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La biomasa se estanca en empleos y aportación al PIB

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En contraposición al titular referido a 2015 (“La biomasa sube en empleos y aportación al PIB”), el Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España sobre 2016 de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) confirma un descenso en empleos y un ligero aumento en la aportación al producto interior bruto (PIB). A pesar de todo, con una potencia instalada mucho menor, especialmente en el caso de la generación de electricidad, la biomasa casi cubre la mitad de los empleos totales en renovables, con 33.500.

La biomasa se estanca en empleos y aportación al PIB
Evolución del empleo en la biomasa electrica

El total de empleos (directos e indirectos) generados por las energías renovables asciende a 74.566. De ellos, 28.572 corresponden a la biomasa eléctrica (incluye el biogás) y 4.847 a la térmica, aunque, como ha remarcado en alguna ocasión este portal, las cifras varían sustancialmente según los empleos inducidos que se consideren en cada estudio.

En cualquier caso, el de APPA presentado el pasado jueves remarca que, a pesar de mantener la cobertura de energía primaria (13,9 por ciento) y ascender su contribución al PIB, las renovables perdieron empleos, en concreto 2.760 con respecto a 2015. “La destrucción ha sido más acusada en la biomasa para generación eléctrica (casi tres mil empleos menos), biocarburantes, solar térmica y minihidráulica” señala el informe.

Una subasta que no cambia mucho el panorama
En el apartado eléctrico, APPA apunta que el descenso (un diez por ciento), se  debe “al ajuste permanente en el que se encuentra el sector (biomasa sólida, biogás y fracción orgánica de los residuos municipales) desde la reforma del sector eléctrico”. De los 28.572 empleos, 15.327 son directos y 13.245 indirectos.

Sin salir de la biomasa eléctrica, donde, a pesar de su contribución al empleo tiene una presencia casi testimonial en potencia y demanda cubierta frente a la eólica y solar, se constata que los 200 megavatios otorgados en la subasta de enero de 2016 (en la de 2017 solo entraron 14 MW de biogás) no cambiarán mucho el panorama, sobre todo si se le añade el casi parón eléctrico del biogás.

La limitación máxima de producción a 6.500 horas anuales es vista por APPA como una discriminación que hace “difícil que las tecnologías renovables puedan recorrer su curva de aprendizaje y reducir costes de forma efectiva”. En 2016 la contribución de la biomasa eléctrica al PIB bajó un 2,2 por ciento.

Biomasa térmica: estancada en empleos, sube en el PIB
En el caso de la biomasa térmica el empleo disminuyó según el estudio en 24 personas. De hecho se considera que “se mantuvo prácticamente estable con respecto al año anterior generando 4.847 empleos (2.785 directos y 2.062 indirectos) debido principalmente al ligero incremento de la contribución de este sector al PIB (87,5 millones de euros) en 2016.

No obstante, el número de puestos de trabajo se mantiene prácticamente estable desde 2009, cuando se contabilizaron 4.654. De hecho, el incremento en número de instalaciones registrado y estimado por el Observatorio Nacional de las Calderas de Biomasa, que duplica la potencia instalada entre 2013  y 2016 , y de los censos de la Asociación de Empresas de Redes de Calor y Frío, que también duplica las redes con biomasa entre 2013 y 2016, no se traducen en subidas proporcionales del empleo.

El estudio valora el incremento del PIB (un 3,2 por ciento) con respecto al año anterior, “a pesar de los bajos precios que ha presentado el gasóleo para calefacción e industria”. Consideran que la biomasa térmica se mantiene interesante para los clientes por “la estabilidad y la competitividad de los precios de los biocombustibles sólidos en España y la fiabilidad y eficiencia de los equipos de calefacción”.

La biomasa, dueña y señora de la generación térmica
Advierten, no obstante, que la publicación a finales de 2016 del Paquete de invierno: energía limpia para todos los europeos pone sobre la mesa “medidas cuya implementación podría favorecer el desarrollo del sector de la biomasa en España, siempre que sean debidamente transpuestas al marco normativo nacional”.

Lo que es innegable también, aparte de la mayor generación de empleo por megavatio instalado, es el dominio absoluto de la biomasa en la generación de energía térmica con renovables. Recuerda el estudio que después de dos descensos anuales consecutivos, el consumo aumentó en este campo en 2016 casi un dos por ciento. La biomasa, con el 92 por ciento de cobertura, es la principal responsable de este aumento. La solar térmica aporta el 6,7, el biogás el 0,88 y la geotermia el 0,45%.

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