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El crecimiento de redes de calor con biomasa se multiplica por cinco en 2020, pero faltan algunas

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Entre 2018 y 2019, la Asociación de Empresas de Redes de Calor y Frío (Adhac) registro un incremento de diez nuevas redes de calor con biomasa. En el censo de 2020 contabiliza 47 más. Las 357 censadas en las que la biomasa es el combustible principal (en algunas, pocas, aparece como secundario) vuelven a superar ampliamente a las de gas (99), aunque sigue dominando el combustible fósil en potencia instalada. La Asociación Española de Biomasa (Avebiom) avanza datos de su censo en los que se superan ampliamente los números de Adhac, con 433 redes con biomasa.
El crecimiento de redes de calor con biomasa se multiplica por cinco en 2020, pero faltan algunas
Distribución del número de redes de calor según la fuente energética utilizada. Fuente: Adhac

Como cada año, Adhac ha presentado el censo de redes de calor y frío en España, que elabora desde 2011 dentro de un acuerdo de colaboración con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Las limitaciones de movilidad y reunión debidas a la pandemia por la covid-19 hicieron que la presentación fuera telemática y se celebró el pasado 22 de octubre.

Los datos globales reflejan que 2020 se cierra con 468 redes, 54 más que en 2019, y una potencia total instalada de 1.610 megavatios, 34 más que el pasado año. Las redes censadas suministran energía a más de 5.700 edificios, tanto residenciales como dotacionales e industriales (360 más que en 2019), y tienen una extensión de más de 752 kilómetros (doce más). “Tres de cada cuatro redes emplean energías renovables en su mix energético, principalmente biomasa”, concluyen en este resumen.

Las redes de biomasa mantienen ese dominio en el número de instalaciones, con 357 (47 más que en 2019) que usan solo biocombustibles sólidos (la gran mayoría) o combinados con gas, solar térmica, geotermia, calor residual e incluso gasóleo. El biogás contabiliza cuatro redes, las mismas que ya sumaba en 2017 y 2018. Otras renovables con redes de calor son la geotermia (ocho) y la solar térmica (cinco).

357 redes de biomasa según Adhac; 433 según Avebiom
El censo de Adhac choca siempre con los números del de Avebiom, que ya en 2018 sumaba más redes con biomasa (375) que las que ahora reporta la primera. En un avance de lo que será el próximo censo de Avebiom, esta afirma que suman ya 433. Para explicar esa diferencia, durante la presentación del censo de 2019 de Adhac, Javier Sigüenza, su secretario general, afirmó que ellos no incorporan redes que solo suministran energía térmica a un edificio.

En su censo, de nuevo el dominio en cuanto a potencia instalada se decanta por el gas. Del total registrado (1.610 megavatios), más de la mitad (876 megavatios) procede de redes de calor y frío que funcionan con gas. Otras datos relacionados con la potencia instalada concluyen que el 75 por ciento se destina a la generación de calor y que Cataluña, Madrid y Navarra concentran el setenta por del total.

Esto último no se corresponde exactamente con el número de instalaciones, porque aunque la lista la lidera Cataluña a mucha distancia del resto con 171 (una de cada tres redes censadas y acapara el crecimiento de 2020 con 37 nuevas), le sigue Castilla y León. El que todas las de esta última comunidad autónomas (65) sean de calor y casi todas (63) de biomasa explica que no esté tan alta en potencia instalada.

Más ahorro de emisiones
Lo que sí se ha conseguido este año es aumentar el ahorro de emisiones con respecto a 2020, tras bajar en 2019. Según el trabajo de Adhac, este año se han dejado de emitir a la atmósfera 333.300 toneladas de CO2, frente a las 303.493 de 2018 y las 305.945 de 2018. El resto de las conclusiones coincide con los otros años: la mayoría de clientes pertenece al sector terciario, la mitad de las redes son de titularidad pública.

También coincide con lo expuesto el año pasado la queja de Adhac en cuanto a la respuesta obtenida para elaborar el censo debido a la falta de Información de determinadas administraciones públicas, la opacidad de las entidades explotadores de las redes y las negativas explícitas de determinadas empresas a aportar información.


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