitivo frente a los carburantes de origen fósil”.

Como en otras comunidades autónomas, el EVE cuenta con una serie de líneas de apoyo a la instalación de calderas domésticas. “Las actuales ayudas –explican– varían según la potencia de la caldera de biomasa instalada, y pueden alcanzar entre el 30-35% del coste total de la inversión”. Se fomenta tanto la renovación de antiguas instalaciones de gasóleo por modernas calderas de pellets y astillas como la introducción en obra nueva y en redes de calor de calefacciones de distrito.

Más información:
www.eve.es

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