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Mucho trabajo para Glasgow y poco tiempo para actuar

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La Cumbre del Clima de Madrid, la más larga de las 25 celebradas hasta la fecha, ha dejado fríos a casi todos. Que consideran que el acuerdo alcanzado es insuficiente y las perspectivas de llegar a compromisos de reducción de emisiones más ambiciosos están en el aire.
Mucho trabajo para Glasgow y poco tiempo para actuar
Foto: Amigos de la Tierra

La organización ecologista Amigos de la Tierra cree que el texto “lejos de constituirse como un punto de inflexión para situar la temperatura global del planeta por debajo del 1,5°C, nos aboca a los 3°C, dejando un gran trabajo para la COP26 en Glasgow, y poco tiempo para actuar. Según Héctor de Prado, responsable del área de Justicia Climática de la ONG, es “mejor que no haya acuerdo sobre mercados de carbono, que un mal acuerdo”. Porque ese, el artículo 6 del Acuerdo París, el que establece un sistema internacional de mercado de carbono, era una de las claves donde se esperaban avances en Madrid.

“Amigos de la Tierra celebra que las negociaciones sobre el mismo se hayan pospuesto para la COP26, puesto que la intención de la Presidencia de Chile era cerrar un mal acuerdo que habría inundado el sistema con bonos de carbono de acuerdos anteriores, y abierto la puerta al doble conteo y nuevos mecanismos comerciales (mecanismo de desarrollo limpio), que agravarían aún más la crisis climática y perjudicarían a las comunidades del sur, especialmente las indígenas”.

WWF: la UE y España tienen que liderar una mayor ambición
WWF ha denunciado que los países más contaminantes han secuestrado la COP25. “Estados Unidos, China, India, Japón, Brasil y Arabia Saudí, entre otros, eluden su responsabilidad de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Lo que ha bloqueado el progreso de las negociaciones climáticas en Madrid. A pesar de las demandas de los países más vulnerables, la sociedad civil y de millones de jóvenes de todo el mundo que piden una acción climática inmediata, los grandes contaminadores se han negado a intensificar los esfuerzos para mantener la temperatura global por debajo de 1.5 ºC.

Aunque fue llamada la ‘COP de la ambición’, lo que se ha evidenciado en Madrid ha sido una falta de voluntad política para responder a los retos que señala la ciencia a la escala necesaria. “Los gobiernos más retrógrados ponen el beneficio por encima de la crisis planetaria y el futuro de las próximas generaciones. Con la excepción de la UE, los grandes países emisores han mostrado de nuevo su irresponsabilidad ante la necesidad de acciones urgentes en un momento crítico para la humanidad”, considera WWF.

Manuel Pulgar-Vidal, líder del programa internacional de clima y energía de WWF, insiste en que “sabemos lo que hay que hacer y nos hemos quedado sin tiempo para dar marcha atrás o para debatir. El año 2020 debe ser diferente y lucharemos aún más por las personas y la naturaleza. Los gobiernos regresarán a casa para hacer frente a la frustración creciente de los movimientos juveniles, los ciudadanos y las comunidades vulnerables que sufren los impactos de la crisis climática y tienen que responderlos”
 
La responsable del programa de clima y energía de WWF España, Mar Asunción, ha destacado algunos aspectos positivos. “El gobierno y la sociedad civil española hemos demostrado con la organización de esta COP25 en Madrid que, cuando nos lo proponemos, somos capaces de hacer mucho y muy rápido. Ahora tenemos que seguir con este mismo impulso y mostrar al mundo también el ejemplo de la mayor ambición necesaria para afrontar la emergencia climática”. Y ha pedido al presidente Pedro Sánchez que lidere la mayor ambición en la EU en línea con el IPCC, apoyando un objetivo de reducción de emisiones del 65% para 2030 respecto a 1990. Asimismo se debe aumentar la ambición del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que tiene que presentar el gobierno a la Comisión Europea antes de fin de año, en línea con la senda que marca el IPCC de 1,5ºC, aumentando el objetivo de reducción de emisiones hasta al menos un 50% para 2030”.

Greenpeace: necesitamos otros espacios multilaterales
Para Greenpeace “es inadmisible que las empresas contaminantes hayan impuesto sus intereses en la COP25”. Y cree que España debe pasar de las palabras a la ambición real y reducir sus emisiones un 55% en 2030. Greenpeace considera que además de la COP son necesarios otros ámbitos de debate y decisión política que no estén contaminados por la influencia de los grupos de presión fósiles.

Los ecologistas consideran que durante la cumbre se ha cerrado literalmente la puerta a la ciencia y a las exigencias de la sociedad civil que exigían acordar soluciones urgentes y ambiciosas a la emergencia climática. Según la directora de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan, “los Gobiernos deben replantearse totalmente cómo han actuado, porque el final de esta COP es totalmente inaceptable. Se preveía que esta COP fuera técnica, pero finalmente ha sido más bien política y hemos visto cómo operan los grupos de presión de los sectores más contaminantes que torpedean las negociaciones, así como la profunda desconfianza de la juventud hacia la clase política. Necesitábamos una decisión que respondiera a la juventud, tuviera a la ciencia como su luz de guía, reconociera la urgencia y declarara una emergencia climática. En vez de eso, bloqueadores climáticos como Brasil y Arabia Saudita, habilitados por una presidencia chilena irresponsablemente débil, se han dedicado a vender su modelo de ‘tráfico’ de emisiones y se han llevado por delante las advertencias científicas y los gritos de la sociedad civil”.

Por su parte, Juan Pablo Osornio, jefe de la delegación de Greenpeace Internacional en la COP25, ha declarado que: “El decepcionante resultado de la COP de hoy es una señal de que el Convenio Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC) no puede ser el único lugar donde los políticos tengan que rendir cuentas sobre qué hacen para acabar con la emergencia climática y reducir las emisiones a niveles científicamente seguros. Necesitamos espacios multilaterales alejados de los intereses privados de unos pocos que nos siguen bloqueando para que se alcance el futuro que queremos y sabemos que es posible. El éxito depende de un conjunto más amplio de instituciones financieras, de desarrollo y sociales que puedan unirse para lograr el cambio sistémico que se requiere para lograr un acuerdo ecológico global”.

CCOO: Menos declaraciones y más acciones
“Para aquellas y aquellos que creemos en la participación y en la toma de decisiones compartidas, estos espacios y estas instituciones deben modificar su forma de proceder pues existen ideologías y poderes fácticos que quieren dinamitarlas y ante ello han de reaccionar y recuperar la confianza de la gente”, ha señalado el sindicato CCOO.

Considera que la negociación del artículo 6 sobre mercados de carbono, eminentemente económico, se ha impuesto a temas como la justicia social, la brecha de género, el respeto a los derechos humanos o la transición justa, que estuvieron “secuestrados” por algunas partes y fueron utilizados para forzar las negociaciones durante estos días de reuniones multilaterales. “Una actitud miserable”.

La Confederación Sindical de Comisiones Obreras, como parte integrante del movimiento sindical internacional, más de 100 delegadas y delegados de 22 países bajo las siglas de la Confederación Sindical Internacional (ITUC, International Trade Union Confederation) traía a esta Conferencia de las Partes tres elementos fundamentales de reivindicación desde la perspectiva más socio-laboral: aumentar la ambición respecto al clima con una transición justa sin dejar a nadie en el camino; sumarse a la nueva iniciativa “Acción Climática para el Empleo”; y compromiso a financiar un desarrollo bajo en carbono con apoyo explícito a los más vulnerables.

CCOO cree que “es tiempo de actuar, como indicaba el mensaje de la COP, y hacerlo en nuestro país, con urgencia. Es necesario establecer un gran marco estable de diálogo social que analice, planifique, tome decisiones y lleve a cabo las medidas necesarias para descarbonizar nuestra economía, preparar y formar a la gente trabajadora para que tenga la capacitación necesaria requerida en otros empleos de nueva creación, y a aquellas y aquellos que por diversas razones no puedan hacerlo, acompañarles desde los poderes públicos, que nadie quede atrás”.

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