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Los fallos de la nuclear y el riesgo de la desinformación

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Japón para el "tsunami" nuclear. Eso decía la portada de hoy del periódico El Mundo, probablemente el diario más pro nuclear del kiosco nacional, el mismo que informara a bombo y platillo, allá por el mes de abril, que "hay plantas solares en Castilla-La Mancha, Canarias y Andalucía, principalmente, que están toda la noche produciendo energía (...). 'Esto es solo la punta del iceberg', afirma un experto", apuntaba sin rubor, en su edición del catorce de abril, elmundo.es
Los fallos de la nuclear y el riesgo de la desinformación

Aquella historia (la de las misteriosas plantas solares que producían kilovatios por la noche cometiendo de ese modo un fraude contra todos los españoles) quedó en nada, tal y como probara meses después, tras la pertinente investigación, la Comisión Nacional de la Energía, pero el daño estaba hecho y, aún hoy, no es infrecuente escuchar en alguna de las tertulias de la caverna mediática a algún "experto" echando mano de las centrales solares que funcionaban por la noche. El maremoto sucedido en Japón vuelve a colocar a cada cual en su sitio y diarios como El Mundo vuelven a quedar retratados desde la primera página: Japón para el "tsunami" nuclear (portada del día 13 de marzo de 2011). Otros, como ABC o La Razón, abrían ayer con titulares menos "comprometidos": Alarma nuclear en Japón (La Razón) o Un país fantasma. Se agrava la situación en la central de Fukushima (ABC). Entre tanto, La Vanguardia, moderada ella, apostaba por un aséptico Amenaza nuclear, mientras El País titulaba Accidente nuclear tras el tsunami.

El extremo cuidado de los japoneses

"Los japoneses tienen fama de explotar sus centrales con un cuidado extremo", apuntaba el sábado, a las dos de la tarde, el Catedrático de Tecnología Nuclear Agustín Alonso en el Canal 24 Horas de Televisión Española. "Los japoneses son muy adelantados en tecnología nuclear y muy cuidadosos", insistía Alonso, mientras explicaba con detalle que, para que una central nuclear esté segura tiene que cumplir tres condiciones básicas. La primera de ellas –decía– es que "el reactor esté parado. Y el reactor, las siete unidades afectadas, está sólidamente parado". La segunda condición señalada por Alonso "es que el combustible esté refrigerado" y esta se ha cumplido "de forma precaria, pero segura", añadía Alonso entonces. 

Riesgo nuclear e inoperancia diésel

La precariedad a la que se refería Alonso se ha derivado de una cadena de catástrofes "imprevistas", errores u omisiones. A saber: el terremoto ha destruido las líneas eléctricas que abastecían a la central nuclear (estamos hablando siempre de Fukushima). Para esos casos (falla el suministro), las centrales tienen equipos diésel autónomos de emergencia que generan esa electricidad (las plantas nucleares necesitan esa energía para mover las bombas de los circuitos de refrigeración). ¿Qué ha ocurrido? Pues, según señalara a las dos de la tarde el catedrático Alonso, que "los generadores diésel de emergencia que están fijos, y que son múltiples, y que son muy seguros, pues empezaron a funcionar, pero... no se sabe por qué... no funcionaron durante todo el tiempo preciso, sino que, al cabo de una o dos horas, dejaron de funcionar, y la central se quedó sin energía eléctrica externa ni interna".

Precariedad a la japonesa

Dado lo dado –señala Alonso–, "fue necesario traer al emplazamiento, de forma urgente, toda una serie de generadores de energía portátiles que se conectaron al sistema y que han conseguido mantener el núcleo refrigerado, pero no normalmente, sino, por así decirlo, un poco precariamente, porque no se podía extraer el calor al exterior, sino que el agua que se introducía dentro de la vasija, donde está el núcleo del reactor, hervía, se producía vapor, y así se refrigeraba". Por lo tanto –concluye el catedrático–, "podríamos decir que la segunda condición, la de mantener el reactor refrigerado, se cumplió de forma precaria, pero segura también".

Una nube ligerísimamente radiactiva

¿Problema? Pues que el vapor que salía de la vasija se iba a la piscina que está en el fondo del recinto de contención, allí entraba en contacto con el agua fría, el agua se iba calentando, subía su temperatura hasta llegar al punto de evaporación y el vapor del agua de la piscina aumentaba la presión sobre el recinto de contención. ¿Tercera condición básica para que una central nuclear sea segura, según Alonso? Tener el recinto de contención cerrado. ¿Problema? Como cada vez era más el vapor, cada vez era mayor la presión sobre las paredes del recinto de contención. ¿Solución?

Venteos de la mezcla de aire y vapor que está en el interior del recinto de contención. "Tenemos que visualizar una gran vasija con una piscina en el fondo y el resto es, al principio, aire, y, después, ese aire se va cargando de vapor. Entonces evacuamos el vapor, pero como el agua que se ha inyectado ha pasado por el núcleo del reactor no se puede descartar la posibilidad de que arrastre algún producto radiactivo, fundamentalmente gaseoso. Y naturalmente al salir la mezcla de aire y vapor se puede formar una nube que podríamos llamar ligerísimamente radiactiva".

La explosión que está siendo analizada

Todo eso ya era público y notorio a las dos de la tarde del sábado. A las 14.46 horas (hora española), el Consejo de Seguridad Nuclear de España difunde una nota de prensa en la que señala que, "según los últimos datos proporcionados por el Centro de Incidencias y Emergencias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la empresa propietaria ha notificado esta mañana que se había registrado una explosión en la unidad 1 de la citada central [Fukushima-Daiichi], cuyo origen y consecuencias se estaban analizando, y había afectado a algunos trabajadores". Como medida preventiva y de acuerdo a los planes de emergencia —añadía la nota–, la evacuación escalonada de personas se ha ampliado de 3 a 10 kilómetros y posteriormente a 20 kilómetros en los alrededores de Fukushima.

A las siete y media de la tarde, Greenpeace difunde una nota en la que señala que “Fukushima continúa bajo grave peligro de fusión del núcleo. Esto potencialmente podría crear una nube radiactiva de yodo, que propagaría altos niveles de radiación al medio ambiente y a la población en un radio de decenas de kilómetros de distancia”.

El núcleo, parcialmente descubierto

A las cero horas del domingo, día trece, el CSN vuelve a emitir una nota de prensa que dice, literalmente, que "según los últimos datos proporcionados por el Centro de Incidencias y Emergencias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el reactor de la unidad 1 de la central nuclear de Fukushima Daiichi continúa parado y sus sistemas de refrigeración sin suministro eléctrico. El nivel de agua en el reactor ha descendido y el núcleo del mismo está parcialmente descubierto". Con respecto a los otros dos reactores de esta central –añade la nota–, la última información suministrada por el OIEA confirma la existencia de problemas de refrigeración, si bien, por el momento, el núcleo se mantiene cubierto en ambos: "el gobierno japonés ha procedido a evacuar a unas 140.000 personas en un radio de 20 kilómetros de esta central y está considerando la adopción de medidas adicionales de protección a la población". Por otra parte, concluye la nota del CSN, "la central nuclear de Fukushima Daini, próxima a la anterior y con 4 unidades (todas ellas en situación de parada tras el terremoto), también presenta problemas de refrigeración y, en consecuencia, se ha declarado la situación de emergencia, evacuando a unas 30.000 personas en un radio de 10 kilómetros".

170.000 evacuados

Poco después de mediodía del día trece, el CSN vuelve a informar: "con respecto al reactor número 3, la última información suministrada por el OIEA confirma la existencia de problemas por la falta de refrigeración del reactor y el titular ha procedido a realizar una estrategia similar a la de la unidad 1, incluyendo emisiones controladas de radiactividad al exterior para reducir la presión en el recinto de contención y la inyección de agua del mar y boro al mismo. Por lo que respecta a la unidad número 2, la última información indica que sigue sin suministro eléctrico y su reactor se mantiene actualmente parado y con el núcleo refrigerado y cubierto de agua. Según lo establecido en los Planes de Emergencia, el gobierno japonés ha evacuado a 170.000 personas en un radio de 20 kilómetros de esta central y está considerando la adopción de medidas adicionales de protección a la población". Por otra parte, concluye la nota, "la central nuclear de Fukushima Daini, próxima a la anterior y con 4 unidades (todas ellas en situación de parada tras el terremoto), parece haber recuperado el suministro de energía eléctrica, lo que  permitiría mantener la refrigeración de los reactores".

Tokai y Onagawa

A las 15.30 horas del domingo, el Foro Nuclear (la patronal del sector en España) difunde una nota de prensa en la que repasa, uno a uno, “todos los reactores cercanos al seísmo”. De la central nuclear de Tokai, se limita a decir que “su unidad paró de forma automática”. De la central nuclear de Onagawa, se limita a decir que “las unidades 1, 2 y 3 pararon de forma automática”. A esas horas, medios de todo el mundo comienzan a informar de que en ambas hay problemas, de mayor o menor gravedad, relacionados también con fallos de enfriamiento (si no hay suficiente enfriamiento y el núcleo del reactor acaba fundiéndose, más vale evitar fugas descontroladas).

Al parecer…

Según la nota difundida por el Foro a las 15.30 horas del domingo, “durante el proceso de venteo de la unidad 1 se detectó una explosión de hidrógeno, que según Tokyo Electric Power, al parecer, no ha afectado a la integridad de la contención”. En la misma nota se dice que, “en esta explosión cuatro trabajadores resultaron heridos y tres más lo están por efectos del terremoto. Además, un trabajador ha recibido una radiación más alta de los niveles normales (100 mSv), según la guía de la OIEA”. La nota del Foro añade, además, que “el Gobierno japonés activó como medida preventiva la evacuación de la población en un radio de 20 kilómetros alrededor de la central nuclear. Los indicadores exteriores de radiactividad indicaban un incremento por encima de lo normal, según la eléctrica japonesa Tokyo Electric Power (Tepco)”.

Una cantidad muy superior

El domingo, a las seis y media de la tarde, Greenpeace emite un comunicado en el que señala que "es importante destacar que la unidad 3 [de la central de Fukushima-Daiichi] usa un combustible formado por óxidos mixtos de uranio y plutonio (llamado MOX) que genera cantidades muy superiores de calor incluso después de que el reactor esté apagado, por lo que tiene mayores requerimientos de refrigeración que los de combustible de uranio convencional. En el caso en que se fundiera o se dañara el combustible MOX en este reactor, se liberaría una cantidad muy superior de gases radioactivos respecto a lo que generaría una misma cantidad de combustible normal de uranio en el reactor de la unidad 1". La organización ecologista solicita en ese comunicado "transparencia al gobierno japonés ante la situación sin control en sus centrales nucleares". Según Jan Beranek, de Greenpeace International, "la situación es muy preocupante, y todo indica que todavía estamos lejos de poder solucionar esta crisis".

No se trata de desatar el pánico, ni mucho menos, pero tampoco parece lógico minimizar los riesgos que conlleva jugar con fuego. Y es eso lo que parecen haber intentado las autoridades nucleares y los medios de comunicación empotrados durante las primeras horas del accidente. Las hemerotecas (como el algodón) no engañan, y en ellas quedará un titular histórico: Japón para el "tsunami" nuclear (El Mundo, 13 de marzo de 2011). Muchas son las reflexiones que cabe hacer a la luz de lo sucedido. Y las iremos haciendo. Para empezar, quizá la primera sea la siguiente: si la muy experimentada industria nuclear japonesa, paradigma de seguridad (según apuntaba al principio el Catedrático de Tecnología Nuclear Agustín Alonso), no ha sido capaz de evaluar adecuadamente el riesgo sísmico o el tamaño de un equipo diésel... ¿merece la pena correr el riesgo? Según algunos destacados dirigentes del PSOE y según el Partido Popular, parece ser que sí.

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micaela
Pepe, todos los aerogeneradores de Japón han sobrevivido el terremoto y tsunami. La mayoría están en operación. Te lo dice un ignorante (yo) a un experto como tú porque lo he leído. Pero eso da igual. La destrucción hipotética de algunos aerogeneradores tampoco habría sido causa de la evacuación de centenares de miles de personas, ni portada mediática internacional. Tampoco estoy de acuerdo con tu argumento de que el único rumbo energético de la humanidad sea el de consumir cuánto más energía posible, sino que tenemos que atajar el reto de reducir el consumo. El principal papel de las renovables debe de ser la reducción de fósiles al mínimo y, claro está, la eliminación tarde o temprano de la nuclear. Hablas de ignorancia. Los supuestos "expertos" dicen que Fukishima no debería haber pasado; que no se podía prever un tsunami de estas características y, por tanto, que Tepco tenía razon en construir la planta. Pero incluso el más ignorante sabe que lo imprevisible pasa y que, por tanto, no se deberia haber construido ni los 143 en Europa ni el medio centenar de Japón. ¿Quién tiene razón? Pues el "ignorante" que tú descalificas. El problema con los "expertos" es que no ven el bosque por los arboles.
micaela
todos los aerogeneradores de Japón han sobrevivido el terremoto y tsunami
pepe
Por supuesto es obvio que si un molino cae morirá solo alguno de los operarios que continuamente hacen mantenimiento en los parques. Pero está claro que si los molinos y otras renovables (cuántas presas soportaría 9 grados??) nos quedaríamos sin ningún tipo de energía al día siguiente. Qué proponéis entonces? porque tendrá qu haber alguna energía alternativa, no? Desde luego tiene que haber alguna alternativa, no? y sí, tiene peligro e impacto para la población, pero dado que somos tan exigentes con unos, deberíamos serlo con nosotros mismos: impacto medioambiental en fabricación de aerogeneradores, células fotovoltaicas, módulos, inundación de áreas, etc, etc. Por supuesto que el impacto será menor por MW, pero y por MWh? lo tenéis tan claro? Yo no, porque a pesar de estar en el sector, nunca he podido averiguar estas cosas, la opacidad en la información es tremenda...
Jaume
Hombre Pepe, una cosa es que los molinillos no aguanten ( es decir, que no produzcan electricidad tras la catástrofe) y otra que provoquen la evacuacón de cientos de miles de personas y la contaminación de grandes extensiones de terreno. A mi también me decepciona este tipo de comparaciones como la tuya. Por cierto, yo no creo que ahora tengamos que desmontar las centrales existentes, pero sí replantearnos si debemos sembrar el mundo de nuevas centrales aumentando con ello las probabilidades de que se repitan situaciones como la actual en Japón.
Juan
Pepe, algo de acuerdo estoy contigo pero el problema no es que el generador electrico aguante el terremoto (ya sea nuclear, eólico o a pedales) si no que de esos generadores electricos que quedan fuera de servicio, cunatos implican la evacuación de 200.000 personas. Por que por un molinillo en el suelo, nadie se sale corriendo de su casa.
pepe
Me quedo muy decepcionado con artículos como éste. Y en el otro sentido. Cuándo nos daremos cuenta de que todas las energías son necesarias? De que las renovables y la nuclear son imprescindibles? de que no son antagonistas y no tienen por qué estar enfrentadas? Me gustaría saber cuántos molinos hubiesen soportado un terremoto de grado 9: ninguno. Y nadie hace este tipo de comentarios. Japón está siendo ejemplar con la información transmitida. Lo que ocurre es que el miedo es muy libre, y conjugado con la ignorancia, un arma muy poderosa. Lo dice uno que lleva 10 años trabajando en renovables. Pero que ve con pena por qué hasta en lo técnico se entrometen la política y los intereses personales.