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El biodiésel español alcanza su mayor producción en 2017

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El Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España en 2017, presentado a principios de octubre por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), resalta los buenos resultados registrados por la industria de los biocarburantes. La aportación conjunta de los sectores del biodiésel y del bioetanol al PIB (764 millones de euros) es la mayor de la serie histórica de estos estudios, así como el de la producción de biodiésel (1.515.000 toneladas). Además, el número de empleos global llegó a los 4.325, lo que supone un aumento de 266 (6,5 por ciento) con respecto a 2016.
El biodiésel español alcanza su mayor producción en 2017
Evolución del empleo en el sector de los biocarburantes en España

Los biocarburantes españoles salen bien parados en todos los índices que registra el Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España en 2017 de APPA. Para empezar, los sectores del biodiésel y del bioetanol contribuyeron al PIB en 2017 con 764 millones de euros, lo que supone un incremento del 27,5 por ciento en relación con el año anterior, consolidan la tendencia creciente iniciada en 2014 y alcanzan la cifra más elevada de la serie histórica considerada.

El responsable principal de esta subida es el biodiésel, que incrementó su producción un 30,6 por ciento (1.515.000 toneladas) en 2017, siendo también récord entre la serie histórica considerada por APPA. Según el estudio, “este resultado ha sido posible principalmente gracias al importante incremento de las exportaciones (57,7 por ciento), dado que las ventas de la industria española en el mercado nacional sólo aumentaron ligeramente debido al ascenso de las importaciones (39,3 por ciento).

Es en este punto, el de las importaciones, donde la industria del biodiésel puede vivir su enésimo bache. Como hiciera recientemente su sección de Biocarburantes, APPA recuerda en el estudio que “la decisión de la Unión Europea de rebajar los derechos antidúmping que se venían aplicando al biodiésel argentino desde finales de 2013 contribuyó a que las importaciones totales de este biocarburante en el conjunto del año aumentaran”.

Producir más biodiésel con veinte plantas que con cincuenta
Sin salir del biodiésel, se insiste en que “aunque los productores españoles aumentaron ligeramente sus ventas en España (4,5 por ciento), su cuota del mercado nacional descendió por segundo año consecutivo hasta el 62,6 por ciento (desde el 75 de 2016 y el 93 en 2015)”.

Otra muestra más de la incertidumbre en la que vive constantemente el biodiésel es que, aunque el aumento de la producción del sector permitió elevar el ratio de utilización de la capacidad instalada (3,1 millones de toneladas) hasta el 48 por ciento, durante 2017 se cerraron diez plantas de producción sobre las treinta que empezaron el año.

En los cuatro años previos habían cesado ya su actividad veinticuatro plantas de biodiésel, con lo que resulta aún más llamativo que se haya conseguido el récord de producción solo con veinte fábricas y no con el medio centenar que llegó a haber en su momento, bien es cierto que nunca estuvieron todas activas a la vez.

Las plantas de etanol producen un 71 por ciento sobre su capacidad
En cuanto al consumo de biodiésel, y como ya apuntaba el último barómetro de EurObserv’ER también aquí se ha crecido, llegando a las 1.027.188 toneladas. Supone un 23,8 por ciento más respecto a 2016, aunque lejos, recuerdan en el estudio, de la demanda récord que se alcanzó en 2011 (1.611.113 t).

El bioetanol, siempre con unos números muy por debajo del biodiésel (103 millones de euros de aportación al PIB frente a 661 millones), tuvo un consumo de 221.695 toneladas en 2017. También aumentó con respecto a 2016 (10,3 por ciento), pero también se quedó lejos de su récord en 2010 (370.091 t).

En cuanto a la producción de las cuatro plantas de bioetanol existentes en España, consiguieron un aumento del 15,2 por ciento con respecto a 2016, hasta alcanzar 298.228 toneladas, de las que el 60 por ciento se destinó al mercado doméstico, mientras que el resto fue exportado. “El ratio de operación sobre capacidad instalada (421.809 t) en 2017 se situó en el 71 por ciento, frente al 66 alcanzado el año anterior” resalta el estudio de APPA.

Crece el empleo, pero sigue con tres mil trabajadores menos que en 2008
Donde le gana el bioetanol al biodiésel es en la proporción de empleos por tonelada producida, ya que el segundo llegó a los 2.849 en 2017, mientras el primero se situó en 1.476 con 700.000 toneladas menos. En total, los 4.325 puestos de trabajo fueron 266 más que en 2016, de los que 2.699 fueron directos y 1.626 indirectos y siempre quedando lejos de los 7.283 que se alcanzaron en 2008.

Según el estudio, este incremento del número de personas empleadas “tiene su explicación en el aumento de la producción y del consumo con respecto al año anterior”, tanto que su incidencia “fue superior a la contribución negativa que tuvo el cierre de las plantas de biodiésel”.

Por último, en relación a la participación en el mercado de combustibles para el transporte, se alcanzó una cuota global en términos energéticos del 4,90 por ciento del mercado de gasolinas y gasóleos de automoción, con lo que no se cumplió el objetivo global obligatorio fijado para ese año (cinco por ciento) no se cumplió en términos agregados. En el caso del biodiésel alcanzó el 5,3 por ciento y en el del bioetanol el 2,9.

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