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Alarma ante la llegada a Bizkaia de este barco cargado con petróleo pesado

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Los ecologistas protestan ante la refinería de Muskiz (Bizkaia) por la llegada de un barco procedente de Canadá y cargado con 600.000 barriles de crudo de arenas bituminosas.
Alarma ante la llegada a Bizkaia de este barco cargado con petróleo pesado
El Aleksey Kosigin. Foto de Igor Torgachkin

El primer gran cargamento de arenas bituminosas de Canadá llegó esta mañana a Bilbao con destino a la refinería de Muskiz. “Es el comienzo de la era de los petróleos sucios en la Unión Europea, mucho más contaminantes y con unos riesgos ambientales y sociales muy superiores a los petróleos de tipo convencional”, explica Ecologistas en Acción/Ekologistak Martxan, que junto a la coordinadora anti-coke se concentraron a las puertas de la refinería para mostrar su rechazo. “Repsol es una de las petroleras que se lucrarán con la llegada masiva de estas arenas supercontaminantes procedentes de Canadá”, explican.

El petrolero Aleksey Kosigin llegó a puerto con 600.000 barriles de petróleo procedente de las arenas bituminosas de Alberta, en el oeste de Canadá. Es el primer cargamento de estas dimensiones que llega a Europa y el objetivo “parece ser el de probar si la refinería de Muskiz está preparada para procesar esta particular materia prima extra pesada”. El crudo de arenas bituminosas es más denso que el convencional y requiere tratamientos especiales para su refinamiento.

El petróleo procedente de arenas bituminosas se extrae mediante minería a cielo abierto (a diferencia de los petróleos convencionales en los que simplemente se realiza una perforación en la superficie terrestre). “Los impactos ambientales y sociales causados en los lugares de extracción son enormes: deforestación de bosques, ríos contaminados, riesgo de enfermedades, lagos tóxicos. Tanta es la devastación que producen que ya forman parte de las “huellas” humanas visibles desde el espacio exterior”, señalan desde Ecologistas en Acción.

Manifestación ecologista en Muskiz

En este tipo de minería no se obtiene directamente petróleo sino una especie de alquitrán muy denso formado por arena, arcilla, agua y bitumen, que “incrementa los riesgos en caso de vertido durante su transporte, bien sea por tierra (oleoductos) o mar, ya que pueden resultar mucho más destructivos que los causados por los petróleos más ligeros (los convencionales)”.

En cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero, los estudios encargados por la Comisión Europea calculan que los carburantes de arenas bituminosas generan “un 23% más de emisiones que los petróleos convencionales”. Por eso la entrada masiva de este tipo de petróleos echaría por tierra el compromisos de la UE de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 20% hasta 2020.

Con la entrada del cargamento de arenas bituminosas “se ponen en riesgo los compromisos climáticos de la UE y se cede a las presiones de las petroleras norteamericanas y de Canadá.  En la actualidad la UE negocia acuerdos comerciales con Canadá (CETA) y EEUU (TTIP) y las expectativas de beneficios se están imponiendo por encima de cualquier Directiva o compromiso social y ambiental”.

Pero no son las petroleras norteamericanas las únicas que se lucrarían con la llegada masiva de este petróleo a Europa. “Repsol posee tres de las cinco refinerías de la UE (Cartagena, Bilbao y Castellón) capaces de procesar estos petróleos pesados. Gran parte de todo el petróleo en bruto que llegara para ser refinado a la UE pasaría por sus  refinerías. Por eso no resulta extraño que el primer cargamento que llega a Europa haya sido comprado por Repsol”.

El Natural Resources Defence Council prevé que las importaciones de arenas bituminosas pasen de los 4.000 barriles diarios que llegaron en 2012 al Estado español a unos 700.000 barriles en 2020.

Si esto ocurriera “la UE certificaría la defunción de sus compromisos climáticos y ambientales, la continuidad por un modelo energético basado en las energías sucias (sin importar su origen e impactos asociados) y no renovables, y una mayor contribución a acelerar el caos climático y sus devastadoras consecuencias”. Se adentraría en una “era supercontaminante” por medio de hidrocarburos no convencionales de gran impacto como los de las arenas bituminosas, los del fracking y los de las prospecciones marinas.  

Por todo ello Ecologistas en Acción/Ekologistak Martxan reclama a la UE “que no renuncie a sus ya mínimos y escasos compromisos ambientales y exhorta a los Estados miembros y al Parlamento Europeo a que no permitan el consumo de este tipo de petróleos tan negativos social y ambientalmente”.

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