piet holtrop

The Wizard and the Prophet

0

Clasificar a Norman Borlaug y William Vogt como mago y profeta, respectivamente, le da estructura al último libro de Charles C. Mann, y le he cogido prestado el título de su libro para esta columna. Mann analiza estas figuras antagónicas, siendo el ecologista Vogt el profeta del libro, y Borlaug el posibilista, o mago, en términos de Mann.

Me puedo identificar con cada uno de los protagonistas de este libro
El profeta nos advierte de los límites de nuestras actuaciones, que nada es gratuito, y todo tiene consecuencias en el plano más grande. El mago busca las soluciones en lo todavía inexistente, y no está muy preocupado por los límites.

El proyecto de la nueva Ley de Cambio Climático
El sistema eléctrico se está abriendo, y el proyecto de la nueva Ley de Cambio Climático propone introducir un cambio muy importante en la Ley del Sector Eléctrico, incluyendo en ella un titular de instalaciones de almacenamiento. Ese agente puede adquirir energía, para posteriormente generarla. Los demás agentes, que son los consumidores, productores, distribuidores y transportistas también pueden desarrollar esta actividad en su propia calidad.
El almacenamiento es el nexo entre los diferentes sistemas energéticos que tenemos en España, y por este motivo habría que desvincular los tamaños de producción del acceso y conexión a la red de distribución o transporte. La ecuación entre los vasos comunicantes red-producción-almacenamiento-evacuación permite desvincular la capacidad productiva de la capacidad de evacuación. Hay que tener en cuenta que el hidrógeno puede interconectar el sistema de distribución de hidrocarburos con el sistema eléctrico, y que también es capaz de interconectar físicamente las redes de distribución eléctrica y gasista. El hidrógeno no sólo es agente almacenador, sino también agente interfaz entre los diferentes sistemas energéticos, primarios y secundarios actuales.

Un suelo inelástico
Como ya argumenté en otra ocasión, el cruce entre las curvas de coste de oportunidad de producción de hidrógeno mediante el proceso de reforma de gas natural y la electrolisis, producirá una demanda eléctrica mundial permanente e interconectada en la práctica, para sustituir el hidrógeno fósil (de gas fósil reformado) por hidrógeno renovable (de electrolisis con electricidad de fuente renovable), más adelante sustituyendo ese último también la fuente del primero ofreciendo gases sintéticos producidos con hidrógeno y CO2, ambos de fuentes renovables. Si sólo en la actualidad la demanda de energía primaria para fabricar hidrógeno es el 15% de la demanda global, en un escenario de casi perfecta movilidad, llegando a un límite inferior en el precio de electricidad, se genera una demanda muy considerable, que en determinadas circunstancia podría considerar hasta inelástica.

Redimensionar instalaciones de producción con renovables
Si tenemos en cuenta todo lo anterior, en un momento no muy lejano, podrían construirse instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes renovables que tendrían una potencia instalada que superaría con creces la capacidad de evacuación de su punto de conexión al sistema eléctrico, que producirán en tiempo diferido, emancipándose de su camisa de fuerza del tiempo real. Los desvíos pasan de ser un problema a una oportunidad de negocio y también se abren escenarios interesantes en la repotenciación.

Liberalizar el tamaño de las instalaciones de producción
Pero no sólo esto, también podrían suministrar hidrógeno a camiones cisterna distribuidoras de la red de punto de suministro de movilidad, mezclar hidrógeno directamente a la red de gas natural, e incluso sustituir gas de origen fósil por completo con gas renovable. Si desvinculamos la potencia instalada de la de conexión, el tamaño se limitaría básicamente por el impacto medioambiental. Su uso de la red de distribución y transporte se amortizaría mucho más, incrementando notablemente la rentabilidad de las mismas, bajando el coste por unidad a los consumidores.

Añadir un comentario