fotovoltaica

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El alpinista bizkaitarra Alex Txikon quiere hacer cumbre en el Manaslu en pleno invierno. El pico nepalí (8.163 metros) no ha sido jamás coronado por una expedición puramente invernal. La expedición Manaslu EKI (patrocina la Fundación EKI) ha partido hoy, desde Katmandú, rumbo al campamento base, que, a 4.900 metros de altitud, se alimentará exclusivamente de energía solar mediante dos instalaciones. El equipo de Txikon va a emplear además un sistema de filtrado de agua de hielo para evitar el consumo de agua embotellada. "Vamos a dejar de utilizar unas 4.000 botellas de litro. Si todas las expediciones a Everest hicieran lo mismo se evitaría la generación de 125 toneladas de plástico al año".
Energía solar y agua de hielo para alcanzar un ochomil

El equipo Manaslu EKI está compuesto por Alex Txikon, el guipuzcoano Iñaki Álvarez, antiguo compañero de aventuras del vizcaíno, y el italiano Simone Moro (con el que Txikon ya formó cordada durante el invierno de 2016, cuando juntos consiguieron hoyar, el 26 de febrero, el Nanga Parbat, 8.126 metros, Pakistán). Además, integran así mismo Manaslu EKI los sherpas Chhepal Sherpa (esta será la quinta vez que colabora con Txikon) y Kalden Sherpa (repetirá tras la primera experiencia que vivió junto al bizkaitarra el año pasado), “compañeros fundamentales para mí -ha dicho Txikon- y todo el resto del equipo”. Junto a ellos estarán también Eneko Garamendi y Aitor Sanz, que llevan varios años acompañando a Txikon en sus expediciones invernales (y son “piedra angular del campo base”) y Lur Uribarren (ex remero de Bermeo Urdaibai Arraun Elkartea y actualmente en las filas de Kaiku Arraun Kirol Elkartea), que el año pasado también formó parte de la expedición invernal de Txikon al Everest.

Manaslu EKI partió hacia Katmandú el día 31 de diciembre y, tras atender las recomendaciones de las autoridades sanitarias competentes locales y mostrar los resultados negativos de las pruebas PCR realizadas en el estado español, ha partido esta mañana hacia el campamento base, donde espera llegar a mediados de enero para empezar a trabajar. El equipo de Txikon establecerá el campamento base a una altura de 4.900 metros y su objetivo, a priori, es establecer dos campamentos de altura, "para que sea una subida rápida". Txikon, Moro y Álvarez tratarán de ascender por la vía clásica del Manaslu.

Durante el aproximadamente mes y medio que se espera que se prolongue la estancia del equipo en el Campo Base, Jon Barredo y June Sáenz de Urturi llevarán a cabo las últimas pruebas reales del dispositivo Elur que han desarrollado de detección de personas perdidas y/o sepultadas en avalanchas antes de su salida al mercado. “Este sistema nos va a dar una cobertura hasta ahora impensable ya que multiplica por 30 la distancia de detección de montañeros que ofrece la tecnología de salvamento actual. Para la comunidad alpinista va a ser un paso de gigante en lo que a seguridad se refiere”, ha explicado Txikon.

Solar
Manaslu EKI hace referencia a la Fundación EKI, entidad (con la que Txikon colabora desde hace varios años) cuya misión consiste en suministrar fuentes de energía eléctrica autónoma (principalmente solar fotovoltaica) a centros educativos, de salud, y de interés social en países en vías de desarrollo (la Fundación EKI fue constituida en 2017 por iniciativa de los accionistas de Solarpack, compañía vasca especializada en en el desarrollo, construcción y operación de proyectos solares fotovoltaicos de tamaño industrial.

Al igual que ya se hizo el año pasado, de la mano de Fundación EKI se entregarán medio centenar de bombillas solares. Este año Txikon y su equipo las repartirán entre las familias de la región del Makalu, recientemente afectada por un seísmo. “Una bombilla cambia radicalmente la vida una familia. Nosotros no nos damos cuenta, en ocasiones ni lo valoramos, pero para estos pueblos tener luz por la noche puede significar que los niños y niñas puedan aprender a leer, a escribir…”.

En esta línea, el compromiso de Txikon y de todo el equipo es aprovechar la energía del sol para generar electricidad, evitando así el uso de generadores de energía (y combustibles), y tratando de buscar el menor impacto posible en el medio ambiente. “En un campamento base se utilizan muchos dispositivos que necesitan energía: baterías, teléfonos, radios, ordenadores, estaciones meteorológicas, drones… pues bien, no vamos a emplear ni un litro de combustible. La verdad es que es todo un reto, pero necesario y posible; el año pasado lo demostramos (estuvimos más de 50 días en el Campo Base y no tuvimos que echar mano del queroseno en ningún momento)”, ha explicado Txikon.

Concretamente, serán dos las instalaciones de placas solares que utilicen, una de la expedición del año pasado y una nueva que se llevará este año; ambas proporcionadas por Fundación EKI. Una vez finalice la expedición, el objetivo es donar una de ellas a algún centro escolar de la zona. “Tenemos que aportar nuestro granito de arena a la población local, que no cuentan, ni mucho menos, con las comodidades que nosotros tenemos. Y, por supuesto, cuidar el medio ambiente. Con estas acciones que desarrollamos en la expedición queremos visibilizar la necesidad de utilizar energías renovables y la tecnología para avanzar en nuestra sociedad” ha asegurado Txikon.

El agua será otra de las cuestiones que la expedición tendrá en cuenta. Con la ayuda de Aquadat, startup que ayuda a gestionar el agua de manera más sostenible (económica, social y medioambientalmente), Txikon y el equipo filtrarán toda el agua resultante de la fundición del hielo y la nieve antes de su consumo para hidratarse de manera segura. Para ello se servirán de filtros de agua de 0,1 micrones que eliminan los organismos nocivos como bacterias 99,999% y protozoos como giardia y criptosporidium 99,9%, superando las normas EPA, sin utilizar productos químicos u otros dispositivos.

“Ningún miembro de la expedición consumirá agua embotellada. Según los cálculos que hemos hecho junto a Aquadat, partiendo de consumo medio de cuatro litros de agua diarios, a lo largo de la expedición calculamos que vamos a dejar de utilizar unas 4.000 botellas de litro. Si todas las expediciones a Everest hicieran lo mismo se evitaría la generación de 125 toneladas de plástico al año”, ha explicado Txikon. Además, a lo largo de la expedición se harán batidas para la recogida de residuos que se bajarán al finalizar la misma junto con los generados por Txikon y su equipo.

Adicionalmente, Aquadat realizará análisis calidad de aguas de manera remoto vía satélite, lo que, complementado con la sonda multiparamétrica que lleva la expedición, permitirá analizar la calidad del agua de Katmandú y del parque natural del Manaslu. En aportación a la ciencia, también se recogerán muestras para analizar en laboratorio los contaminantes emergentes (compuestos químicos fruto de la actividad humana, que han sido hasta el momento ignorados, y que son potencialmente nocivos para la salud humana y el medio ambiente (efectos en muchos casos todavía desconocidos y que están muy poco regulados) y microplásticos (partículas ínfimas –no llegan a los 5 milímetros- y suponen un riesgo importante para la salud porque se acumulan en el organismo y resultan tóxicas). Se estima que la cordillera del Himalaya es la fuente natural de agua para el 25% de la población mundial.

Por último, en esta línea, desde el Campo Base se llevarán a cabo labores de filtrado y tratamiento de aceites (alimentarios) y orina. “Nuestra presencia va dejando huella en el Himalaya. La misma orina es un ejemplo, se filtra en el glaciar y en algún momento puede llegar a ser ingerida”.

Línea social
La expedición Manaslu EKI tendrá, además, una marcada línea social, ya que, junto a los Supermercados BM y la empresa de distribución de medicamentos Cofares, a través de su Fundación Cofares, llevarán más de 200 kilogramos de productos nutricionales infantiles y más de 100 kilos de material médico que repartirán entre la población local, en un proyecto coordinado con la fundación SOS Himalaya y con la colaboración de Mail Boxes.

Por último, se mantendrá la acción que lleva Txikon desarrollando en los últimos meses: “Encuentros de Altura”. De la mano de CaixaBank y Fundación “la Caixa”, el alpinista viene realizando semanalmente charlas digitales con residencias de mayores que se encuentran confinadas. Así, Txikon mantendrá este proyecto y periódicamente irá enviando vídeos desde el Manaslu a estas personas mayores en donde les contará cómo trascurre la expedición. “Es algo que me llena muchísimo y me encanta”, ha destacado Txikon.

Dispositivo Elur para la detección de personas extraviadas

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