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Los drones con IA harán más fácil la inspección y el mantenimiento de las líneas eléctricas

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AERIAL-CORE, proyecto español que ha recibido la mayor subvención para el desarrollo de robótica aérea del programa H2020 (8,6 millones de euros), plantea utilizar drones con inteligencia artificial (IA) para inspeccionar y mantener las líneas eléctricas. Estos drones podrán llegar a reducir los costes de mantenimiento de las líneas en más de 10.000 millones de euros cada año, así como evitar que se produzcan percances por trabajos en altura, que son la primera causa de fallecimientos por accidentes laborales.

Los drones con IA harán más fácil la inspección y el mantenimiento de las líneas eléctricas

Aníbal Ollero, profesor de la Universidad de Sevilla y coordinador general del proyecto AERIAL-CORE (AERIAL COgnitive integrated multi-task Robotic system with Extended operation range and safety, en inglés), explica que, “básicamente,” lo que están haciendo en el marco de este proyecto –del que informa Madri+d–  es aplicar técnicas de inteligencia artificial para resolver diversos problemas. 

Entre ellos, mejorar algunas de las limitaciones fundamentales de los drones, como son el tiempo de vuelo o el que solo puedan utilizarse para tomar datos e imágenes. De ahí que estos drones con IA tengan tres principales aplicaciones:



Máxima eficiencia en el consumo de energía. En primer lugar, se podrá cambiar la configuración de la aeronave en vuelo. “Hay un despegue y un aterrizaje en vertical que consume más energía; después, se desplaza como un avión de ala fija a más distancia –a bastantes kilómetros–, gastando menos energía. Y, cuando tiene que aterrizar, otra vez vuelve a la configuración que le permite ese aterrizaje en un sitio concreto sin necesitar ningún acondicionamiento del terreno”, explica Ollero. 


Hay una funcionalidad que consiste en cambiar de forma en vuelo, y los drones con IA lo hacen además de forma inteligente, para gestionar de forma apropiada la misión. “Lo hacen –indica– teniendo en cuenta las características de la misión: dónde tiene que inspeccionar, cuánto es el consumo que utiliza, etcétera”


Brazos versátiles. Estos drones, además de tomar datos e imágenes, son capaces también de realizar directamente tareas de mantenimiento en las líneas eléctricas, a través de brazos articulados. Tareas que ahora realizan los operadores, típicamente desde helicópteros tripulados, como la limpieza de aisladores o separar los conductores; las fases de la línea eléctrica, que a veces necesitan ser separadas lo que implica poner un dispositivo mecánico que las separe; y colocar salvapájaros, unos dispositivos reflectantes de la luz que hace que no colisionen los pájaros con la línea eléctrica. Estos, por regulación, lo tienen que poner los trabajadores cada ciertas decenas de metros, con el coste que supone. 


“Nosotros lo haremos automáticamente. O bien volando, o bien haciendo que los drones con IA se posen en la línea. Digamos que son tareas para el mantenimiento de la línea, ya no es solo una tarea de tomar datos e imágenes. También lo hemos hecho en petroquímicas”, apunta Ollero.


• Asistencia a los trabajadores. 
La tercera aplicación es la de ayudar a los trabajadores. Por ejemplo, llevándoles herramientas o vigilando su seguridad. “Cuando (los trabajadores)csuben a las torres lo hacen entre varios. La razón es velar por la seguridad: los más expertos con los menos expertos. Así que lo que queremos es volar cerca de las personas de forma segura y ayudarles. Por ejemplo, dándoles la herramienta que necesitan o tomar imágenes de objetos que no están en su línea de vista y que necesitan ver. A esto lo llamamos Aerial-Coworker”.

Los socios del proyecto
En el proyecto participan cuatro socios españoles: el laboratorio de robótica GRVC de la Universidad de Sevilla, el centro tecnológico FADA-CATEC, Endesa y la empresa Vertical Engineering Solutions (VES). GRVC es responsable de la manipulación aérea; el desarrollo de aeronaves híbridas, que son capaces de volar como un avión y batir las alas para maniobrar; el mapeo y la cooperación  entre múltiples robots.


FADA-CATEC se ocupa de la integración y aporta el centro de pruebas ATLAS, en Jaén, con espacio aéreo segregado de 1.000 km2 y 5.000 pies de altura en el que se encuentran las líneas eléctricas de Endesa, también socio de AERIAL-CORE donde se validarán estas tecnologías. Endesa también lidera el comité asesor industrial, en el que participan 22 expertos  de 17 empresas europeas. Finalmente, VES está desarrollando los manipuladores aéreos robóticos industriales.



Hace falta más apoyo a la innovación
Desde la óptica de la investigación y la innovación, Aníbal Ollero considera, no obstante, que se necesita una mayor confianza y apoyo por parte de la administración pública. “Necesitamos que, además de tener financiación por la Comisión Europea y de la financiación de las empresas, la administración pública se involucre. Sin embargo, hay muy poco apoyo por parte del sector público español. Muy poco apoyo, es irrelevante en nuestro caso”. 


En cuanto al apoyo empresarial privado, señala que “lo que hay en mayor cantidad son créditos y poca subvención real. Incluso, se considera la subvención como algo que no debería aumentar mucho. Creo que es un error, porque hay tareas de investigación y desarrollo, también en las empresas, que necesitan ser apoyadas con subvenciones y no con créditos que necesariamente van dirigidos a una actividad que se rentabilice económicamente en muy poco tiempo”.  "Necesitamos más apoyo, tanto los centros de investigación y universidades como las empresas, en forma no solo de créditos, sino de subvenciones”, concluye.

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