panorama

Las energías renovables y las nuevas dinámicas de poder geopolítico

0
La transformación energética mundial impulsada por las renovables puede reducir las tensiones geopolíticas relacionadas con la energía y fomentar una mayor cooperación entre Estados. Lo ha asegurado el director general de Irena, Adnan Amin, quien añade que la nueva era energética puede atenuar los retos sociales, económicos y medioambientales que a menudo se encuentran entre las causas fundamentales de los conflictos y la inestabilidad geopolítica.

Las energías renovables y las nuevas dinámicas de poder geopolítico

Adnan Amin ha estado esta semana en España, invitado por el Ministerio de Transición Ecológica para participar en el evento “Energía Renovable y Transición Energética”, celebrado el pasado miércoles 27. Un encuentro de alto nivel en el que también participaron Christiana Figueres, ex secretaria Ejecutiva de la convención de cambio climático de la ONU, y José Domínguez, secretario de Estado de Energía.



El director general de Irena hizo referencia en el evento, y antes en un encuentro con periodistas, al último informe impulsado por este organismo. Se titula "Un nuevo mundo" (A new world), es obra de la Comisión Mundial sobre la Geopolítica de la Transformación Energética,  y en el se analizan las consecuencias geopolíticas y socioeconómicas de la transformación energética, asegurándose que serán tan profundas como las que acompañaron al cambio desde la biomasa hacia los combustibles fósiles hace dos siglos. Así, según explicó Amin, la energía estará en muchas más manos, aparecerán nuevos líderes energéticos, habrá cambios en las relaciones comerciales y se crearán nuevas alianzas.

Adnan Amin se refirió también a la necesidad de adaptar las economías a la nueva era energética. "Quienes antes lo hagan se convertirán en líderes energéticos y reforzarán su influencia", dijo. Y puso como ejemplo a China, "que ha aumentado su presencia geopolítica adelantándose en la carrera por las energías limpias para convertirse en el mayor productor, exportador e instalador de paneles solares, generadores eólicos, baterías y vehículos eléctricos del mundo".



Más empleo femenino y de calidad
Otro aspecto destacado por Amin en el coloquio fue la creación de empleo que traerá el desarrollo de las renovables, un sector en el que a finales de 2017 trabajaban 10,3 millones de personas, según los datos de Irena, y que puede crecer en 28 millones más para 2050.  Además, de acuerdo con el director de Irena, la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad del sector energético aumentará un 14 % gracias a la transición ecológica, lo que supone "una oportunidad para la creación de empleo de calidad".

Amin puntrualizó, no obstante, que la transformación energética mundial presenta tanto oportunidades como retos. "Los beneficios superarán a los retos, pero únicamente si se llevan a cabo las políticas y estrategias adecuadas", aseguró  y eso exige que "los líderes y responsables de las políticas se anticipen a estos cambios y sean capaces de gestionar y dirigir el nuevo entorno geopolítico", añadió.



Remar en la misma dirección

Christiana Figueres, ex secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y artífice clave del Acuerdo de París, advirtió, por su parte, de que “ningún país tiene la capacidad de resolver el problema por sí solo, pero todos tienen la responsabilidad de no contribuir más al cambio climático”.  Añadió que cada país puede actuar desde su propia perspectiva, porque cualquier acción frente al cambio climático es siempre positiva para el interés nacional.



Figueres también señaló que, entre las acciones prioritarias a emprender para limitar el calentamiento global, la primera debe ser prescindir del carbón cuanto antes. “Al carbón debemos agradecerle, pensionarlo y enviarlo al museo. Se terminó esta etapa y vamos a una muy diferente”, dijo Figueres.



El secretario de Estado de Energía, José Domínguez, centró su intervención en las medidas contenidas en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) y explicó que permitirán reducir en un 12% el precio de la luz en 2030, movilizar recursos e inversiones que superan los 236.000 millones de euros en la próxima década y crear entre 250.000 a 364.000 nuevos empleos respecto a un escenario sin plan.
“Por primera vez España participa desde la primera línea en una transformación económica y tecnológica de carácter mundial”, resaltó Domínguez.



El debate, celebrado en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) e inaugurado por su presidenta, Rosa María Menéndez, fue clausurado por la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien abogó por llevar a cabo un cambio profundo en los patrones de crecimiento y desarrollo que nos permita avanzar hacia economías más prósperas y justas. Algo que, a su juicio, solo puede hacerse de manera global, concertada y en un marco multilateral.

Añadir un comentario